30 de abril de 2010

Sábados literarios de Mercedes. "Cosas que me gustaría hacer contigo"

Te siento desde hace años, aunque no siempre he sabido de tu existencia.

Me he acostumbrado a tu compañía, tanto, que hoy sé que no podría vivir sin ti.
Y si, quiero que hagamos cosas juntos.

De momento te intuyo, te siento próximo y te imagino cristalino, frágil y transparente. Acerco mi mano y acaricio tu pecho, palpitante, secuencialmente vivo y permanentemente mío.
A veces te cuesta seguirme, me detengo, te espero y siempre me alcanzas a tiempo.

Pero no sé lo que es volar y quiero hacerlo contigo, no sé lo que es la locura y necesito delirar contigo, no sé lo que es amar y quiero aprender de ti.

Tenderme al Sol y compartir mi sombra, me cuesta recordar si alguna vez me ha sucedido algo sin tu presencia, y olvido lo que hice hasta ahora. Todo fuera de ti, me parece mundano, ordinario e insuficiente.

Por todo eso, me gustaría fundir eternamente mi vida con la tuya.
Y si te muestras, quisiera conocerte, sé que es difícil... y me pregunto: ¿Cómo se conoce a un corazón?
I
Más cosas (todas ellas diferentes) en http://sabadosliterarios.blogspot.com/

28 de abril de 2010

Este jueves, relato. La Soledad

Marta, tecleó el punto y final con el que cerraba su relato. Un tema construido y desarrollado con minuciosidad, algo de imaginación, algo de documentación y un poco de cal en la construcción de algunas frases.
Editó la entrada y añadió una foto para ilustrar el argumento de su escrito.
Buscó en etiquetas un genérico para facilitar su búsqueda y su alojo, encontró uno adecuado: “Relatos”, y otro: “Los jueves, Relato” y un tercero más específico: “Soledad”.

Marta, mimaba sus textos, para ella eran como pequeñas obras de Arte colgadas en las paredes de un museo intangible, iluminadas con la sombra de una luna que le daba la espalda y expuestas hasta un amanecer que estaba por inventar.
Tecleó “Enter” y publicó su historia. Dejó pasar la noche, que compartió entre sábanas consigo misma.

A la mañana siguiente, con la taza de café en la mano, conectó su portátil y abrió su página personal:
www.marta-unsólocorazón.blogspot.com releyó su entrada una y otra vez, se gustó, intentó imaginar que efecto causaría en terceros y desconocidos lectores, desvió la mirada ansiosa más abajo buscando posibles comentarios y comprobó que: 0 corazones latieron conmigo” –bueno, es un poco pronto- se dijo.

A la noche, después de un día ausente de casa, repitió la operación, buscó correos y leyó de nuevo su historia, descubrió matices que le agradaron y algún giro narrativo que podía mejorar, la mirada le huyó unas líneas más abajo y comprobó que: 0 corazones latieron conmigo” -¿Qué pasa, nadie me lee?- se repitió preocupada.

Lo mismo sucedió al día siguiente: 0 corazones latieron conmigo” -¿A nadie le interesan mis cuentos?- se preguntó dolida.

Ensimismada y con la vista perdida en el fondo de la pantalla, oyó una voz que le decía: "Querida Marta, no te apenes por no tener cometarios, escribe para ti y disfruta como lo haces, leyéndote. No es cierto que los Blogs se alimenten de los comentarios, éstos, tan sólo alimentan la vanidad de fatuos y presumidos, una excusa para los que le dan más importancia a la cantidad que a la calidad, ¿de que te sirven adulaciones con pinta de tarjeta de visita o de felicitación de Navidad? gústate a ti misma y no traiciones la verdadera razón por la un día decidiste crear el Blog: Escribir y escribir e inundar el espacio interestelar de vocales y consonantes entrelazadas como si de poemas siderales se tratara."

La voz desapareció entre los parlantes del portátil y Marta de nuevo, quedó sola, sólo su corazón latía con ella, (ni más, ni menos).

21 de abril de 2010

Este Jueves, Relato.


La habitación era oscura y fría. Un soplo tímido de luz se colaba por aquel enrejado ventanuco, cuya única hoja, no habría desde hacia años.
Nunca había estado tan solo consigo mismo, su prolongada estancia en ese entorno solitario jamás le había deparado una jornada tan tristemente extraordinaria.

Empezó con un viejísimo amontillado de Pedro Ximénez con el que acompañó un “Salteado” agridulce de frutos secos.
En su soledad obligada se preguntaba, los ¿Porqué? de aquel irreversible destino y a los qué no sabía que responder.

