29 de octubre de 2009

Travesuras en la Red

Hace algún tiempo Casandra, posteó sobre lo que podría ser un Código Etico del Bloguero, elaborando los 20 (10x2) mandamientos por los que se debía regir el comportamiento de un internauta ejemplar.

Hoy con todo el cariño y respeto, me permito sacar mi lado rebelde de bloguero travieso y contraatacar con mis 20 reglas de mala conducta, las que espero no os sirvan de ejemplo, (o si, allá vosotros)

*Para los torpes: Las perversidades en color y cursiva son las mías:

No forzaré al prójimo a que me lea.
Pobre de aquel que no lo haga, le haré Vudú, clavándole ventosas en la foto de su perfil.

No pasaré por un blog, husmeando sin comentar.
No sólo es que pasaré, sino que además comentaré en voz baja sólo para mi.

No comentaré en vano.
Comentaré, siempre que no tenga nada que decir, sólo para figurar.

No desearé los visitantes del prójimo.
Cuantos más vengan mejor, el resto los secuestraré.

No hurtaré palabras que otros hayan escrito sin citar su autor.
Las hurtaré, las disfrazaré en negrita y colores y silbaré para disimular.

No robaré imágenes sin reconocer su autoría.
Robaré todas las que pueda y las PhotoShopearé para despistar.

No dejaré de poner música, porque entretiene y/o molesta.
Silencio absoluto, cuanto mas tonterías menos llamaré la atención.

No crearé falsas expectativas con un título provocador.
Cuanto mas trasgresor, mejor. Siempre esta el tont@ que se mueve a golpe de lucecitas.

No exhibiré mis heridas, relamiéndome en ellas de una falsa fuerza interior.
Mi corazón siempre perecerá herido, demandando lástima y compasión.

No destilaré veneno, más del necesario para mantener ciertos visos de realidad.
El arsénico me saldrá en cantidad, por la parte inferior de la pantalla.

No robaré ilusiones, pudiendo comprarlas a un precio justo.
Todas las que pueda, y si son jóvenes y ricas mejor.

No presumiré de doña perfecta.
Yo, ...no puedo evitarlo, lo llevo en la cara.

No sacrificaré mi espontaneidad por miedo al juicio ajeno.
Repasaré, corregiré, copiaré y pegaré siempre que quede mejor que la basura que escribo, la fachada es lo que importa.

No presumiré de seria, simulando profundidad.
¡¡ encíclicas !! parecerán mis relatos o mejor aún ensayos de Ortega y Gasset, los dos juntos o por separados.

No dejaré de tener claro que hay quienes me quieren y hay quienes me respetan.
Tengo claro, que en mi caso son las dos cosas a la vez.

No olvidaré que también hay quienes son indiferentes a mis encantos o simplemente no me conocen.
Es posible, todavía hay quien no tiene luz en casa, ni portátil a batería.

No olvidaré sonreír, aun a la propia muerte (que sea ella la que piense que no le tengo miedo...)
Esta, ni mentarla y si aparece le doy esquinazo.

No haré caso de las críticas bien y/o mal intencionadas, porque de mi EGO será el infierno.
No haré caso de las criticas mal intencionadas, las otras son lo natural.

No cederé ante el irrefrenable impulso de cerrar el blog, después de un sábado literario.
Yo tampoco, ni de un Sábado, ni de un Domingo, ¿con qué alimentaría mi EGO?

No admitiré mensajes anónimos que hablen bien de mi, no quiero que crean que me los envía mi familia.
Yo a mi familia ya les tengo dicho que empiecen por, ...Admirado señor: Y a continuación , las flores.


Lo dicho, no hagáis caso, un mal día lo tiene cualquiera

25 de octubre de 2009

Héroes de cabecera. Alberto Giacometti (XII)


