25 de diciembre de 2015

Este jueves, unos minutos con Eduardo.


Normalmente cuando entro a comentar, que últimamente es muy poco, suelo silenciar el fondo musical del blog que visito para poder concentrarme en su lectura y en mi comentario. Necesito pensarlo varias veces. Sí, soy muy raro, ya lo sé. 
Hasta que empecé a visitar a Eduardo. Entonces no solamente escuchaba con enorme placer a Tchaikovsky, sino que lo dejaba sonar una y otra vez mientras paseaba por otras casas. De forma que su blog quedaba siempre abierto, a punto de volver a él y releer alguna verdad, escondida entre puntos y comas.
Ha sido a propósito, él lo ha dejado abierto para siempre, porque sabe que su sabiduría puede ser una buena compañera de viaje para los que ávidos de entender seguimos leyendo esas cartas que nunca fueron enviadas.

Gracias Eduardo.

                                                         


7 comentarios:

  1. Tienes razón, esa música nos acompañaba en la lectura de su blog y de los otros también.nSiempre nos acordaremos de Eduardo y podremos recordarlo más a través de sus cartas, que siempre permanecerán.
    Un abrazo

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  2. Siempre fue un placer visitar el blog de Eduardo, la música en combinación con sus letras, eran armonía pura.
    Un abrazo

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  3. Si dejó sus puertas abiertas es porque sabía que iríamos mas de una vez a beber de su sabiduría.
    Un abrazo. Feliz Navidad

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  4. Es una suerte poder entrar en su bloc y acompañandonos por esta delicia de musica leer sus escritos, realmente hermoso.

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  5. Muchas gracias Alfredo por la sensibilidad que demuestran tus palabras. Ese tema lo eligió especialmente para su blog, en su momento, aunque fue otra versión la que seleccionó por primera vez, luego de mucho buscar. Me alegra saber que a través de la música que le gustaba, también perdura.
    Un fuerte abrazo y que culmines con mucha felicidad estas fiestas!

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  6. No eres muy raro Alfredo porque yo también hago eso, siempre silencio la música, pero ahora en honor a Eduardo y a ti la he dejado sonar así que...no respondo de los errores que pueda cometer si me dejo llevar por Tchaikovsky.
    Siempre era un placer leer a Eduardo y aprender de su experiencia y sabiduría, sin duda lo echaremos de menos aunque sus letras perdurarán en el tiempo.
    Un abrazo, amigo.

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  7. Como siempre has sabido utilizar las palabras justas y sencillas para elogiar el mucho talento de Eduardo.
    No esperaba menos de tí Un fuerte abrazo.

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