30 de mayo de 2009

...Sábados de Mercedes, Un viaje inolvidable


Salí, aturdido y extasiado.
Todavía en el portal de su Casa, busqué con la mirada un rincón con sombra en el que refugiarme durante unos segundos y asimilar la experiencia que acababa de vivir...

Era primavera en la Toscana, las campiñas coronadas por almenas de verdes cipreses, olían a hojas frescas de robles y encinas, las ilusiones hacían turno, esperando con impaciencia la primera cita de la mañana.
Mi visita a la Casa Museo donde nació y vivió Giacomo Puccini, era un sueño a punto de realizarse.

La vivienda, preparada para los visitantes con un recorrido lógico y ordenado te conducía a través de las diferentes estancias, exponiendo un variado catálogo de enseres y testimonios personales, mobiliario, vestuario y otras pertenencias del Maestro, bocetos o simples escritos amistosos, cartas a su mujer Elvira, a su hijo Antonio o a su editor Ricordi, mostrando su preocupación por el desenlace o situación de algunos de sus trabajos, así como innumerables partituras autografiadas.

La última habitación del emocionante paseo era un Saloncito en cuyo centro destacaba con un impresionante acabado en negro brillante el piano Steinway, donde Puccini compuso entre otras su última e inconclusa ópera Turandot.
El encuentro con tan entrañable instrumento coincidió con la emisión por los altavoces de ambiente, del Aria de La Boheme “Che Gelida Manina”.

Movido por un impulso, apoyé mi mano sobre el teclado. Las yemas de mis dedos permanecieron unidas a esas minúsculas teclas de blanco nacarado, durante unos instantes que la emoción hizo eternos e inolvidables

Inexplicablemente nadie entró en esa habitación mientras duró mi sueño. Durante ese tiempo imaginé al Maestro sentado en su taburete, desbordando las partituras vacías en una locura de notas, manteniendo a la vez un pulso dramático y un instinto teatral, modelando la que podría ser una de sus más famosas operas.

...Me senté en la acera y con los ojos aún húmedos y fijos en un firmamento de estrellas en blanco y negro, respiré profundamente hasta recuperar el pulso perdido.

Mas viajes inolvidables como este, si te subes al Bus de “TAG”

27 de mayo de 2009

...Alejandro, cumple 1 Año

Parece que fue ayer cuando subí este POST, hoy un año después, no quiero sino reafirmar el regalo que supone la incorporación de un recién nacido al entorno familiar.

Con todos los niños sucede lo mismo, pero... Ah, Alejandro es mi nieto y me tiene robado el corazón, que le vamos a hacer.

a
Para dibujar un niño hay que hacerlo con cariño.
Pintarle mucho flequillo,
—que esté comiendo un barquillo—;
muchas pecas en la cara
que se note que es un pillo;
—pillo rima con flequillo y quiere decir travieso—.
a
Continuemos el dibujo:
redonda cara de queso.
Como es un niño de moda,
bebe jarabe con soda.
Lleva pantalón vaquero
con un hermoso agujero
camiseta americana
y una gorrita de pana.

Las botas de futbolista
—porque chutando es artista—.
Se ríe continuamente,
porque es muy inteligente.
Debajo del brazo un cuento
por eso está tan contento.
Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.

Gloria Fuertes

22 de mayo de 2009

...Sábados de Mercedes, Una historia de Internet

Mi nombre es LG, mis apellidos Windows XP, de lo que podéis deducir que pertenezco a una familia y a un momento donde la ficción y la realidad se confunden.

Tengo un cuerpo equilibrado, altura y peso estables, mientras que mis pulsaciones y tensión son mas cambiantes, mi cabeza es ancha y plana y tiene matices y opciones de color e intensidad, en general, diría que este cuerpo que Microsoft me dió, es proporcionado y me encuentro a gusto en él.

Funciono mediante los impulsos que generan en mi pecho las caricias de unas manos prestadas que pertenecen a un ser extraño y deforme, sin embargo y a pesar de esas diferencias, me he acostumbrado a su presencia y con el tiempo he llegado a la conclusión, de que él me necesita mas a mi, que yo a él.