A continuación le sirvieron unas delicias de morcilla de Burgos con habitas salteadas que regó con un potente Pago de Carrovejas, viejo conocido de los barros de Peñafiel. Siempre le llamó la atención el maridaje que habían impuesto las modas en la restauración, del que nunca había sido partidario. Pensó, que ahora el ceremonial lo requería.
Hizo girar la copa, movió en circulo el exuberante caldo y quedó con la mirada perdida buscando un cómplice con el que brindar...
-en que estaba pensando, ¡por Dios!-

La Dorada a la sal, fue su tercera elección, guarnecida con un delicioso puré de patatas, dejándole un tímido sabor a huevos y mantequilla, que contrastaba con el sabroso pescado, su deteriorado recuerdo, en un último esfuerzo, le llevó a emparejarlo con un blanco frío y afrutado, suave y redondo en la boca, no era la primera vez que sucumbía ante el encanto dorado de aquel Ermita d´Espiells, anecdóticamente, esta sería la última copa de ese néctar pajizo con el que tantas veces había pecado.

Tanto beber y sin embargo, la boca se le secaba por segundos, el vértigo que estaba alojado en su estómago, no tenía consuelo y no esperaba afectos, en ese momento... ¿para qué?

Nunca fue de postres, ni tampoco en esta ocasión, ¿que necesidad tenía de añadir más colores a una realidad cada vez más desenfocada? Así que terminó su gran banquete con un moscatel de La Marina, goloso y amable, casi como un bombón líquido.

Oyó las campanadas de las cuatro en la lejanía y a continuación una quinta y sexta sobre el metal de su puerta, ¡Toc. Toc!...
Sintió su angustiosa intimidad transgredida...
-Recluso condenado 22722, es la hora.-


18 de abril de 2010

La Vida Breve, si breve...


Sábado, 17 de Abril de 2.010
Sesión doble en el Palau de les Arts, como en los cines de barrio, pero sin pipas. Dos obras de conceptos musicales diferentes, pero ubicadas ambas en el corazón de la pasión y sentimientos mediterráneos. (ver excelente crónica de Atticus)
El vértigo del drama de la obra de Falla se aloja en el estómago y no te abandona ni siquiera durante los canapés, para seguir golpeándote
en la reanudación con la obra del maestro de Livorno.

La Vida Breve, es una ópera de coros e interludios bellísimos, la representación que hemos visto en Valencia, es una nueva producción del Palau de les Arts, con dirección de escena de Giancarlo del Mónaco.
Un rica colección de rojos que expresan con precisión el contenido del Drama, tanto los paneles móviles, como la iluminación y en ocasiones el vestuario, absorben nuestra atención y nos llevan de la mano por la locura pasional de Salud, el resto de la locura es para nosotros y viene de la mano del Maestro, Orquesta y Coros, que nos dibujan una tragedia que sólo la muerte, libera el alma de los inocentes.

En Caballería Rusticana, el Sr. Del Mónaco, nos da la de arena, y la acción por arte de su imaginativa magia nos confunde, y el paisaje de un pueblecito siciliano de ancestrales ceremonias, parece trasladarse a un pueblo del interior de Almería llamado Macael, famoso por sus canteras de Mármol... (de macael, claro) y una vez D. Giancarlo ha decidido que todo el drama suceda entre bloques de mármol, estos se convierten sin moverse un ápice, en Taberna, Iglesia, plaza del pueblo, campo de honor para el duelo y como no, pira momentánea para el muerto. Sin embargo debido a la total y absoluta inmovilidad del escenario e iluminación, el espacio repleto de volúmenes amontonados en una sutil asimetría, se hace equilibrado y atractivo, componiendo escenas de evidente impacto visual, todos los actores de negro sobre fondo blanco, forman grupos de fuerte y llamativa estética.
Claro, en esa tesitura, esperar que la ópera la iniciase Turiddu, a lomos del caballo que le trae de casa de su amada, era una descripción totalmente inviable.

En mi opinión sobre el escenario ha habido un exceso de figurantes, así como también me han parecido innecesario los eternos y angustiosos momentos en los que Santuzza, permanecía totalmente estática entre bloques en los preludios sinfónicos.
Pero la esencia de la Obra te llega enseguida, en esto tiene mucho que ver el vestuario de Birgit Wentsch, con dos prendas comunes a todos los participantes, hombres y mujeres muestran la profundidad y miseria de sus costumbres y cotidianeidades.

