28 de julio de 2011

Este jueves, relato. "Vivir en las nubes"



En las nubes del Zodíaco

Siempre creyó en la interpretación de los signos, o más bien en aquellas particularidades que más le favorecían. Los perseguía y leía con ansiedad.
Buscaba similitudes y se engañaba a sí mismo. Se autoconvencía de que aquellas cualidades le pertenecían y apropiándose de ellas construía una personalidad aparente. Modelaba de fuera a dentro, de arriba a bajo y el torso que le salía, quedaba hueco e inconsistente.
Capas de barro como mentiras, cogidas con pinzas al vacío.

La realidad es que era un signo de tierra y él estaba siempre en las nubes. Su símbolo representaba la lucha por no perderse en lo abstracto y en lo emocional, sin embargo siempre se veía atrapado en sentimentalismos y emociones que nublaban su razón.
Escudriñaba su relación con otros signos de sexo opuesto, y se dispersaba en ensoñaciones imposibles, que le alejaban de su realidad más obvia.

Le era cómodo y estimulante recrearse en calificativos, que cogidos al vuelo prendían de su solapa mental, como un pin de Coca Cola con alas.
Y al final todos sus registros de paciente responsable y erudito organizador, se manifestaban como un ser suspicaz y receloso, vacilando ante el atisbo de éxito de los demás.
Una vez más, a imagen y semejanza de su monarca regente: Saturno, que jamás olvidó una ofensa real o imaginaria.

Por más que quería concentrarse... ese Capricornio, siempre estaba en las nubes.

21 de julio de 2011

Este jueves, relato. "Sacrificio"



-¡La madre que te parió!
-¿Pues, no te has tirado al tren?
-Es inaudito, incomprensible, ¿que razones tan poderosas e insalvables tenías para suicidarte?

-A ver, mírame a los ojos y cuéntame, si es que hay algo que contar...
-Si, ya se que no puedes, que estás muerto.
-Dame una señal, algo que explique lo inexplicable.
-No me dirás que ha sido por causa de la crisis... los bancos... tu mujer... el trabajo... o tal vez alguna terrible enfermedad a la que no te has querido enfrentar.
-¿Qué dices?... Habla más claro.
-Si, ya sé, no me lo repitas que me dan escalofríos, arrimaré mi oído a tu boca...

-¿Sacrificio? ¡Joder, no me vengas con esas!
-¿Sacrificio dices? ¿Tu crees que ese seguro de vida devolverá la alegría a los tuyos?
-A ver, mírame a los ojos y escúchame, si es que puedes escuchar: Has dejado lo peor y te has ido sin lo mejor. Que pena esa hija que no verás casar. Ese nieto con el que nunca jugarás. Ese trabajo que estaba por llegar y que era invariablemente para ti. Ese lugar al que prometiste volver en unas bodas de plata que nunca se celebrarán. Ese despertar inquieto de cada mañana, que ha dejado de ser un reto personal.
Todo eso que ahora y para siempre es silencio, ausencia irreversible y dolor para aquellos que todavía son capaces de sentir.

-¿Sacrificio dices?
-Valiente Gilipollas.

16 de julio de 2011

Lennon... los dibujos secretos de un quinceañero.



John actuaba esa noche y vio en el jersey amarillo de su compañera de clase de Arte Helen Anderson, la prenda perfecta para salir al escenario. 
Le pidió el jersey amarillo brillante, tejido con cordoncillo y ella le propuso cambiarlo por algunos de sus dibujos.
John entonces tenía 15 años y estudiaba en la Quarry Bank High School en Liverpool.

Estos son algunos de los dibujos que consiguió Helen.

                                                
                      
 

13 de julio de 2011

Este jueves, relato. "Un lugar en el mundo"



El lugar que me ha elegido, es un pueblecito de La Mancha.
Dos pequeños núcleos de población enlazados por una larga calle que distancia lo suficiente como para que cada uno de ellos crezca con personalidad e iglesia propia.
Las Casas de Arriba y las Casas de Abajo, están separadas, (o unidas, según se mire) por la calle Mayor, con una sola línea de casas a ambos lados, que terminó por llamarse las Casillas.

Pero todo el pueblo huele igual, sus gentes hablan y visten igual, incluso la mayoría piensa igual.

Por sus calles, especialmente las de Casas de Abajo, he pasado meses de verano, perdiéndome casi desnudo entre eras para trillar el trigo y balsas de regadío para refrescar mi desnudez.
Es un pueblo de mulas y moscas, las mulas tienen nombre, las moscas no, al menos que yo sepa. He tocado, primero con miedo, luego con fruición el lomo de la roja “Colorada” el morro de la negra “Mora” o las patas de la parda “Lucera”
En sus plazas, al anochecer corrí por primera vez detrás de una chica y por primera vez la alcancé.
Los domingos, mudado hasta las cejas, me refugiaba en el interior de la Iglesia, disfrutando de las frescas temperaturas que garantizaban los antiguos y gruesos muros de mampostería y, para alargar más mi estancia, hacía turno para confesar inconfesables pecados sobre no recuerdo qué mandamientos.