Este complejo Ser, tiene un comportamiento de lo mas curioso, se emociona, ríe, llora, gime, grita, patalea, susurra, canta y todo ello aparentemente solo delante de mis virtuales narices.

Os cuento, que una vez lo vi alegrarse hasta la locura cuando le destapé un mensaje que decía:
“Sirva el presente correo para comunicarle que su Proyecto ha sido seleccionado entre otros 50 para la realización del Museo de la Naturaleza en la ciudad de Paris”

...que otra vez lo vi llorar de amargura, cuando recibió un e.mail que decía:
“Estimado señor lamentamos comunicarle que después de las pruebas pertinentes le confirmamos que ese tumor que le detectamos en su día, es irremediablemente maligno”


Os cuento, que una vez, me sobresaltaron sus jadeos, no conocía el Ciber-Sexo, pero os confieso que a él, le debió impactar sobremanera pues enrojeció hasta el desmayo, permaneciendo exhausto e inmóvil durante unos largos minutos.

...que otra vez, escribía y escribía participando en un debate sobre letras, textos, libros y cosas parecidas, detecté por la temperatura de mis teclas que el intercambio de opiniones era acalorado y apasionante.

Os cuento, que una vez me llevó de viaje, fue muy divertido, utilizó mi estomago para obtener unos billetes de avión, que pagué sin darme cuenta, reservó una habitación doble con desayuno incluido, al que le acompañé sin darme a probar bocado, me paseó por Avenidas y Bulevares y de regreso me tuvo horas y horas encendido relatando sobre mi vientre los momentos que habíamos compartido.

Os cuento, que alguna vez me he resfriado y mi cara se ha quedado totalmente negra, inmersa en la más absoluta de las oscuridades y este ser tan especialmente raro, me ha curado y cuidado hasta recuperar mi habitual luminosidad y colorido.

Ahora, os cuento que ya soy mayor y ha llegado mi hora, creo que mis “Enter” están contados y un joven LG ocupará mi sitio...
Porqué él, (el raro) ...no debe, no puede y no quiere estar sin Internet.


Otras Historias de Internet en el Bus de Mercedes

20 de mayo de 2009

...Héroes de cabecera (X) Javier Mariscal

No podía ser de otra forma, a esa hora, el Sol de Valencia acariciaba el mediodía de un Febrero recién empezado, sus reflejos dorados venían rebotados del bronce ecuestre del Rey D. Jaime, abriéndose paso a través de los fascinantes Magnolios del Parterre.

Aquel día, cuando la cigüeña visitó su casa, yo ya tenía dos años, desde entonces, Javier siempre fue más joven que yo. Ambos crecimos rodeados de neones, fórmicas y botellas de cristal con zarzaparrilla.

Eso si, crecimos por separado, y a ambos nos alimentó una parte diferente de la Ciudad, sin embargo fue en un mismo momento cuando dejamos la fluorescencia de color, la moda sicodélica de los trajes de plástico y los carteles de Warhol, y nos fuimos, yo a la Mili y él a Barcelona, salió ganando él, yo me quedé con la zarzaparrilla en una ciudad gris y húmeda y él, flirteó con la Coca Cola, el Bikini y Bar Cel Ona.



Javier, pinta, dibuja, diseña, decora, filma, edita, escribe, interpreta y casi toca la guitarra y por todo eso y por como lo hace, le dieron el Premio Nacional de Diseño, un premio a la intuición y el desenfado que ha transformado la voluntad de comunicación en un producto industrial.

Imagina imágenes para nuestros sueños y las hace realidad, les da una forma básica, elemental, las grita, las susurra, las canta, construyendo, sensible a los murmullos de la calle que transforma ingenua y coherentemente en objetos y gráficos, de esta forma nos propone un vídeo, una acuarela, un taburete o una mesa en la que jugar al ajedrez con Bob Dylan y al que si no hubiera mas remedio le encantaría hacerle trampas.
Y así y todo, él es de otro lugar, de otro tiempo, pero cuando está en este, lo tiene de sobra para ser el papá de Julia, Alma, Linus y en segundas nupcias de Cobi.