El disfrute es total, la orquesta te despierta los sentidos, las voces y las imágenes están en su sitio, parece que nada se puede mejorar.
Y entonces, llega Dios, deja la batuta en el atril y durante 4 minutos y 18 segundos acaricia con sus manos desnudas al aire, cuerdas y metales, y nos regala uno de los momentos más sublimes en nuestra corta historia del Palau, y ha tenido que ser de Mascagni, ese, que malvivió y murió indigente, y que no pudo ni siquiera aproximarse con sus 16 restantes óperas a la brillantez de ésta.

Vamos directos al pleno, otra noche más esta temporada, de salir soñando con volver a encontrarse con esta música que te humedece los ojos y te ensancha el corazón.


15 de abril de 2010

Mis amigos del Monkili...



Amanece en la Malvarrosa y los Restaurantes del Paseo de Neptuno, se iluminan en colores con los primeros rayos de Sol; justo en esa cara, la que da a la Playa de las Arenas. En su interior, más tarde, se trajinarán pescados, mariscos, verduras y arroces, especialmente arroces. "Es el mundo que ríe" frase, que primero en francés, derivó más tarde a La Monkili. Original historia que nos cuentan y documentan Fernando y Julia, cuyo nombre nos habla de un entrañable merendero y casa de baños de origen centenario. Ay la Monkili!... Fue la voz de un trotamundos galo, que, acompañado de una mona, se paseaba por la playa cantando, con el fin de recoger algunas monedas. El estribillo decía así: "C'est le monde qui rit, c'est le monde qui rit", de donde quedó primero La Mondquiri y luego La Monkili.
En el año 1.959, Ernest Hemingway, regresó a España con el propósito de escribir "El verano peligroso" en el texto se habla de estos restaurantes, y también del lugar donde se encuentran. 
"Estábamos de buen humor y hambrientos, y comimos bien. Es un negocio familiar y todo el mundo se conocía. Se oía romper las olas y estas relucían en la arena húmeda. Bebimos sangría servida en jarras grandes y, como aperitivo, atún fresco, langostinos y tentáculos de pulpo fritos que sabían a langostas". 
Bien, pues mis amigos Fernando y Julia, me regalaron el Domingo pasado un ejemplar del libro "Arte en Barrica" que ha editado Vicente Gandía, de Bodegas Vicente Gandía Plá, S.A. y en el que se presentan 17 barricas de vino transformadas en obras de Arte, por otros tantos artistas valencianos, de la talla de José Sanleón, Carmen Calvo, Uiso Alemany, Javier Chapa, Miquel Navarro, Artur Heras, Ramón de Soto, José Morea, etc. con prólogos de Javier Gandía, Fernando Castro Flores y Lucas Soler. Una autentica delicia con olor a lienzos de bodega, donde el Arte y Vino estimulan nuestros sentidos.

11 de abril de 2010

A propósito de los "Sábados Literarios..."


De Alfredo al Fantasma.

Estimado quien seas:
Esto, quería dejártelo entre los comentarios de tu blog, pero me ha parecido de más responsabilidad y repercusión hacerlo como una entrada propia. Al margen de agradecerte tu dedicación de este fin de semana en la conducción del “Bus”, lamento disentir sobre el contenido de otros comentarios dejados en tu entrada de despedida.

Me temo que esto de los "Sábados Literarios de Mercedes" está tomando un cariz, que a mí particularmente, no me gusta un pelo.
Uno ya se cansa de Brujas Bigotas, Nadas y Fantasmas, que al margen de sus méritos narrativos, que los tienen y muchos, sus apariciones además de inconstantes sólo han servido para soliviantar al personal.

Estoy de acuerdo que en cualquier participación colectiva, deben regir unas pautas de comportamiento, pero a veces nos olvidamos de que “Los Sábados...” son una convocatoria que invita a mostrar las cualidades relatoras de todos y cada uno de los que quieran participar. (las Letras y las Ciencias, no siempre van de la mano)
Pero también creo, que es el sentido común el que debe envolver estas reglas de urbanidad participativas.
En nuestra conducción anterior, tanto Cas como yo, insistimos de forma extensa y pesada sobre las normas, los ordenes, los horarios, etc. Sin embargo nunca nos hubiéramos dejado a nadie fuera de la convocatoria.

Me llama la atención y me preocupa este párrafo que extraigo del comentario que te hace Mercedes: “Sé que resulta complicado entender ciertas cosas porque la mitad del pasaje no sabe la mitad de lo que ocurre entre candilejas, pero bueno, mi obligación es hacer lo imposible para que, cuando haya viaje, todo salga a la perfección”

Se me queda cara de idiota, al pensar que algo tan sencillo, tan normal, tan desenfadado como son estos “Sábados...” puedan tener su “Gürtell” escondido, y si es así ¿porqué no se nos dice y lo sabemos todos? y ¿a que le llama Mercedes, “Perfección”?

