26 de diciembre de 2010

Stephen Hawking. Hymn nº6


Los ojos que más impresionaron al fotógrafo: "Sentí algo sobrehumano, una inteligencia gigantesca tras ese globo ocular conectado directamente al cerebro y atrapado en un cuerpo inmóvil". 
Hawking es el más célebre astrofísico actual. Su enfermedad, una forma de esclerosis progresiva, no le ha impedido buscar en los agujeros negros el origen del universo.
Ocupa en Cambridge la misma cátedra que ocupó Newton.


Oxford, 1942


22 de diciembre de 2010

Este jueves, Relato. Villancicos

Arre borriquito, arre burro arre,
anda más deprisa que llegamos tarde.
Arre borriquito vamos a Belén,
que mañana es fiesta
y al otro también.


Oh, blanca Navidad, sueño
y con la nieve alrededor
blanca es mi quimera
y es mensajera de paz
y de puro amor.



Campana sobre campana,
y sobre campana una,
asómate a la ventana,
verás al Niño en la cuna.
Belén, campanas de Belén,
que los ángeles tocan
¿qué nueva me traéis?



Dime Niño de quien eres
todo vestidito de blanco.
Soy de la Virgen María
y del Espíritu Santo.


Ay, del Chiquirritín,
Chiquirriquitín,
metidito entre pajas;
ay, del Chiquirritín
Chiquirriquitín,
queridito del alma.


El camino que lleva a Belén
baja hasta el valle que la nieve cubrió.
Los pastorcillos quieren ver a su Rey,
le traen regalos en su humilde zurrón
al Redentor, al Redentor.



Feliz Navidad... Feliz Navidad...Feliz Navidad... próspero año y felicidad.
I wanna wish you a Merry Christmas
I wanna wish you a Merry Christmas.



 Pero mira como beben los peces en el río,
pero mira como beben por ver al Dios nacido.
Beben y beben y vuelven a beber,
los peces en el río
por ver a Dios nacer.


Ande, ande, ande, la marimorena
ande, ande, ande que es la Nochebuena.


Noche de paz, noche de amor,
Todo duerme en derredor.
Entre sus astros que esparcen su luz
Bella anunciando al niñito Jesús
Brilla la estrella de paz
Brilla la estrella de paz.



En el portal de Belén hay estrellas,
sol y luna
la Virgen y San José
y el Niño que está en la cuna.



Por eso y muchas cosas más,
ven a mi casa esta Navidad.
Por eso y muchas cosas más,
ven a mi casa esta Navidad.




Imágenes de la Agencia Reuters
Selección de "las 55 mejores fotografías del año 2010"

Villancicos en el portal de gus

15 de diciembre de 2010

Este jueves, Relato. Historias de Ascensor



Me paré delante del gran edificio, tenía que entrar, no podía demorar por más tiempo mi indecisión. En aquellas cinco plantas estaba la inspiración que necesitaba para empezar, la fuerza para continuar y la magia para terminar.

Delante del ascensor, dudé de nuevo, pero cuando se abrió de par en par, escondiendo las hojas del pulido acero en sus laterales, sentí una atracción inevitable hacia su interior. Estaba solo dentro de la cabina, mi imagen reflejada en cientos de yoes en su paredes acristaladas.

El elevador se puso en marcha y ascendió sin más orden que la de mi pensamiento dirigido a su ojo foto-sensor-deductivo. Unos segundos y se detuvo anunciando a través de una cristalina voz: "¡Planta primera!, Temas, Argumentos, Iniciativas, Propuestas..." cerré los ojos y sentí como los cuentos más inauditos se recolocaban en mi estantería mental.

Siguió subiendo... el tiempo entre planta y planta era un sueño, una provocación de textos desordenados posicionándose para la siguiente parada: "¡Planta segunda!, Personajes, Chicos, Chicas, Niños, Animales..." Elegí rápido, para esa historia de Amor con dos me bastaba.

"¡Planta tercera!, Emociones, Seducciones, Pasiones, Desengaños..." De la estantería que enfrentaba a la cabina, cogí el calor, el estremecimiento y dos cuerpos húmedos, para seguir la trama estaba bien.

