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5 de mayo de 2013

Love duet


Anochece, el cielo está limpio y estrellado, Butterfly avanza lentamente hacia Pinkerton que descansa en un banco del jardín, se arrodilla a sus pies y le mira tiernamente casi suplicándole.
Las cuerdas frasean entre sí abrazando las primeras insinuaciones amorosas de La Mariposa, revoloteando como ruiseñores desde el fondo del jardín

“Amadme por favor aunque sea un poquito, como se ama a un niño, como a mí me corresponde, amadme por favor”

Pinkerton toma con dulzura las manos de Butterfly  abrazándola tiernamente

“Deja que bese tus queridas manos, ¡mi Butterfly!, Yo te he atrapado, Te abrazo apasionado. Eres mía, Si, para toda la vida”

...Se incorporan los vientos, que con una cadencia metódica y envolvente dibujan los fraseados amorosos de ambos

“¡Es una noche serena! ¡Mira: todo duerme! ¡Ah, que noche tan dulce! Cuantas estrellas, ¡jamás las vi tan hermosas!

La orquesta en pleno se insinúa una y otra vez en la construcción de la melodía que nos lleva lenta pero intensamente hacia el final del Dueto.

“Ven, ven, tiembla, brilla cada punto de luz... Ven, se mía, ¡Aleja la angustia de tu corazón! ¡Ah dulce noche! todo está lleno de amor, ¡el cielo sonríe! ¡Ah! ¡Ven! ¡Eres mía!”

...Aparecen luciérnagas alrededor de los amantes entre las flores y los arbustos,
en un “crescendo” sublime las dos voces se funden en una, la orquesta les sigue hasta el final de los agudos, creando una apoteosis final propia del más espectacular de los orgasmos musicales, hasta deshacerse en una sutil e intimista melodía que da el final al primer acto.

           

6 de febrero de 2013

Este jueves, relato. Un segundo de eternidad.



Puccini, fue un grandísimo libertino, mujeriego, infiel, dandi presumido y derrochador, irritable  hipócrita, asesino de patos, conductor suicida, bebedor compulsivo y depresivo.
Al final, el tabaco y la vida le pasaron factura y un cáncer de garganta se lo llevó a los infiernos… o tal vez no!

Pero… y su Obra? Qué hay de especial en su música? Por qué me hace llorar? Por qué me hace gritar enamorado el nombre de sus heroínas? Por qué me  emocionan sus mágicas melodías? Por qué me transporta en un primer compás desde el más incómodo desasosiego a la más absoluta paz?
Puede mi adulto corazón, resistir toda esa belleza, sin romper en un inevitable llanto por tanta felicidad?

Y todo eso… ¡en un segundo!

¿Qué voy a hacer contigo, Giacomo…?

Más segundos eternos en el Reloj virtual de Cecy

27 de mayo de 2012

A fuego lento. Ristorante Puccini. Lucca


Conocer la historia de uno de tus compositores preferidos es enriquecedor a pesar de que se trate de un personaje tan controvertido como el maestro de Lucca.
Pero comer delante de la puerta de su casa, por la que salió y entró de niño miles de veces a patear un balón de tripas cosidas a mano, o más tarde con alguna de sus primeras partituras bajo el brazo, resulta de lo más emocionante.
La imaginación se hace pájaro, y todo adquiere de pronto el sabor y el color de su Butterfly, o su Boheme, que dicho sea de paso no dejan de sonar por cualquier rincón de la ciudad toscana.


En mercado: 
Farro. 200 gr. - 4 personas (cebada a medio moler, después de remojada y quitada la cascarilla)
1 zanahoria, 1 cebolla, 4 tomates, bacón o panceta 50 gramos, un apio, caldo 1/2 litro, queso pecorino, pan tostado
y aceite de oliva virgen extra
En Cocina:
Remojar el farro al menos durante seis horas en abundante agua fría. Preparar un sofrito con la verdura, cortada muy fina, y el bacón o panceta. Añadir caldo al sofrito junto con el farro y cocer durante una hora. Una vez cocido el farro, añadir pecorino rallado y servir con el pan tostado.


23 de agosto de 2011

Sentado, en la arena de la Bahía.



