30 de abril de 2014

Este jueves, relato. Crisis


Matías se levantaba todas las mañanas a golpe de despertador. De un salto se calzaba las zapatillas y ya en la ducha, repasaba mentalmente su plan de trabajo, ordenaba visitas y planificaba su tiempo.

Es comercial autónomo, representa varias firmas de material de Papelería, desde lápices, chinchetas y bolígrafos hasta archivadores A-Z. Pero con “la crisis” los pedidos escasean y sus jefes le exigen cifras imposibles.
Su guión seductor, basado en argumentos estudiados y convincentes ya no tiene oportunidad de lucirlos. Le faltan el ánimo, le confianza y la solvencia.  

Ahora, Matías, cuando a la misma hora suena el despertador, sin actividad que ordenar, ni citas que planificar, se pregunta si merece la pena saltar de la cama, calzarse las zapatillas y sumirse en esa ducha gratificante que hasta bien poco marcaba el principio del día. 

No lo entiende ¿por qué se necesitan hoy, menos chinchetas que ayer? o archivadores, ahora es el momento de guardar esos papeles que se nos amontonan sobre la mesa. ¿Y bolígrafos, acaso la gente ha dejado de escribir? Cuando además, se han inventado nuevas palabras como desaceleración, recesión, rescate financiero, crisis hipotecaria, prima de riesgo…

Fantasea con la concesión de imposibles, descarta la ONCE, la Quiniela y, piensa y piensa… ¿Qué podrá hacer? ¡Ya está! ¡Venderá Tiempo! eso es… venderá tiempo, porque ahora eso es lo que le sobra, siempre hay alguien que necesita unos minutos para dedicárselos a los amigos, a la familia, a la reflexión, a la lectura o a uno mismo, que con demasiada frecuencia lo olvidamos.


Desgraciadamente, esto no tiene nada de gracia, pero es necesario decirlo así, en un momento totalmente dramático, pero desde la voluntad de ser y seguir siendo los auténticos protagonistas de nuestra vida. 

28 de abril de 2014

23 de abril de 2014

Este jueves, relato: Personas (O personitas)



Su disfraz preferido es global, o sea un poco de todo, porque él es así: Algo de este… algo de aquel… Ya que se puede, por qué no todos a la vez.
La cara siempre tapada, para despistar y para asustar, dejando ver un hilo de luz a través del antifaz, dibujando unos ojos que persisten en la batalla hasta la claudicación del enemigo.
Su boca, oculta, vomita sentencias que son derecho de autor de terceros que en sus labios pierden todo dramatismo, pero ganan en ternura.
Al cuello el medallón sagrado, un pañuelo de pájaros y un escapulario de origen desconocido. Rodea su cintura con bandoleras, bufandas y una cinta fruncidora de la cortina que dábamos por  perdida. Es ahí, justo donde cuelgan las espadas de plexiglás, las pistolas de madera y un rallador de queso que ya no ralla.
La capa del héroe, que sospechosamente parece un mantel recién planchado, cubre su trasero hasta arrastrar por el pasillo.
Levanta la espada amenazadora y por arte de magia te convierte en su Rocinante preferido. Las visitas a los diferentes frentes se convierten en paseos extenuantes. No hay descanso… el enemigo, no descansa.
Escribir esto cuesta 10 minutos, leerlo 2 y disfrutarlo, toda una vida. Estas personitas de hoy, son las personas de Mañana… 

21 de abril de 2014

Palabra 17 de 52: "Juntos"


It's only Rock'n'Roll (but I like it)
Juntos, hasta el Fin... 
El Rock'n'Roll y Ellos

16 de abril de 2014

Este jueves, relato: Mara Laira


"Cita a ciegas".

Estamos como dos niños. Yo, con la mente perdida en ese instante del encuentro que se hace eterno y ella… supongo, resuelta a dar por finalizadas tantas anónimas comunicaciones tras un atractivo avatar.
Su nombre es un misterio: “Mara Laira”… ¿Qué se esconde tras tan estratosférico seudónimo?
Tal vez sea su auténtico nombre y toda ella sea estratosférica y sideral.
El color de su pelo, su altura, su voz, su edad, su estilo en el vestir. Incógnitas que se resolverán en un segundo. Un magnífico segundo de vértigo, de descubrimiento y también de pánico ante tanta sorpresa material.
    Ella, transciende a través de sus escritos, entusiasma con su lógica, apasiona con su ternura, sus signos embriagan y lo que esconde es tan sugerente que genera infinita curiosidad. Eso es todo lo que tengo, e hipnotizado quedo por tanto intercambio virtual
     
Y aquí estoy, esperando con este ridículo clavel y un ejemplar de “The Daily Planet´s Bloggers” abierto por la página 10, a que aparezca el sueño.
Se abre la puerta del Bar… ¿Qué es eso, que también acaricia seductor otro clavel reventón y me señala con las hojas enrolladas de un diario local…? Dios mío… ¡Es un dibujo animado!