Dentro y ascendiendo de nuevo, me sentí lleno, feliz y estimulado. Miré al foto-sensor-deductivo y la voz de diamante me apremió: "¡Planta cuarta!, Localizaciones, Montañas, Ríos, Hoteles, incluso Ascensores..." Me dí cuenta de que la oferta de las sucesivas plantas estaba directamente relacionada con la trama de mi historia, y me ofrecía sólo aquello que hilvanaba con ella.

Llegaba al final, la Planta Quinta me proporcionaría ese deseado desenlace, ese mágico remate, que dejaría un agradable sabor a vainilla y una nebulosa de tonos rubíes...
La voz se anticipó:"¡Planta Quinta!, Sociedad General de Autores... son 500 por el tema, 1,000 por la chica, 800 por el chico, 700 por la pasión; Total 3.000... el ascensor, lo pone la casa".


Ascensores y montacargas en el andamio de Gus

12 de diciembre de 2010

Paco de Lucía. Hymn nº 5

  
Francisco Sánchez. Paco, el hijo de Lucía, fue precoz como un Mozart de la guitarra flamenca. A los 11 años ya rasgaba las cuerdas para los oyentes radiotelefónicos y a los 14 rondaba por el mundo acompañado de su inseparable guitarra.
Pertenece a la más selecta casta de la raza de las seis cuerdas, la de los maestros, un nivel al que sólo los más sabios pueden llegar con vida.

Algeciras, 1947 - Méjico, 2014






8 de diciembre de 2010

Este jueves, Relato. ¿A qué animal te gustaría parecerte?.


Esta convocatoria, sugerida por Primavera, está dedicada indirectamente a los Animales. Los que vemos, los que no vemos (que son más), con los que convivimos o los que somos.

Animales de pelo, pelados, con aletas, con caparazón, con escamas, con huesos, con espinas, babosos, áridos, con alas, reales o de cuento.

Animales de uno, dos, tres, cuatro ó cien pies, vestidos y desnudos, Reyes, Reinas, obreros, mendigos, esclavos, sirvientes y zánganos.

Animales asesinos y victimas, ladrones, colegas, justos, ciegos, mudos, sordos, lentos y veloces. Con un cuerno, con dos o sin cuernos.

Animales con rayas, con círculos, a manchas, blancos inmaculados o negros zainos, con rabo y sin él, con forma de martillo, de espada, con luz y oscuros

Animales para comer, comérnoslos o comerse entre ellos, para engordar, curar, adobar o rellenar, altos y bajos. Venenosos, indigestos, sabrosos, algunos despreciables y otros inalcanzables.

Animales de granja, de factoría, salvajes o domésticos, de mar y montaña, de pueblo y de ciudad, de río, de charca, de laboratorio. Originales o clonados, hijos de, padres de, hermanos de, primos de, amigos de, huérfanos de...

A esta altura del texto, el lector se preguntará confundido, ¿A qué animales me refiero?, porque lo escrito, vale para los animales a secas y también para los animales animales.

Los primeros, son los que habitualmente conocemos como tales. Los segundos, se desconocen a si mismos, engreídos, hipócritas, egoístas, avaros, infieles, despiadados y crueles, mentirosos, déspotas, traidores, homicidas, estúpidos arrogantes. Tan infectados, que nos atragantaríamos al comérnoslos (aunque unos y otros, deben saber parecido).

Así pues ante la propuesta de: ¿A qué animal, me gustaría perecerme?, estoy seguro de que aún sin gustarme elegiría a los animales a secas...  pues siendo animales, lo son menos.

Más bichos en el corral de Gus

5 de diciembre de 2010

Un día en... La Toscana


8’00.-
El Cellai de Florencia es un hotel pequeño y refinado, donde el huésped goza de una sincera amabilidad y atención personalizada. En pleno corazón del casco histórico a un paso de sus monumentos y lugares turísticos más emblemáticos. En Verano, el desayuno en la terraza es un lujo para la vista, admirando las espléndidas cúpulas de la catedral

9’00.-
Hoy, el guión nos saca fuera de la ciudad, pero no sería un día perfecto si no visitásemos durante unos minutos el David. La Gallería dell'Accademia está a unos minutos y hemos tenido la precaución de sacar las entradas por Internet, con lo cual el acceso es inmediato. Caminas hacia la escultura dejando Prisioneros y Esclavos a derecha e izquierda, con la mirada fija en el mármol blanco vas llenándote de belleza y emoción, hasta rendirte a sus pies.