(Un viejo libreto y cuatro textos de antesdeayer)

Libro 1º
        Escucho a Rodolfo (Luciano Pavarotti), mientras suelta la mano de Mimí (Mirella Freni), quien yendo hacia atrás, encuentra una silla sobre la que se deja caer, abatida por la emoción…

“¿Chi son? Sono un poeta. Che cosa faccio? Scrivo.
E ¿come vivo? Vivo”.
(La Bohème. Acto Primero)

“Al caer la tarde entramos en Montevideo. No me apunté a la excursión. Achanté la mui y aguanté a bordo, que es lo sano. La chavala se puso de morro y me salió con que ella prefería no comer a perder la oportunidad de ver el Uruguay. La dije que bueno, pero ni intención. Ella porfió y yo acabé diciéndole que yo me visto por los pies y que acá y allá, en mi casa mando yo. Terminamos mal y se largo al camarote sin despedirse. A mí que me registren.
El sol tiene ya color de otoño. ¡Qué cosas! Retrasamos los relojes otra media hora. Mañana a la mañana en Buenos Aires. A lo que dicen ya no navegamos por el mar, sino por el río de la Plata. Si eso es un río, yo soy obispo. ¡No te giba! ¿Pero es que tiene uno cara de mamarse el dedo?”
(Miguel Delibes. Diario de un emigrante)


Libro 2º.
        Musetta (Sandra Pacetti), sentada, se dirige intencionadamente a Marcelo (Gino Quilico), que empieza nervioso a removerse en la silla de la terraza del café Momo…


“Quando men vo soletta per la via, 
la gente sosta e mira e la bellezza mia tutta
ricerca in me da capo a pie”...
(La Bohème. Acto Segundo)


“Camille se levantó y apagó la música.
-Tienes razón, no lo vamos a conseguir… Más vale que te largues… Pero déjame decirte un par de cosas antes de desearte buen viaje: la primera tiene que ver con los intelectuales, justamente… Es muy fácil descojonarse de ellos… Si, es tan fácil que te cagas… Muchas veces no son muy cachas y además no les gusta meterse con nadie… No les emocionan las demostraciones de fuerza, ni las medallas, ni los cochazos, así que es muy fácil… Basta con arrebatarles el libro de las manos, la guitarra, la pluma o la cámara de fotos, y ya no dan pie con bola, los muy  gilipollas… De hecho, es la primera cosa que suelen hacer los dictadores: romper gafas, quemar libros o prohibir conciertos, no les sale caro, y les puede evitar más de un problema más adelante… Pero déjame que te diga que si ser intelectual significa que a uno le gusta aprender, ser curioso, atento, admirar, emocionarse, tratar de comprender como funcionan las cosas e intentar irse a la cama un poco menos tonto que la víspera, entonces sí, reivindico mi condición totalmente: no sólo soy una intelectual, sino que además estoy orgullosa de serlo…”
(Juntos, nada más. Anna Gavalda)


Libro 3º
Mimí, tose entre sollozos, revelando su presencia a Rodolfo, que se lamentaba ante Marcelo. Al verla en tal estado, sorprendido, se acerca a ella invitándola a que se refugie en la taberna, donde, Musetta en un ambiente sofocante, se ríe y burla de Marcelo.


“¿Che?, !Mimí! ¿Tu qui? ¿M'hai sentito?
¿Ella dunque ascoltava?
Facile alla paura per nulla io m'arrovello.
¡Vien là nel tepor!
No, quel tanfo mi soffoca!
(La Bohème. Acto Tercero)


“…Pedimos un whisky con hielo y Perrier como aperitivo y, luego, vino tinto con una comida que apenas probamos. Chez Eux tenía un menú fijo, compuesto de exquisiteces que venían en unos cazos hondos, y nuestra mesa se fue llenando de patés, caracoles, ensaladas, pescados y carnes, que los sorprendidos camareros se iban llevando casi intactos para hacer sitio a una gran variedad de postres, uno bañado de chocolate hirviendo, sin entender por qué desairábamos todos esos manjares. Robert Arnoux me preguntó desde cuándo la conocía. Le mentí que sólo desde 1960 o 1961, en París, cuando pasó rumbo a Cuba, como una de las becadas del MIR para recibir entrenamiento guerrillero.
(Travesuras de la niña mala. Mario Vargas Llosa)