Mas de 27 millones de dólares se pagaron en Christie's por la obra “Grande Femme Febout” escultura de Alberto Giacometti, consiguiéndose en esta ocasión un récord mundial para el artista suizo italiano. Giacometti expuso por primera vez en su natal Suiza en la Galerie Aktuaryus de Zurich compartiendo espacio con su padre, Giovanni Giacometti, pintor post-impresionista, Alberto tenía 26 años y ese mismo año, también mostró por vez primera sus esculturas, en el Salón des Tuileries de París. Alberto Giacometti es uno de esos artistas raros al cual se puede ubicar en distintos movimientos: surrealista, expresionista, cubista y formalista. Experimentó tanto en el dibujo y la pintura como en la escultura, un creador nato en constante búsqueda absorbiendo la esencia de cada uno de esas disciplinas, para concluir imponiendo su propio estilo.
Su obra es fascinante y a través de sus dibujos y esculturas se adivina la mano de un artista cuya vigencia aún nos emociona. Y es que los protagonistas de las obras de este artista suizo, parecen tener la mirada extraviada en algún lugar del horizonte y escapan, con el gesto congelado y una palidez mortecina, que nos despierta de nuestro paseo adormecido por los pasillos de los Museos. 
Bocas en silencio con gestos que se escuchan en el fondo del bronce. 
Un crítico, señalo con cierto misterio que los personajes de Giacometti están a punto de ponerse a andar pero no tienen a donde ir.
Nueva York, siempre ha sentido una especial fascinación por su escultura. 
En un raro ejercicio de premonición, el Museo de Arte Moderno organizó una amplia muestra de Alberto Giacometti para cerrar las actividades del año 2001. Se conmemoraron cien años del nacimiento del artista suizo y la pasión compartida por la verticalidad no es más que una mera coincidencia. 
Como quiera que sea, la ciudad de los rascacielos era la más adecuada para presentar, en aquellos momentos, una gran retrospectiva del maestro.
Los retratos de Giacometti, parecen inacabados, argumentando este hecho como un absurdo, ya que al existir la fotografía no es necesario copiar la naturaleza a través de la pintura, dando de esta forma total rienda suelta a su propia realidad, lo que él ve y siente ante el modelo. 
Sin embargo tanta vehemencia, en momentos de fracaso le lleva a una frustración que desemboca en una auto negación, que le hace cuestionar sus capacidades artísticas.
Europeo universal, vive su aventura creativa como un asceta, con humildad, un humano demasiado humano, sin golpes de efecto. Convive, trabaja y aprende con los grandes Bourdelle, Bretón, Prevert, Miró, Calder, Picasso o Sartre, obteniendo en la XXXI Bienal de Venecia el gran premio de escultura. 
El hombre de Giacometti, es un hombre siempre de pie, sonámbulo, aplastado por su propia y misteriosa razón de ser.
Su vida es el trabajo, el espacio táctil de su estrecho taller que crece y crece rodeado de estirados bronces humanos. 
Próximo al Guernica, en el Museo Reina Sofía de Madrid, hay un retrato a lápiz de Giacometti que exige al menos el mismo tiempo de grata contemplación que el descomunal lienzo de Picasso, imaginarlo modelar con sus dedos y manos huesudas, debía ser un acto mágico, como testigos de su horizonte vertical.


12 de octubre de 2009

Al Cesar, lo que es del Cesar


Cuando desde estos foros, criticamos la gestión del Palau de les Arts, (a veces con mas que justificada vehemencia) nos encontramos, salvo ligeros matices, con una coincidencia mayoritaria respaldando en forma de comentarios o de Post un compartido enfado sobre el particular.

Se ha cuestionado la eficacia del departamento de Administración, del de Taquillas y atención al abonado o al público en general, del Artístico, del sistema informático, de la Intendencia, Protocolo y no digamos del Marketing.

Sin embargo, a riesgo de llevarme algún tirón de oreja, me gustaría hablar de algo o alguien del que ya quise hacerlo en temporadas anteriores y creo que ahora es el momento. En mi opinión hay un departamento que funciona a la perfección, el de Dramaturgia, Publicaciones y Educación, al frente del cual está Justo Romero y con la cabeza visible en ocasiones de su segundo Anselmo Alonso.

No tengo el gusto de conocerlos a ninguno de los dos, si bien son dos caras a las que ya me he acostumbrado a ver en muchas ocasiones.
También quiero destacar el excelente trabajo de la diseñadora gráfica valenciana Belén Paya en el diseño de los libretos que nos acompañan en cada una de las representaciones, (los de pago y los otros).

Este departamento lleva tres años con una velocidad uniformemente acelerada, ofreciendo paralelamente a la temporada de Opera: Conferencias, Mesas redondas, Aulas magistrales, encuentros, proyecciones cinematográficas, funciones escolares, lecturas didácticas, actividades la mayoría gratuitas y alguna con precios reducidísimos.

Algunos ejemplos:
Temporada 2.007/08:
Conferencia-Homenaje. CUANDO LA INOCENCIA DE LA GEISHA ILUMINÓ A VICTORIA DE LOS ÁNGELES, en el Aula magistral, dirigida por Jaume Radigales.