La creatividad es una cosa genética que todos tenemos, pero que él la expresa elevada a la enésima potencia, intuitiva y generosa, como en una tarjeta de visita en tres dimensiones con forma de ilusión, que dice: “Hola soy el Xavi, que chulo” y así, casi de mayor se convierte en un magnifico profesional al frente de un gran estudio de no se cuantas personas poniendo letra y música a una sinfonía de colores con el inconfundible perfume de la Factoría Mariscal.



15 de mayo de 2009

...Sábados de Mercedes. La ventana Indiscreta

"SE ALQUILA”,
...el cartel anunciaba el ofrecimiento de la vivienda acompañado de un teléfono de contacto.

Estaba yo, recién llegado a la Ciudad y mis días en la Pensión no tenían ningún futuro, necesitaba una casa con aspecto de Casa, con prestaciones de Casa, con un Baño para compartir con quien yo quisiera, con varias habitaciones o al menos una, en la que recrearme hasta tarde, sin que nadie me llamase a la puerta invitándome a bailar al ritmo de una aspiradora. Pero sobre todo, con una Sala donde elegir mis tiempos, mi distancia y mi compañía.

La visita con el comercial, fue rápida y el compromiso instantáneo, intuí enseguida algo atractivo escondido entre aquellas paredes, había percibido un aura luminosa, que sin saber que era, me había seducido al momento.

Una vez instalado, descubrí que aquella ilusión consumada, era la luz del Sol, la que entraba sin pedir permiso por aquella ventana, casi desnuda, con tan sólo un camisón de gasa gris plata.


Deseé conocer la visión maravillosa, que aquel agujero rectangular me brindaría del mundo exterior, imaginé paisajes, amores secretos, cuitas inventadas desde la oscuridad de mi anonimato, todos los colores de una vida, cuya efervescencia se adivinaba al otro lado de aquella ventana.

Al principio, no quise asomarme, reservaba el feliz descubrimiento para un momento más pleno.


Una vez desempaquetado, ordenados los libros en la estantería de pladur, colgados en el armario los pantalones sin doblar, pinzados desde el camal tal y como en su día lo vi hacer a mi Madre y ubicados los alimentos en el Frigorífico, las verduras bajo, las bebidas arriba y en medio el variado laterío que supondría la base de mi sustento diario, elegí música para la ocasión, en el reproductor sonaba “Stairway To Heaven” de los Zeppelin.

Me acerqué al rectángulo rebosante de luz. Mi curiosidad y expectación aumentaban por segundos. Despacio, separé el visillo de gasa gris plata y mi vista se perdió en un horizonte delimitado por las copas de una gran arboleda y más cerca, entre un continuado ronroneo de palomas, un amplio espacio con el pavimento de gravilla lavada y un cartel en el patio interior que decía:
....“Manicomio Provincial”.

Este relato, va dedicado a Casandra, por conducir de forma tan Amena y a Gustav0 por divertirnos con sus giros
surrealistas.

Podéis asomaros a mas Ventanas desde el apartamento de Casandra

9 de mayo de 2009

...Sábados de Mercedes

..Paseo por esta Isla, solo, viviendo y disfrutando una soledad elegida, me acompañan algunos libros y en esencia sus autores, releo entre otros un cuento que Mario Benedetti escribió en el 59, “Montevideanos” una mirada crítica en clave de humor sobre sus gentes, sus gestos sociales y urbanos que me trasladan a aquel primer viaje a la capital uruguaya, cuyos recuerdos paso a relatar:
Aquella mañana me perdí queriendo, por esas calles en las que se respira el salitre que despide la proximidad del Mar.
Caminando entre fachadas agrietadas y descubriendo a cada esquina o en cada cruce la vista desnuda del Río de la Plata, ese mar dulce que bordea la ciudad.
Paseé por la Ciudad Vieja, hasta el Café Brasilero, acogedor y antiguo de más de un siglo, leí que en una de sus mesas, observando ausente musas invisibles, estaba Eduardo Galeano con un zumo de naranja casi consumido, imaginé que le acompañaba en sus paseos callejeando hacia el puerto, entrar con él en el Mercado, que es un referente para los amantes del asado, estimulando el gusto con los penetrantes olores a parrilla.