Libro 4º
       Mimí, recordaba su encuentro con Rodolfo aquella tarde de Navidad. Estaban a oscuras y su rubor no se apreciaba. Ahora, le susurraba aquellas mismas palabras al oído, pero presa de un espasmo de tos, extenuada, en silencio, se dejó caer sobre la cama…

“Che gelida manina...
Se la lasci riscaldar!...
Era buio e la man tu mi prendevi..."
(La Bohème. Acto cuatro)

"Era noche entrada,
mis vacaciones llegaban a su fin. Tenía que reconocer que habían pasado más
bien sin pena ni gloria. Algún amigo nuevo, alguna fiesta vieja. En fin, nada
que mereciese la pena. Bien es cierto, que yo tampoco ponía mucho de mi parte,
quería descansar y eso me predisponía en contra de aventuras incómodas, riesgos
innecesarios o desgastes emocionales de costosa reparación, me preguntaba si no
me estaba haciendo mayor. Apuré las últimas horas, para despedirme del lugar y
saludar por última vez a amigos y conocidos antes de mi regreso a mi global
mundo de mentiras, ruidos y contaminación.

        Macao cerraba al amanecer y decidí dejarlo para el final. Richard era mi amigo y quise quedarme con su compañía como último recuerdo. El local estaba lleno, fuera reinaba una tormentosa lluvia acompañada de fuerte aparato eléctrico. Me refugié en un hueco próximo a la barra, con un gesto salude a Sammy, la novia francesa de Richard, le hice señas de que tal y como avanzase entre la gente me acercaría a saludarlos, mientras tanto quedé durante unos minutos bloqueado, contemplando el espectáculo.

    Pasaba el tiempo y mi posición seguía siendo la misma, no avanzaba y me apetecía tomar una copa. Levanté el brazo junto a otros, y como pude le toque el hombro a una mujer que estaba de espaldas en primera línea:
-Señorita, por favor, me pide un Gin Tonic- Se volvió con desgana y con desgana asumió que total… un favor se le puede hacer hasta a un desconocido, asintió sin responder, lo que me hizo pensar que tendría Gin Tonic, pero no compañía.
Me acerqué como pude para recogerle la copa, al menos, era de agradecer su esfuerzo y pendiente de obsequiarle con la mejor de mis sonrisas, me apuré en dedicarle un comentario amable y agradecido, le cogí el combinado y tal y como me lo alcanzó por el aire, le susurre: “volando la copa del Amor, de las alas de un Ruiseñor”, ni que decir tiene que me arrepentí de inmediato de semejante cursilería. Pero ya estaba dicha y partir de ese momento, sólo quedaba esconder mi mirada cada vez que se cruzase con la suya durante el resto de la noche. Su mirada sí, que no su boca, que me atrajo especialmente y a la que perseguí con la vista el resto de la velada. 

        Era fácil localizarla entre la multitud, destacaba de la mayoría por una atractiva madurez dentro de un ajustado y sedoso vestido de color turrón oscuro, casi chocolate. La luz del Bar era justa y puntual, y a ella la adivinaba aprovechando el secuencial giro de algún foco en movimiento.
Esa situación, que generaba nuevas expectativas me gustó y me inquietó, me sentí vulnerable justo en el momento que menos tiempo tenía para reaccionar.

        Cesó el temporal y remitió la lluvia, y el personal buscó acomodo en la terraza que daba al oscuro mar, vi su cuerpo entallado luciendo provocadora sobre una de las barandillas, pero era tarde y la decisión ya estaba tomada, agotaría la velada con Richard y regresaría a Valencia a la mañana siguiente.

       Amaneció por el Peñón y me despedí de mis amigos. La vista de la playa era espectacular, repasaba mentalmente lo sucedido y el común denominador de todas las imágenes era Ella. Sus labios mermelada reclamados por los míos, su cuerpo enfundado en un papel de caramelo y aquella caricia que durante unos segundos mantuvieron mis manos con las suyas al recogerle la copa.

La reconocí paseando lentamente en dirección contraria y me acerqué a Ella, la salude y me saludó. Creo que me esperaba con la misma intuición y deseo que yo la buscaba. Nos temimos por un segundo, pero también creo que ambos asumimos aquella realidad que nos hizo bajar la guardia.