Se ha dado cuenta Mercedes, la baja participación que de un tiempo a esta parte están teniendo “Los Sábados...”. Hace más de un año que llevo participando y he visto con pena como han dejado de participar, blogueros como Misk, Mad el Mago, Juanma, Xosé Antón, Felisa Moreno, Mimí, Paola, Dorotea, Susana, Mon, Any, Neogéminis, Maat, Luna, etc... y últimamente hasta la propia Mercedes, todos ellos ellos relatores envidiables.

Sé que esto es un juego y no hay que darle más importancia que la que tiene, pero a mi particularmente me incomoda mucho no saber a quien tengo delante y mucho menos que ejerza desde el anonimato un tono y un talante tan autoritario como el que hemos presenciado esta semana, no sé quien es Corina, como tampoco se quienes son La Bruja y Nada, pero creo que la exigencia en la aplicación de las reglas del juego, no debe ser tan arbitraria.

Aquí no venimos a ganar medallas, venimos a ganar conocidos y a darnos a conocer y si en el camino encontramos un amigo, mejor que mejor.

Me estoy repitiendo que estaría mejor con la boca calladita y que no tengo ninguna necesidad de esto, pero si no lo escribo reviento; lo que me viene al paso, para asegurar que no pienso contestar a ningún comentario al respecto y que si Mercedes, se siente con fuerzas para seguir, yo seguiré con ella.

9 de abril de 2010

Sábados Literarios de Mercedes. Diálogo entre zombies

Hacía una noche de perros, llovía a cántaros y los parroquianos se refugiaban entre aquellas gruesas paredes que protegían el interior de la Venta conocida como de El Toboso. Las jarras del mosto manchego corrían de mesa en mesa, en especial en aquella del fondo, donde dos grotescas sombras, competían ironizando sobre los pormenores de sus recuerdos. Ebrios de vino y pasión, agudizaban sus ingenios para descabalgar al otro, provocando cómplices risotadas entre la cada vez más divertida concurrencia.

Miguel, en los huesos, arrastraba las palabras, gruesas y sentenciadas por los efectos del rojo caldo, que en ese momento, avanzada la madrugada, empezaba a nublar sus interminables parrafadas.

Guillermo, espectro algo menos consumido, sutil y agudo respondía con la lengua trabada, inmerso en una densa borrachera, que había paralizado los escasos músculos de su cuerpo, excepto los del decir.

-Su prosa Don Miguel, fue cansina y vulgar, ¿que otra cosa se puede esperar de una historia de caballerías y algún burro, alrededor de un hidalgo venido a menos, que ausente de cordura se cree un caballero andante?-

-¿Como se atreve Don Guillermo?, si de su cursi pluma sólo emanaron tontas reflexiones sobre lo trascendente de la vida, una vida que seguramente no vivió y en la que sólo describía por exigencias del encargo.-

-¿Tontas...? llama a esas sublimes vidas, capaces de expresar en un trabajadísimo y estilizado lenguaje las más bellas e inauditas acciones... ¿que me dice de su Alonso? Extravagante, desatado en sinrazones, cómico hasta el ridículo.-

-Su merced, esta borracho y desvaría, ¿que mayor realismo que esta parodia fantástica? construida con prosa y versos, rica en géneros trágicos y cómicos, con discursos fabulados que le dieron ese carácter polifónico.-

-La única polifonía que le intuyo, mi querido seudo-literato, es la de una verborreica parodia y burla de un esperpéntico galán venido a menos, que se vio denostado por la dama de sus fantasías, obsérvese en cambio la pasión correspondida de mis jóvenes Romeo y Julieta.-

-¡Ventero! Ni una jarra más a este advenedizo autor de Sainetes de tres al cuarto, que ni siquiera los propios ingleses pudieron entender, cuanta osadía, comparar el amor de mi hidalgo hacia su enamorada, con un caprichoso encoñamiento destinado al fracaso.-

El ventero, que conocía de sobras las interminables reyertas literarias de aquellos dos resucitados, dio por acabado el encono verbal de esa madrugada y comprobado que el tiempo había escampado, invito a todos a abandonar el Mesón.

Abrazados, apoyándose hueso con hueso y tambaleándose a cada paso, Don Miguel y Don Guillermo intentaron adivinar el camino de regreso al Cementerio, al tiempo que gritaban al cielo... ¡Astuuuurias, patria queriiiidaaa!...