22 de julio de 2015

Este jueves, realto. En un lugar de Verona...


En un lugar de Verona, de cuyo nombre no quiero acordarme, no ha mucho que vivía un joven tonto y afortunado del que poco se sabía. Ensimismado y soñador, se daba a leer textos de amor, alejándose en esta suerte de toda acción, refriegas y curiosidades sobre el comportamiento de hombres y bestias.
Es pues que, de esta forma, Romeo de Quijano, que así se llamaba, modeló en su mente el sueño que había dibujado en forma de hermosa dama. Sembró su casa con libros que hablaban de enamoramientos, desengaños, dichas y desdichas e incluso cartas donde la razón de la sinrazón se empequeñecía ante su Diosa de humo.
Así, dejado en sus pensamientos se le veía cada mañana creciendo ajeno al renovar de viejos odios con sus vecinos de enfrente, también de similar rango y poder.

Al atardecer, en su mirador, abandonado en la mística contemplación del deambular de carretas, una caminante le sobresaltó: Qué y quién era esa visión de su sueño en forma de hermoso aliento. Bajó y abordó a la dama, su sangre se alteró y su voluntad quiso que satisfacer la de ella fuera posible. A partir de ese instante, su única, señora y amada Dulcinea. En esto, los faunos y sílbanos acompañantes de la enamorada reconocieron al entrometido enemigo prometiendo venganza.
Tenía el joven un mozo cuarentón, Mercurio de nombre y de apellido Panza, que lo armaba y le ensillaba su rocín. Orondo como pocos y sabio como ninguno no sospechaba que sería el blanco del arbitrario castigo: El Fauno mató a Mercurio y Romeo mató al Fauno.
El drama estaba servido y la tragedia por consumarse. Dulcinea abatida decide consultar con su confesor. Éste conviene en ofrecerle una droga que la someterá a un intenso coma durante dos horas.
En su presencia, creyendo que su amada está muerta, Romeo comparte la droga que él cree veneno. Al despertar, Dulcinea se encuentra con su amado tendido a su lado, y decide acompañarle en la desdicha. 

Nunca ha habido una historia de amor más... más... más... que esta, la de Dulcinea y su Romeo.

17 comentarios:

  1. Me ha encantado el juego que plantea...la verdadera historia de Romeo Quijano y Julieta de El Toboso...o Dulcinea de Verona...dos grandes maestros juntos y revueltos...genial.
    Un abrazo y gracias por participar.

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  2. Es cierto...quien puede decir que el verdadero final de Romeo no fue perder la cordura por su querida Dulcinea Montesco y vagar con su compañero Mercurio a luchar con pequeños satiros en forma de molino?...nadie sabe la verdad verdadera de la historia...jeje bss

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  3. Me ha gustado mucho tu remix de dos grandes historias.
    Un saludo.

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  4. ¡Wowwwwwww! En serio, esta mezcla, con esta ironía, me ha encantado. Dos en uno y tiro porque me toca... Si es que el amor a veces nos vuelve tontos.
    Te felicito, en serio, porque no he perdido un ápice de interés y he tenido la sonrisa en los labios.
    Besos.

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  5. Y ¿quien sabe si no fue así? porque en el trasfondo de la historia lo importante es el amor y no el nombre de los personajes. Ingenioso y precioso.

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  6. Hola Alfredo; menuda mezcla te has organizado.VAya follón!!! Original y divertido. Tienes una imaginación fuera de serie . Te felicito nuevamente, por tu ingenio. Un abrazo.

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  7. Excelente despliegue de creatividad e imaginación! Has mezclado las dos historias a la perfección con un tono de humor a pesar de lo trágico del desenlace. Enhorabuena, me ha encantado!
    Un beso

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  8. Buena melange literaria y fantasiosa te ha nacido! jejeje en el marco espacial-temporal que sea, el amor es el amor y gracias a él, todo es posible!!
    Un abrazo

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  9. Qué espectáculo Alfredo!!! ...la próxima vez que pasee por Verona seguramente la veré con otros ojos.

    Un beso.

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  10. Qué maravilloso gazpacho nos has hecho. Elegante y con un exquisito sentido del humor.
    Besos

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  11. Una perfecta mezcla de dos historias románticas, Quijote y Dulcinea y Romeo y Julieta,venganza incluida.
    Un abrazo

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  12. Una historia original en la que se unen personajes literarios construyendo otra historia de novela.

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  13. Más... más...más... emocionante :)

    Me ha gustado mucho, tiene mucho humor.

    Muchos besos.

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  14. No fueron malos años aquellos, no. Dos de los más grandes genios de la literatura dejaron para la posteridad por esa época sus mejores obras literarias. No es extraño que sus personajes se mezclaran en un delicioso juego de intercambio de parejas. Julieta del Toboso y su Romeo, buena pareja.
    Ocurrente como siempre, Alfredo. Un fuerte abrazo..

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  15. Wow... pedazo de relato nos has regalado Alfredo, has unido dos grandes historias en una y ha quedado de lujo... Dos grandes escritores, con sus grandes obras, han hecho de tu jueves un jueves grande y un hermoso relato, que a mi me ha encantado mucho, mucho, mucho... enhorabuena!!
    Besines...

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