5 de marzo de 2014

Este jueves, relato: "Mascotas 2"


Este relato está inspirado en un comentario que tuve en una anterior convocatoria con el mismo tema: "Mascotas" el jueves 01/12/2011. (Adjunto enlace para los curiosos)


Me llamo Pericles y no soy virgen, quiero decir que ya tuve dueña. Sí, se deshizo de mí. Con gran pesar suyo (y mío) me arrojó a un riachuelo, ella creía que estaba muerto, no sabía que los peces como nuestros amigos los gatos, tenemos varias vidas.
No les extrañe que siendo un pez hable, mi nombre me rodea de gloria, no en vano también lo fue de el más influyente orador ateniense de su época, de ahí mi elocuencia.

Por segunda vez mi destino es una jaula de cristal, aunque intuyo que mi nuevo dueño, no sabe muy bien que hacer conmigo. Me mira escéptico, preguntándose, cómo narices pudo aceptar ese regalo; supongo que el envoltorio: “para regalo” y la tarjeta adjunta que le admitía la devolución le animó a probar, luego ya veríamos… O sea, que estoy con una aleta dentro y otra fuera.

 Me gustaría que este abuelo canoso, me diera una oportunidad. No hay nada mejor que sentirse mascota de alguien, aunque tengo que reconocer que como con la Vero, no he estado tan bien en ninguna otra pecera.


17 comentarios:

  1. no puedo evitar cantar¨: quisiera ser un pez....jaja

    Me encantó.esa nueva oportunidad que le diste a Pericles y crear una nueva leyenda :que los peces como los gatos tienen 7 vidas. Ahora con la Vero,las mascotas no se salvan aun con nombre ilustre..

    besos

    ResponderEliminar
  2. OOooooooh, qué sorpresa!!!!
    Ni me acordaba de ese comentario, Alfredo, serás canoso pero de memoria puedes alardear!!! :))

    Ves? Nunca digas de esa agua no beberás, porque gracias a los peques hemos tenido tres "pecitos" más. Uno dorado y pequeño que era "chico", a los dos meses le compramos una "pecita" porque quería novia y unos días más tardes tuve que comprar uno pequeño peqeño pequeño, porque se supone que iban a tener "pecitos"... y aquí siguen los tres después de un año. Son los "pecitos" más mimados del cosmos, jajaja!

    Un beso bien gordo y muchas gracias, me ha hecho mucha ilu el texto ¡qué recuerdos!

    ResponderEliminar
  3. Y ¿no estaría Perikles más feliz en un acuario inmenso donde fundaría una escuela y echaría largas parafadas filosóficas? ¡Hagamos un crowdfunding! ¡Anímense! Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. Este abuelito canoso sabe que disfrutará de buenos momentos junto a Perikles, y que el pez buscara su silueta en las tardes de invierno para no sentirse solo, sois perfectos el uno para el otro...No seas malo.
    Precioso como siempre amigo.
    Abrazos .

    ResponderEliminar
  5. Me gusta tu prota, su nombre, su segunda vida, en una palabra TODO.

    ResponderEliminar
  6. Que ternura este Pericles! estoy segura que tendrá mil historias para convencerte de que seas Tú su último dueño y nadará feliz todas sus vidas juntas.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  7. No debe ser muy interesante la vida de un pez dentro de una pecera, jejej...más seguro, sí, pero demasiado aburrido!
    =)

    ResponderEliminar
  8. Tenía que aparecer un pez! en la inmensidad de los relatos jueveros, sale Pericles a flote, con su venturas y desventuras. A mi me ha caído muy bien, y como ya he tenido un par, me anoto por si quiere una amiga nueva, aunque no me crean, suelen ser más entretenidos de lo que uno piensa!
    Besos!
    Gaby*

    ResponderEliminar
  9. Es el único pez entre un montón de gatos entre todos los jueveros...no sé yo si sobrevivirá! Me encanta ese nombre para un pez, ja ja...que ingenioso!
    He leído también el otro relato sobre mas cotas, ja ja vaya juego de palabras, me encantó!
    Muchas gracias por participar. Un beso

    ResponderEliminar
  10. Estos si que son animales silenciosos, nunca he tenido uno; pero creo que no me importaría, obserbar sus movimientos en el agua.
    Un buen nombre para un pez.
    Un abrazo

    ResponderEliminar
  11. Suerte la de Pericles, ahora tendrá una vida relajada y feliz, una segunda oportunidad, y el canosillo le dirá más de una palabrilla mimosa. Buenos recuerdo llenos de "mas cotas".
    Besos, hasta para el pez.

    ResponderEliminar
  12. jeje Pericles ademas de elocuente, tiene alma de gato y callo bien para-nadado.

    Un abrazo.

    Pd. me voy cantando lo que comenzó Cass, Cass.

    ResponderEliminar
  13. La ventaja de una mascota como Pericles, por su propia naturaleza, es que no da un ruido, siempre nadando, en su mundo húmedo y silencioso. Puedes pasar largo tiempo observando sus evoluciones natatorias sin miedo a que te rompa algo o a que te manche el suelo o los sofás.
    Buena elección, Alfredo.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  14. Me gusta este otro punto de vista del lado de la propia mascota. La verdad que algunas dan más vueltas que nada y pasan por varios dueños antes de morir, es cómo que, efectivamente, viven varias vidas. Un beso.

    ResponderEliminar
  15. Ojalá el nuevo dueño de Pericles se convenza de que él puede llegar a ser una buena mascota. Por experiencia, sé que los peces aunque no parezca, entienden y acompañan a sus dueños. He tenido dos peces: Gotita (regalo de un mago) y Nemo. Era lindo verlos apoyar su boquita contra el vidrio siguiendo mis pasos. Coleteaban contra el vidrio a la hora de su comida... Por eso este Pericles merece buena suerte.
    Un beso!

    ResponderEliminar
  16. muy tierno, me gusto mucho, sencillo y elocuente.

    ResponderEliminar
  17. ¡ojalá le de la oportunidad! creo que Pericles lo merece. me encantan los peces también, aunque me de penita verlos en ese micromundo que puede llegar a ser una pecera.
    ¡saludos!

    ResponderEliminar