Hablemos de ópera. MADAMA BUTTERFLY en el Aula Magistral a cargo de Rosa Solà

Lectura dramatizada de la obra de teatro de Beaumarchais: Le mariage de Fígaro, en el Aula Magistral

Hablemos de ópera. LE NOZZE DI FÍGARO, con Javier Casal.

Mesa redonda, PUCCINI, desde el siglo XXI

Temporada 2.008/09
Encuentro con Werner Herzog en el Aula Magistral,
Antonio Gómez Schneekloth (moderador) y proyección de la película de Herzog: Encuentros en el fin del mundo
Proyección de Ludwig (1973), Luchino Visconti
Proyección de Indiana Jones y la última cruzada (1989), de Spielberg.

Wagner, Parsifal y Valencia. La historia del Grial, conferencia a cargo de Javier Casal, en esta ocasión y sucesivas se hicieron en el Saló del Turia, pues era desolador ver el Aula Magistral con tan sólo 20 ó 30 personas.
Parsifal. La búsqueda del Santo Grial. Exposición de Lourdes Jiménez en el Vestíbulo Principal.

Wagner y la inspiración mística. Mesa redonda en el Saló del Turia con Roger Alier, Francisco Bueno, Guillermo García-Alcalde, Manuel Muñoz y Juan Mendoza (moderador)

Pedro y el lobo Funciones escolares y familiares.

Función didáctica de: El rey que rabió de Ruperto Chapí, para el Tercer ciclo de Educación Primaria, Educación Secundaria Obligatoria y Bachillerato en la Sala Principal.

Kabale und Liebe, para alumnos de E.S.O. y Universidad

Fausto, Aula Magistral Funciones didácticas para alumnos de E.S.O. Universidad, Educación Secundaria Obligatoria Bachillerato y Universidad.

Cosí fan tutte. Funciones didácticas con la adaptación del libreto de la ópera.

Consultada la programación de la presente temporada, ésta, no decepciona, incorpora una jornada de puertas abiertas con música de cámara, lecturas dramatizadas y otros programas didácticos que iremos conociendo en su momento.

Felicidades y Gracias al Área de Dramaturgia, Publicación y Educación dirigida por Justo Romero y completada con Anselmo Alonso, David Cuesta, Víctor Gil y Llúcia Gimeno.

Foto del Sr. Romero de F. Bustamente

9 de octubre de 2009

Sábados literarios de Mercedes. (Con retraso)



Juan Manuel Rodríguez de Sousa, propuso como tema para un Sábado de Agosto, en el que no pude participar: “Ciencia Cuentista”
No obstante, conocedor de la propuesta escribí un texto que hoy aprovechando este Sábado sin relatos he decidido postear.
Pido disculpas a Juan Manuel y a Mercedes por esta insubordinación
y en desagravio les dedico esta:

La Dama que inventó la Noche.

Al joven Aristarco le perturbaba la noche, no entendía el cambio a ese gris oscuro, casi negro, tan diferente al de el día, tan claro y luminoso al que se había acostumbrado y asumía como natural, no así la noche que suponía para él, (consumando curioso) un verdadero quebradero de cabeza.

Le inquietaban los fenómenos que aunque aparentemente normales, no terminaba de entender y para los que aseguraba habría alguna explicación.

Repasaba diariamente el proceso de oscurecimiento al tiempo que se producía, en una secuencia casi exacta o al menos eso parecía indicarle su particular medición del tiempo, e  intrigado presenciaba el transito pausado que el estado de absoluta claridad daba paso irremediablemente a la más enigmática de las sombras.

Pensó que algo tendría que ver en esa secuencial forma de manifestarse, por un lado el espacio que habitaba y por otro su relación con esa bola amarilla de visión casi insoportable de cegadora luminosidad, conocía por sus maestros que el nombre del uno y la otra eran: Tierra y Sol.

Aristarco, todavía no era experto en cálculos matemáticos, ni siquiera pensaba que su aplicación le resolvería el problema, pero algo tendría que ver la distancia entre ambos, su forma, (conocía la del Sol), incluso sus movimientos, si es que estos existían. Ensimismado en estos devaneos astronómicos, le venció una vez más el cansancio y con él, un sueño reparador que más tarde y con la claridad del día le devolvería a sus cábalas de mago aficionado.

Soñó con una dama, atractiva como no había conocido hasta entonces, rubia platino vestida de azabache y un rostro limpio y reflectante como el agua de los estanques de su natal Samos, envuelta en un halo de estrellas, misteriosa y hechicera le confesó que se llamaba Luna y que era la pieza del rompecabezas que él tan ansiadamente buscaba, el tercer ángulo de ese triángulo rectángulo del que él sólo había dibujado una hipotenusa.