Foto de cabecera: Paco Alberola.
Pintura: Manolo Valdés

15 de abril de 2014

Palabra 16 de 52: "Perdón"


La palabra de esta semana me viene "al pelo" para publicar mi lectura del Encuentro de Sevilla:


"Padre, me acuso de no ser sevillano.
No pude elegir, mi destino me sorprendió mirando para otro lado.
A menudo tengo pensamientos frívolos sobre esta Sevilla que deseo y no tengo.
Sí, esta, la de la silla que pierdes. La de la torre del L’oro. La del Miguelete ese, que a veces gira, a veces alda. Esa, que no tengo, por soñar dormido.
Y de eso Padre pido perdón, de imaginar ciudades utópicas, de calles utópicas con colores utópicos. Cuando solo tenía que abrir la ventana y ver en tres dimensiones una realidad que hace que broten de mi lápiz, perfilados bocetos con sabor trianero. 

Ahora, juego a arrepentirme y hago propósito de enmienda, aunque sé que al poco tiempo, la tentación me arrastrará de nuevo hacia el azahar levantino que sin compasión, y una vez más, obnubila mis sentidos"


14 de abril de 2014

Mi humilde opinión...


Salté directamente de la calesa sevillana al Pájaro Azul que me llevaba a las tierras del Conde en sus dominios transilvanos. De la noche mágica con reflejos azabaches, al día húmedo y rigurosamente gris.
En esta ocasión no vi al Conde, pero os juro que sentí su presencia. Casi una semana distante, que no ausente del calor recién implantado en el alma por esa gente que tiene el duende en el corazón.
Hoy siete días después, repasando comentarios veo que en el Grupo han llovido chuzos de punta. Intentar recuperar detalles formales en el “uso” de la participación ha convulsionado los estamentos virtuales de este colectivo y ha propiciado un río de opiniones en uno y otro sentido.
Compruebo con pesar que ya se han tomado decisiones que van en la línea de replantearse la participación futura y deseo que estas posturas se reconsideren. Mirar hacia otro lado no es mi forma de proceder, ya conocéis mi opinión al respecto. No es la primera vez que me complico la existencia pronunciándome o tomando partido por lo que considero justo y en esta ocasión no va a ser diferente.
En Sevilla, compartí la necesidad de ordenar y recuperar la estructura con las que había nacido “Los Jueves, un relato” Estuve de acuerdo con hacer un punto y seguido, que nos permitiera unificar criterios y especialmente que fueran nuestros Blogs los que recuperaran el protagonismo que se estaba perdiendo con la facilidad e inmediatez de Facebook (El video mató la estrella de la Radio) Y al mismo tiempo pautar las diferentes reglas que tomadas de “Los Sábados de Mercedes” habían estructurado “Este Jueves, relato”
Por supuesto que todo es susceptible de cambios y mejoras, pero éstas no las determinan los vicios adquiridos por el paso del tiempo, sino la lógica, la coherencia y sobre todo el acuerdo solicitado y consensuado de la mayoría.

Supongo que en estos momentos todos estamos algo dispersos por la inmediatez de las vacaciones de Pascua y confundidos por las diferentes opiniones que sobre este tema se han vertido. Deseo que retomemos el “asunto” cuanto antes, yo por mi parte voy a poner el acento sobre algunos detalles que considero básicos, aunque no inamovibles.

1.- La convocatoria y en consecuencia el grupo se llama de los Jueves, porque los relatos se publican los jueves. De querer concentrar la publicación cualquier otro día, evidentemente se llamaría de otra forma. (Reconozco que yo tampoco he respetado esta regla con regularidad).

2.- El límite de palabras es el aconsejable para una lectura rápida y por otra parte un reto para todos nosotros de ser capaces de contar una historia en ese número mínimo de caracteres. En este apartado la norma siempre ha sido flexible dentro de unos límites razonables.

3.- Hacer pública la convocatoria con el tema correspondiente y enlazar a todos los participantes es cometido exclusivamente del blog convocante, que lo notificará el domingo y lo clausurará el sábado, al tiempo que notifica quien le precede en el juego. (Siempre desde su blog) En este punto me parece interesante el apoyo que Pepe pueda dar desde el Blog común que ha creado para información de todos nosotros.