El trigo, en espiga y grano, las uvas, blancas y negras. El pan en orza, para cortar a llescas, untado con aceite y magro por la mañana o con moscatel y azúcar por la tarde.
Y esa calle... la de El Arenal, al final del pueblo con su visión misteriosa del principio del monte. El camino de arena que empezaba en la última casa y terminaba junto a las viñas escondidas entre lomas.

Ese lugar, como tantos otros perdido en el Mundo, me enseño a oler, a tocar, a esperar... Y ahora, volver me da miedo, ¿qué quedará después de 50 años de modernidad?

6 de julio de 2011

Este jueves, relato. "Queridas palabras 2"


Yo inventé el taburete giratorio con pie central.
Un diseño genial, elegante, seguro, especialmente práctico.

Fue una noche después de un concierto, en la barra del único bar que vimos abierto. (gracias Sabina)
Iba por el sexto cubata y mi verticalidad sobre aquel viejo taburete estaba en entredicho. Mi juventud, la había enterrado hacia años entre los pechos de alguna mala mujer y a esta edad, soñar era una excusa para engañar al autor de mis despropósitos, o sea yo.
Y así, ausente de mí y vencida la madrugada, escupía divagues pretenciosos como la espuma de un caramelo de jabón.

Escaso de reflejos y limitado de movimientos, quise en más de una ocasión interferir en tertulias próximas, dando de bruces en el suelo cada vez que intentaba girar sobre la indisciplina de aquel asiento fijo de terciopelo azul.

Al parecer, la inspiración es compatible con el sopor ebrio. Cicatriz pasajera de una soberana borrachera y desde el suelo, desafié con descaro al traidor asiento que había dejado una vez más sus tripas al descubierto y a mi, babeando el parquet.
Lo escruté detenidamente y vi la luz: ¡¡El asiento tenía que girar sobre un pie central y yo con él!!

Sólo un insignificante detalle. Una vez girando, ¿como ponerle un freno para que parase y no acabar de nuevo besando colillas...?


Más juegos de palabras en la Imprenta.

3 de julio de 2011

Insolación


Matías, es un eficaz bibliotecario... setentón, pero eficaz.
Un domingo quiso desayunar al aire libre. 
El verano, estrenaba mañanas de sol con ese brillo especial que cautiva.
Al poner un pie en la zona ajardinada, recibió un rayo de sol que golpeó sutilmente su cabeza. Un contacto imperceptible, una caricia, pero suficiente como para sumirlo anestesiado en un viaje de corta duración por los entresijos de su inconsciencia.

Horas más tarde, aturdido,  despertó a la llamada de su familia, que reclamaba su presencia en los habituales prolegómenos de la comida del mediodía. Se tambaleó en sus primeros pasos, hasta que recuperó la verticalidad y comprobó que su cuerpo respondía a sus mandatos físicos, pero no tanto a los emocionales. No entendía las ordenes que lanzadas al aire de su entorno, le parecían extrañas e indescifrables. Sólo visualizaba borrosamente largas estanterías con libros ordenados por sus títulos en orden alfabético.

Cualquier palabra, la analizaba por su primera letra e intentaba entenderla a partir de ese orden:
-Matías, ve a por los platos.
-los platos... deben de estar en la P
-Ahora papá, acércame la sal.
-buscaba obsesivamente en la S
-Saca vasos para el vino.
-Vasos, vino... ¿serán con B o con V?
-Estás lento y torpe, siéntate Matías, que ya seguimos nosotras
-Matías...  la M, la M...  H,I,J,K,L,M…

El Sol, se desplazó levemente unos grados al Oeste.
-Mamá, llama al papá, que ya está la comida.
-Matías, despierta que llevas demasiado tiempo al Sol.
Aturdido e iluminado, el sexagenario bibliotecario, se incorporó lentamente y sentenció: 
-¿Matías?...   la M, la M...  H,I,J,K,L,M…

2 de julio de 2011

Este jueves, relato. "Queridas palabras"



Diseño:
Veleidad peligrosa, generalmente gratuita, para disfrutar o padecer, depende...

Autor:
Te di los días, tú los echaste a perder

Mujer:
Algunas son caras, la mayoría no tienen precio.

Genial:
Trasgresor, desconocido, escaso, raro... yo por ejemplo.

Azul:
Lo es el Danubio, especialmente la mañana del 1 de Enero.

Inspiración:
Picasso la tenía, otros la buscamos y no la encontramos.

Juventud:
Aprender, equivocarse, alborotar, dudar, sentir, descubrir, ignorar.

Soñar:
La que le faltaba a Juventud.

Divagues:
Sucedió una noche de verano, era la más guapa de la fiesta, joven, rica...

Caramelo:
Tú.