-“Viajamos a Montevideo, a la boda de Gonzalo, el hijo menor de Agustina, sus padres decidieron tirar la casa por la ventana e invitaron hasta los parientes más lejanos. El “Casamiento”, fue toda una fiesta con encuentros y recuerdos esperados.
En la Cena, los platos se sucedían, asados los lomos, chorizos, ricas carnes a la parrilla tradicional, acabando con deliciosos postres variados, moles, yemas quemadas, merengues y los conocidos dulces de leche y manzana.”-

Sigo andando hasta llegar a la Plaza Zabala y nos columpiamos en los columpios de los niños y descansamos sentados en un banco, luego nos regalamos una visita al Museo de Artes Decorativas, que ocupa el interior del palacio Taranco y finalmente al atardecer, en la rambla Monteverde, vemos como los pescadores espontáneos recogen sus cañas y sus anzuelos, en un gesto que anuncia que la noche está próxima.

-“Acaba la Cena, es la hora del Baile y de la Fiesta, los invitados se reagrupan en busca de caras conocidas, familiares o amigos a los que recordar con un gesto cómplice experiencias de tiempos pasados, el transito por el local se hace lento y dificultoso, en el horizonte alguna cara reconocida con la que romper ese primer hielo de una ausencia demasiado prolongada. Al tiempo que tropiezo con un camarero, que inmerso en su quehacer de repartir las últimas copas, vuelca el contenido de su bandeja sobre mi traje de lino y el vuelo de un vaporoso vestido de seda rojo, miles de disculpas, las servilletas en rápido auxilio, las risas nerviosas, mientras el color dorado de las manchas del champagne van tiñéndose y dándole una nueva dimensión a nuestras hasta entonces inmaculadas ropas de Fiesta, la mía y la de ella.”-


Mi último recuerdo es el de una playa lejana, delante de un gigante que asoma a la superficie, emergiendo sus cinco dedos de cemento en la gran duna playera de Punta del Este, lugar de vacaciones turístico y rutilante, paraíso de príncipes y reinas del mundo mas glamoroso de Uruguay, carne de gimnasio, ropa de marca y crema protectora.

...sigo paseando por esta isla, saboreando a Benedetti e inmerso en estos recuerdos.


encontrarás mas relatos en el "Cuaderno de notas" de Casandra

6 de mayo de 2009

... Feliç natalici.

Lluis Llach Grande nació en la Clínica Girona, en esta misma ciudad el 7 de Mayo de 1.948,

A riesgo de parecer demasiado convencional y predecible, este su 61 cumpleaños lo voy a convertir en un pequeño homenaje al músico que es figura indispensable en el universo de la Canción de Autor.
Empecé con él, (...El Llach que yo mas quiero) hoy, sumo y sigo con él.

Después de releer aquella entrada, me doy cuenta de algo ingrato que tienen los Blogs, las entradas de ayer no existen, su invisibilidad las hace perderse en un archivo, de fácil, pero inusual acceso, muchas de ellas podrían perfectamente subirse hoy, sin perder un ápice de frescura y actualidad, (otras, evidentemente, no) no es sólo una cuestión de actualidad sino también de orden cronológico

Asistí al concierto de despedida de Llach en la Comunidad Valenciana en el Auditori de Castelló. (2/3/07) Por primera y única vez al terminar sentí que la vida se me empezaba a escapar entre los dedos y que momentos, que hasta entonces eran habituales, dejaban de serlo y nunca más se repetirían, cosas de la edad, supongo.
Superada aquella tontería, recupero el pulso normal, piso tierra firme y me recreo en los acontecimientos que me acercaron a este provocador de entusiasmos y con el que he ido mas lejos de lo que nunca hubiera imaginado, su compromiso cívico y porqué no, su capacidad creativa lo elevaron a símbolo de una generación.

Lluis Llach es un comunicador nato, hijo de un tiempo de cambios y luchas, celoso de su soledad y férreo defensor de su vida privada, pero también es un buscador de palabras bellas y directas de poetas lúcidos, lobo de Mar y animal de escenario, trovador de profundas y hermosas melodías y firme anunciador de que si queremos todo es posible y todo está por hacer.

A pesar de su merecido descanso, su presencia sigue sintiéndose en nuestro día a día y su Sur sigue siendo Valencia, su Norte no acaba en los Pirineos y en medio, el Mar con dos trozos de tierra a ambos lados llenos de gente amiga y frente a todos, aquel que de niño pasaba las noches escuchando en Radio Andorra a Piaf, Brasens o Brel y que se enamoró perdidamente de la Música.