4.- En mi opinión utilizar la imagen que propone el convocante no debería ser vinculante, pues el tema sugerido puede tener muchas interpretaciones y “esa” foto tal vez no sea la más adecuada. La idea inicial de que todos los Blogroll aparezcan con la misma foto es llamativa y bonita, pero simplemente eso.

5.- Es obvio e imprescindible que el enlace al relato debe hacerse no sobre la web del participante sino sobre la página del relato, para que sea redireccionado al mismo, indistintamente de que el bloguero publique de nuevo antes del domingo.

6.- Como tal grupo, cuenta la opinión de todos y cada uno de los integrantes, al margen de su antigüedad, pero también, como en cada grupo es necesario delegar la conducción en alguien que se haga merecedor de esa incómoda responsabilidad. En su momento obviamente lo fue Tésalo. Más tarde, éste, delegó en Gustavo que lo ha estado haciendo hasta la fecha. Este protagonismo se ha suavizado con el tiempo al contar con voluntarios que semana tras semana se ofrecen a conducir la convocatoria. (Es aconsejable cierto rodaje para asumir esta responsabilidad) Hoy, Gustavo cede el relevo a Mª José Moreno para este simbólico cargo (Es una de las más antiguas participantes) que será apoyada en la retaguardia con la puntual información e inventario del nuevo Blog que para este menester ha creado Pepe. Espero que sea a este Blog, al que vayan dirigidas también todas las propuestas y alternativas de cada uno de nosotros, al margen del derecho incuestionable que tenemos de hacerlo público en los nuestros propios.


No es mi intención iniciar, ni entrar en ningún tipo de polémica, por lo que en el supuesto caso de que este Post generase algún comentario, me limitaré a reiterar y presumir de la esencia que ha mantenido vivo este “Juego Juevero” durante estos más de 6 años.

Y aviso... este post no lo voy a compartir en Facebook.

3 de abril de 2014

Este jueves, Divague.


Comentar o no comentar… esa es la cuestión.

Al leer el contenido de un Post, se producen diversas reacciones.
Algunas de ellas, son de aceptación natural por simple afinidad, coincidencia o complicidad.
Otras, de adhesión ante textos reivindicativos, que denuncian una situación nueva hasta ese momento, pero a los que te gustaría sumarte.
Las hay, más incómodas, que plantean ideas menos coincidentes y que provocan leves discrepancias.
Existen las de reacción eufórica, ante un escrito que consideramos excelente, indistintamente de cuál sea su contenido.
La mayoría de ellas pertenecen a un entorno o colectivo formado con el tiempo y al que se suman o restan componentes por su natural evolución.
En cualquier caso, la única opción que tenemos para exteriorizar nuestra reacción es comentar o no comentar.

Aun no siendo cierto, no comentar, presupone la inexistencia de nuestro paso por la casa ajena, demostrando con ello la falta de afinidad, coincidencia o interés respecto a la idea desarrollada en la página leída. Cuando la realidad es bien distinta, pues si como en la mayoría de los casos lees el post, circunstancias varias impiden que contestes a todas las lecturas. La prisa, la ausencia, la acumulación de lecturas, la obvia coincidencia, el desacuerdo diametral son algunas de ellas por las que mutilas una comunicación que se debería completar con el comentario correspondiente. 

Comentar,  por otra parte, supone dejar constancia de nuestro paso por ese Blog, al mismo tiempo que añades un texto por el que confiesas tu agrado o desagrado con el contenido del Post. En cualquier caso el comentario es amable y cortés, tanto que alguno podría estar tintado de un tono pastelón de sospechosa intención. Pero aún en esta circunstancia el monólogo se da por seguro ya que no es habitual utilizar los comentarios como espacios de foro de discusión.

Algunos blogs exhiben máximas que dicen: “Un blog se alimenta de tus comentarios” o “No pases, sin dejar tu huella” o “discrepa, aunque duela, pero discrepa”
Yo estoy seguro de que un simple “Pasé y te leí” no sería suficiente. El autor del post quiere reconocimiento, crítica, opinión, complicidad y si es posible incondicionalidad, cuantos más comentarios mejor, cuantos más seguidores mejor, lo cual es muy justo y respetable.

Lo cierto es que invariablemente se dan las dos circunstancias, por lo que la cuestión queda sin respuesta. Nunca sabremos porqué no nos comentan, ni tal vez tampoco, por qué no comentamos.


1 de abril de 2014

Palabra 14 de 52: "Estrella"


De tenerla buena, a tenerla mala, a veces, sólo hay un fugaz momento...