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7 de enero de 2014

Palabra 2 de 52... CIELO



El Cielo a través de Los Tilos, es rosa, como el futuro, o azul, como el presente.



Estas Navidades, entre mazapán y rosquillas he compartido el tiempo con la lectura de la novela de Mª José Moreno: “Bajo los Tilos”.

El disfrute de la citada lectura, como en el cocido lo he hecho en varios “vuelcos”
El primero, siguiendo con avidez la historia, en una inmersión total de un argumento que te atrapa desde el principio. Hoja tras hoja, sientes que lo menos urgente es desentrañar los misterios que se presentan a cada paso, sino ir avanzando hacia un final sabiendo que todo llegará en su momento. Disfrutando de un paseo con personajes que escarban en un pasado reciente, armando un puzle para encontrar la justificación a un inexplicable desenlace, pero viviendo en ese deambular un presente lleno de emociones y esperanzas.
Quiero decir, que nada peligra, ni inquieta, recreándose en una narración amable y próxima.
Insisto, que no es un ejercicio de intuiciones ni de adivinanzas. El ritmo es pausado, y es el grueso del resto de hojas por leer, que disminuye poco a poco, el que te avisa que la respuesta está cada vez más cerca, y para pesar del lector, el final del libro también.
“Bajo los Tilos” es una historia equilibrada, creible. Parece estar escrita en otoño desde la calidez de una mesa camilla, para leerse en primavera con la brisa de una ventana abierta al jardín.

El segundo vuelco, es una lectura sesgada y puntual en la que uno espera recrearse con esas descripciones detalladas y ricas de contenido que acompañan situaciones, lugares y personajes al margen de la propia historia. Aquí el libro se muestra más tímido, sorprende más lo que se cuenta que cómo se cuenta. Es como un dibujo perfecto en una amplia gama de grises, y en el que su complejidad e interés te pide redondear con algunas pinceladas de color, que las hay, pero que a mí se han antojado insuficientes.

Claro, que yo soy un mal lector y un peor crítico.