Despertó todavía en sombras manteniendo aún la revelación en su somnolienta inconsciencia, miró al cielo y allí estaba ella, la Dama, el tercer ángulo que daba origen a los dos catetos.
Al instante, en su capacidad para formular, lo supo: “El no era el ombligo del universo, sólo era un planeta girando alrededor del Rey Sol”

...a ese descubrimiento le llamó heliocentrismo.

8 de octubre de 2009

Recordando a Carrión


Durante la pasada feria del Mueble (Ideas & pasión) en Valencia, se presentó en el Studio de la Diseñadora de Interiores y Decana del CDIDV Carmen Baselga el libro “Comida para pensar, Pensar sobre el comer” libro que lleva al lector a preguntarse si el próximo premio destinado a Ferrán Adriá no será el Nobel de Química.

Richard Hamilton y Vicente Todolí, autores del libro, no inciden en el recetario del maestro, puesto que no se trata de un libro de cocina sino de un apéndice intelectual sobre la cocina de Adriá. Se analiza la obra artística del cocinero por efímero que sea su arte, 1.500 platos del menú de El Bulli, es algo visto y no visto.

El libro está lleno de reflexiones (filosóficas, psicológicas, literarias o sensoriales) que justifican el volumen, adornado con fotografías e ilustraciones. La presentación estuvo a cargo de Ramón Prat, director de Ediciones Actar, Ignacio Carrión, periodista y escritor y Cristina Gimenez, coordinadora editorial de la Obra.

De todo esto, me detengo y recreo en la persona de Ignacio Carrión, escritor donostiarra, muy vinculado a Valencia, que durante muchos años fue redactor jefe de informativos, enviado especial y corresponsal de diferentes diarios españoles.

Su pluma ácida, mordaz, crítica, tribal, directa al páncreas, siempre me inquietó, si bien es cierto que hacia tiempo que le había perdido el hilo.
Hoy reproduzco textualmente, su reflexión de la participación del acto constatando su carisma, del que no se ha desprendido un ápice

Cristina Giménez me propuso participar en la presentación del libro de Ferrán Adrià, en Valencia.
¿Qué podía decir allí? Nunca estuve en El Bulli y las posibilidades que tengo son mínimas a menos que me ingresen por urgencias gastronómicas.
La lista de espera es todavía mas larga que la de los quirófanos de la Seguridad Social. Además aumenta el turismo gastro-sanitario que viene de otros países para comer en el mas afamado restaurante del mundo, aunque todos sabemos que existe otra desesperante y desesperada lista de espera: mil millones de criaturas pasan hambre en nuestro planeta: uno de cada siete habitantes.

¿Era procedente recordar este hecho estremecedor? Era procedente, pensé, porque al mismo tiempo era inoportuno hacerlo.
Y entre algunas perlas escritas o pronunciadas por los saciados comensales de Ferrán Adrià, deslicé este inquietante dato del hambre. Fue como mentar la soga en casa del ahorcado.

Ramón Prat, editor del libro (Actar), habló de su aventura al lanzar al mercado un producto de papel cosido en un mundo de semianalfabetos televidentes que se llenan la boca para no pensar. Al menos los textos sobre las obras culinarias de Adrià pretenden reflexionar sobre la comida como arte efímero que desaparece en su camino al estómago.

“Danza silenciosa de alimentos”, opinaba un comensal. “Los huesos de detrás de mis oídos empiezan a cantar”, advertía otro. “Violación del sabor”, señalaba un sibarita. “Una dimensión eucarística”, exclamaba un creyente en la transubstanciación.

Yo repetía estas frases sacadas del libro y eché leña al fuego: “Bizcocho como algo que podrías encontrar en el garaje o debajo del sofá”, resumía su testimonio un afortunado con asiento en el pesebre. “Danza silenciosa de los alimentos”, apostillaba otro. “La leche eléctrica” (apreciada creación de Adrià) me convirtió en insecto”, diría un adicto a Kafka.

Por fin llegaron los percusionistas-cocineros del grupo Amores, con sus cucharillas y cacharrería para levantar espuma y, de paso, los ánimos. Y se sirvieron vinos de Daniel Belda. Y el local de riguroso diseño minimalista, el mas idóneo para unos buenos fogones conceptuales, se llenó de voces y de risas. La gente –unas doscientas personas, según los organizadores- parecía satisfecha y cómoda. Y entonces discretamente me retiré. Recordaba otro singular testimonio que había leído en el libro de Ferrán Adrià: “La salchicha, un animal paradisíaco”.