10’00.-
Nuestro primer destino es Pistoia, pero no perdemos la oportunidad de detenernos unos minutos en Prato, la ciudad se ha convertido en el principal centro italiano de lo que se llama la “moda pronto” cientos de outlets, saldando resto de colecciones de las mejores firmas del textil italiano, que se fabrican en las decenas de fabricas de los alrededores.

11’00.-
De Pistoia, es el pintor y escultor Marino Marini, sus series de caballos, con jinetes o sin ellos, son de una belleza poética y a la vez de una expresión trágica que te dejan paralizado. La visita al Centro de Documentación del artista, ubicado en el Palacio del Tau, la contemplación de sus esculturas, aguafuertes, cientos de dibujos dedicados especialmente a la figura del caballo, la famosa escultura y su maqueta en barro original del rostro de Igor Stravinsky, su taller privado, que habitualmente permanece cerrado al público y que tuvimos la suerte y el privilegio de presenciar, un espacio escénico entrañable para la Obra del mas famoso escultor contemporáneo pistoiese.



13’00.-
A pocos kilómetros al sur, a la sombra de los Apeninos está Vinci, algo más que una aldea, cuna de Leonardo, sin comercio, ni industria aparente, pero en su centro está una de las enotecas más recomendables de la Toscana, la Antica Cantina Di Bacco de Bianconi Giuliano, restaurante de cuatro mesas y una barra pequeña, pero con una carta casera deliciosa y una bodega increíble.

15’00.-
Reposando la excelente comida, buscamos de nuevo la Autovía de Florencia al Mar, tan sólo 50 minutos y entramos en Lucca, magnifico tesoro arquitectónico de calles milenarias, iglesias que esconden o enseñan valiosísimas manifestaciones artísticas y culturales, torres que se elevan por encima del cielo luccense, plazas grandes y pequeñas y en especial la del Anfiteatro construida sobre el interior y ruinas del viejo coliseo romano, quedando el espacio oval de la arena como una bella y entretenida zona peatonal, ubicándose en su perímetro algunos de los más atractivos comercios, terrazas y mercados realmente interesantes, con productos autóctonos como los vinos, vinagres o aceites.

16'00.-
Antes de abandonar Lucca, visitamos la casa natal de Puccini, ahora museo de testimonios personales, mobiliario, vestuario y otras pertenencias de la familia, bocetos o simples escritos amistosos, ejercicio epistolar éste, al que el Maestro era gran aficionado, cartas a su mujer Elvira, a su hijo Antonio y a su editor Ricordi, mostrando su preocupación por el desenlace o situación de algunos de sus trabajos, así como innumerables partituras autografiadas, entre las que destacan las de la “Messa a Cuatri Voci”, “Capriccio Sinfónico” o “Turandot”.

17’30.-
A la salida de Lucca, en el viejo camino a Pisa está “Villa La Principesa”, residencia aristocrática que lo fue de Elisa Bonaparte Baciocchi, duquesa de Lucca, al pie de las colinas luccenses. Hoy elegante lugar de descanso, donde pasar un momento tranquilo. Visitamos sus jardines y degustamos un excelente “Expres” antes de continuar.


19’00.-
Torre del Lago, es una localidad del municipio de Viareggio, a poca distancia de Lucca, todos los años se celebra el Festival Puccini en el Teatro All’aperto, junto al magnifico Lago Massaciuccoli. A dos pasos y frente a la casa-mausoleo del maestro está el restaurante El Chalet del Lago. Una cena rápida antes de la Opera, en una de las mesas de la terraza, delicioso el pulpo con crema de patatas y los filetes de rodaballo.