Su preocupación por el momento de la retirada no fue nueva. Hace ya 25 años escribió “Amor particular”. En la estrofa final, decía: "Que passaran els anys i vindrà l'adéu, com així ha de ser, i em pregunto si trobaré el gest correcte, si sabré acostumar-me a la teva absència..."

“Que pasarán los años y llegará el adiós, como así ha de ser, y me pregunto si encontraré el gesto correcto, y sabré acostumbrarme a tu ausencia”

A Llach siempre le quedará algo por decir y a nosotros algo por disfrutar.

Feliz cumpleaños Lluis.

2 de mayo de 2009

...Sábados de Mercedes, tema libre (y tan libre)


En un lugar del Véneto, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho que vivía un joven, tonto y afortunado del que de cierto, poco se sabía, ensimismado y soñador, por lo que los más de los ratos se daba a leer relatos de Amor, alejándose en esta suerte de toda acción, refriegas, juegos y curiosidades sobre el comportamiento habitual de hombres y bestias.
Es pues, de saber que de esta forma, Romeo de Quijano, que así se llamaba, modeló en su mente el sueño que la prosa almacenada en su cabeza había dibujado en forma de hermosa dama.

El joven, sembró su casa con perlas impresas de lomo acartonado que hablaban de enamoramientos, desengaños, dichas y desdichas, requiebros e incluso cartas donde la razón de la sinrazón se empequeñecía ante la visión de su Diosa de humo.

Así, dejado en sus pensamientos se le veía mañana tras mañana, a veces en franca ventaja compitiendo melancólico con el rocío del amanecer y otras añadiendo a las nubes, sus nubes de suspiros.

El joven tonto y afortunado, heredero de familia de rango y poder, crecía ajeno al renovar de viejos odios apasionados con sus vecinos de enfrente, familia rival, también de similar rango y poder.

Al atardecer, en su mirador, abandonado en la mística contemplación del lento deambular de carros y carretas, una imagen le sobresaltó electrificado (aunque él obviamente, desconocía el término) ¿que y quien? era esa visión de su sueño en forma de hermoso aliento en sedoso cuerpo y escondida alma que la bondad le había puesto a los pies de su balconada, bajó presuroso y abordo a su sueño, su sangre se alteró en sus entrañas y su voluntad quiso que satisfacer la de ella fuera posible, a partir de ese instante, su única señora; la de sus más escondidos pensamientos, su amada Dulcinea.

En esto, y en un suspirar, los faunos y silvanos acompañantes de la enamorada ninfa, reconocieron al entrometido enemigo y prometieron venganza que llevarían a cabo con la complicidad de la noche, los conflictos heredados, mancharían con sangre ajena un Amor que había nacido de sus propios odios.

Tenía el joven tonto y afortunado, en su casa un mozo de campo y plaza que pasaba de los cuarenta, Mercurio de nombre y de apellido Panza, que lo armaba y le ensillaba su rocín, orondo como pocos y sabio como ninguno y a pesar de ello no sospechaba que sería el blanco del arbitrario castigo; El Fauno mató a Mercurio y Romeo lo vengó matando al Fauno.

El drama estaba servido y la tragedia por consumarse, Dulcinea abatida y desconcertada por el destierro de su amante el joven caballero de triste figura, tonto y en esta ocasión menos afortunado, decide consultar con su confesor y este conviene en ofrecerle una droga que la someterá a un intenso coma durante dos horas y cuarenta minutos.

En su presencia, creyendo que su amada está muerta, Romeo procede a compartir parte de la droga que él cree veneno.
Al despertar del coma inducido, Dulcinea se encuentra con su amado tendido a su lado, lamentando el cruel resultado de su simulación, pero después de una segunda valoración del escenario, reconoce en las manos de Romeo el frasco del cura, que tan sólo lo mantiene aparentemente muerto durante dos horas y cuarenta minutos.

"Nunca ha habido una historia de Amor más..., más..., más... que ésta, la de Dulcinea y su Romeo.."

Gracias a D. Guillermo y a D. Miguel, sin sus historias, este divertimento no habría sido posible.