Y también pensé que mi perro labrador me esperaba impaciente en casa. Cuando lo ví moviendo la cola le pregunté: ¿Crees tú que la salchicha es un animal paradisíaco?

Palabras, palabras, palabras...si, pero de esas que a veces nos salvan, ya que escribir es nuestra/su única forma de salvación, pues ninguna de ellas lo era antes de escribirse.
Bien hallado Sr. Carrión

4 de octubre de 2009

La última del Palau de les Arts


De la información general a los abonados, en el apartado de renovación de los abonos para la temporada 2.009/2.010 entre otros, extraigo el siguiente apartado de su pagina Web:

Información general de abonos.
Ventajas Generales.
Posibilidad de fraccionar el pago en tres plazos (1.- 34%; 2.- 33%; 3.- 33%).

Esta opción que ya figuraba la temporada pasada, se repite esta, con el fin de facilitar el pago de los citados abonos en un momento en el que cualquier facilidad suaviza la inversión, hasta el punto me consta, que de nos ser de esta forma, algún abonado hubiera tenido dificultades para renovar su abono.

Una vez rellenado el correspondiente formulario en el que modificaba la forma de contado de años anteriores y solicitaba la aplazada en tres cuotas tal y como reza sus condiciones, remito al Banco la correspondiente autorización para que atienda en cantidad y tiempo el pago de los abonos.

El viernes recibo una llamada del banco para notificarme que el cargo ha llegado por una cantidad diferente (evidentemente mas grande) y pide instrucciones al respecto, a continuación llamo al Palau al teléfono de atención del abonado y la señorita que me atiende me dice que si, que es cierto que la administración a decidido cambiar los porcentajes por su cuenta y sin consultar, aumentando el 1er. pago al 50% el 2º y 3º al 25% y que no obstante tienen previsto ponerse en contacto con lo afectados para notificar uno a uno este cambio.

Claro, cuando te argumentan de esta forma y se quedan tan panchos, uno se queda de piedra y aunque tardas unos segundos en reaccionar le explicas que no son formas de proceder, que sin avisar previamente han corrido el riesgo de que les llegasen todos los recibos devueltos con el trastorno que eso supone, para librado y librador, amén de alguna que otra protesta razonada relacionada con el cambio.

Daba lo mismo, a la señorita, cargada de paciencia y bien aleccionada no le sacabas otra respuesta: Si, si, tiene razón pero Ud. pague que en unos días se pondrán en contacto con Ud. para notificarle el cambio (que no darle una explicación)

Y ahora que cada uno saque sus propias conclusiones.

2 de octubre de 2009

Sábados Literarios de Mercedes. Historia de mis Muebles


Una mesa, como mi Padre.
De mayor, quiero ser Mesa como mi padre.
No una de esas extensibles o articuladas, no! quiero ser de una pieza, grande y maciza.
Sólo soy un pino, no importa, seré la mesa mas entrañable de cuantas se hayan fabricado, con los Abuelos presidiendo los extremos, orgullosos y sonriendo cómplices por habérsela comprado juntos a Quimet, el de la Plaza.
Recuerdo aquella que se hizo él para su casa, de vieja delataba en su piel todo su pasado. La mesa del Quimet y la Colometa era su historia. Su superficie, que ella lustraba cada sábado, era un mar de cicatrices por cuyas rendijas, ensimismada, pasaba las horas arañando las migas de pan que habían quedado varadas en su fondo.
Hay un largo camino, desde Valsain, allá en la Sierra, hasta la carpintería del Quimet. Es ley de vida, ya tengo los poros abiertos y mi piel es clara como la paja pálida con sombras rosadas.
Huelo a fresco y no me importará oler a cola como huelen los mayores, primero húmeda, lechosa, luego seca y escondida.
Mientras tanto, repaso como me gustaría salir en la foto, la tapa grande rosada por el rubor, los cantos romos como una peseta, sujeta a cuatro patas firmes, que me eleven al cielo, con dos cajones a ambos lados para guardar barras de pan y servilletas a cuadros recién planchadas.
¿Qué a que viene todo esto? ...estoy en la cola, la cola de la sierra, mi sueño está al llegar, que más se puede pedir, que ser una mesa como mi Padre.
Más mesas o muebles parecidos en la carpinteria de Teresa Cameselle