20’30.-
El maestro Tolomelli es puntual y las primeras notas sitúan al pintor Cavaradossi frente al lienzo de la Madonna en el altar mayor de Sant’Andrea della Valle, su Recóndita Armonía nos estremece y esa emoción nos acompañará en el viaje de regreso a Florencia.
Buenas noches y hasta mañana.



1 de diciembre de 2010

Este jueves, Relato. Cambio de senda.


Debió ser culpa del gélido Invierno, con sus cortos días, tristes y perezosos que nos obligan a recogernos en sus noches eternas. Tiempo de adversidades, tiempo que se consumía inexorablemente bajo la displicente derrota; pues de una derrota vital se trataba, aceptar sin más rebeldía convivir con esos tumores agresivos que a Alberto le ganaban la batalla.

A Violeta, el invierno le gustaba. Los días cortos le hacían regresar pronto a su casa, cerca de la estufa, con un café caliente y la novela de la noche, encontraba refugio de un día como tantos, sin expectativas ni sueños. La noche resultaba un refugio, donde el sueño no tenía ni nombres ni colores.
Desde que comenzó la batalla contra el cáncer, supo
que el tiempo tenía otra medida. La batalla le pertenecía
al médico. Ella, no luchaba, había encontrado la exacta
medida de la vida: el hoy. Por fin, la apuesta era al presente.

De su rostro desaparecieron señas de identidad que le acompañaban siempre, gestos espontáneos que dibujaron su personalidad, aquellos que enamoraron, que sedujeron, que alegraron con efecto "dominó" todo lo que sucedía a partir de él, él incluido.
Empezaba una carrera contra el cáncer, como todas, en inferioridad de condiciones, abrumado por la ansiedad, deprimido por la realidad y desarmado por su propia insignificancia. Aquel estuche de colores, se convirtió en una mala imitación de un resto de carboncillo, del que ni siquiera los grises antracitas dejaban constancia.

Cuando Violeta se miraba en el espejo, advertía un brillo nuevo en sus ojos. Algo en el fondo de su mirada
se perpetuaba en esa milésima de segundo, donde la realidad era tan palpable como el agua y el jabón. Nunca sedujo a nadie con su rostro, su sonrisa nunca brilló para ninguna ocasión especial. Su pasado languidecía archivado con olor a naftalina sin ninguna mención especial.
Comenzó el tratamiento con reparos, sólo esta serie para que su conciencia esté tranquila. Tenía mucho que hacer, como para consumir horas en un hospital viendo prolongar lo que para ella era inevitable: una vida inútil si tuviese futuro.

Era Invierno en el cuerpo y también en el Alma. Aún no había empezado la batalla y Alberto, la daba por perdida. Sin embargo, tenía que abrir su mente a esa poca luz que entraba por las rendijas de un tiempo que todavía era suyo.
En Invierno los domingos y los lunes saben igual, a rutina monocolor, a grises bajo cero. Llenó sus bolsillos de ansiedades y caminó un trecho por el parque, pero era domingo y salió el Sol. 

Ahora hasta un domingo cualquiera, anodino y tan plural
era un momento especial. Todo estaba concentrado allí.
Cualquier paseo era un deleite, porque no había nada que esperar, sus bolsillos estaban vacíos de expectativas y sólo deseaba respirar así y beberse de un trago ese luminoso día…

Alberto reconoció a Violeta de sus esperas en la consulta, no entendía su positivismo, su sonrisa natural, la forma divertida de llevar los pañuelos que escondían su infortunio.
No tendría mayores motivos que él para evitar sumirse en el drama. Sin embargo algo le decía que aquella mañana, ese mujer tenía algo para él.

Violeta reconoció a Alberto de sus esperas en la consulta,
No entendía su pesimismo, su tristeza permanente, la forma dramática de recrear su tiempo en exteriorizar su infortunio. Pensó que esa coincidencia no era gratuita, y se le presentaba la oportunidad de regalarle la esperanza. No todo estaba perdido como parecía creer él, y en cualquier caso un cambio de actitud le enfrentaría al incierto desenlace cogiendo el lápiz con la mano y dibujando el porvenir con colores.

A partir de ese encuentro, se inició un cambio de senda para ambos.

Más giros en la rotonda de Gus
La parte de Violeta es de Cass, Gracias Cass