-¿Qué haces por aquí, Ruiseñor?- le dije
-Buscaba soledad- me respondió.
       La miré toda, y con un imprevisto descaro, le susurré al oído:
-Déjame que acaricie de nuevo tus manos, hoy, puedo ser yo tu soledad-“
(Alfredo, y su musa – Altea 2011)

A veces los reencuentros con un mar en sepia, son un refugio para perder el conocimiento y encontrar todo lo demás.

18 de junio de 2011

TOSCA



Última representación de Tosca en el Palau de les Arts de Valencia.
Ya se han escrito crónicas más autorizadas que detallan a la perfección las representaciones anteriores. Véanse los Post de Maac, Titus o Atticus.

Tosca es el drama en su más cruda intensidad o al menos lo fue cuando salió de la pluma de Sardou. Hoy, que desdramatizar es un valor añadido, podría parecernos un tanto trasnochada, sin embargo, su música sigue teniendo una calidad dramática inigualable.

La Tosca del Palau, fue una clara demostración de lo que se puede disfrutar con una ópera, a pesar de que alguna de las cuatro patas de esa silla cojeara sensiblemente.
La ópera perfecta es aquella que nos llega flotando en un cohesionado equilibrio de musicalidad e interpretación, soportado en un espacio escénico coherente. No importa, si es barroco, minimalista, clásico, costumbrista o conceptual.
Y en el Palau tenemos una vacuna que contrarresta los efectos negativos de estas veleidades y es, un regalo que por la gracia de los euros nos cayó del cielo y que se llama Orquesta de la Comunidad  Valenciana, creada por Lorin Maazel y dirigida en esta ocasión por Zubin Mehta.

El resto ayudó obviamente. Jorge de León hizo un Cavaradossi valiente, descarado con los agudos, regalándonos un "E lucevan le stelle" que levantó al personal. Bryan Terfel rubricó un Te Deum grandioso, que nos dejó clavados en la butaca, olvidándonos de que era la hora del cava. Oksana Dyka casi perfecta, le faltó enfadarse más con su destino y con el propio Scarpia.

No sabría como definir la escenografía de esta Tosca del Palau, pero las he visto mejores en algún "aproposit" fallero. En este punto, lamento ser tan cautivo de mi profesión, que me hipoteca hasta la intolerancia. El trabajo de la arquitecto Isabelle Partiot, no es una puesta en escena barata, como se la justifica en diferentes foros, aludiendo a la crisis económica que padecemos. Es más bien una escenografía pobre. Barata fue, la Traviata de Willy Decker en Salzburgo, la Butterfly de Lindsay Kemp en Santander o la Carmen de Saura en el propio Palau.

A la vista de los elementos utilizados, sus movimientos, el audiovisual del principio y final y ese monolito horizontal de cartón piedra, que es a la vez mesa y bajada al metro, uno piensa que hay cierto mensaje ecléctico, o una tímida intención de conceptualizar el drama, pero todo se queda en un guiño fallido.
Otra parte de la pata coja fue el vestuario, o a éste (ordinario y tradicional) le faltaba una buena dosis de decorados a lo Zeffirelli o a esa puesta en escena mixta (o sin definir) le faltaba ropa de calle.


Pero insisto, lo que queda es un agradable sabor de haber vivido otra noche mágica con un Puccini que te aplasta de principio a fin, dejándote pegado al asiento, esperando que por una única vez, las balas que acaban con Mario, esta vez (también en el libreto) sean de salvas y éste se levante para marchar con Floria con esa pasión pucciniana que nunca muere.

27 de noviembre de 2010

Ernest Lluch


Eran las 10 de la mañana, Iñaki Gabilondo dirigía el programa con más audiencia de la radiodifusión española, “Hoy por Hoy” de la cadena SER. Dolorosamente emocionado hizo una pausa para rendir un especial homenaje a su amigo Ernest Lluch y presentó la que según él, era el aria favorita del catedrático catalán.
O mio babbino caro (Gianni Schicchi), sonó llenando el más absoluto de los silencios y la canción de Lauretta quedó unida para siempre a la memoria de Ernest Lluch.
Esta semana se han cumplido 10 años de su asesinato a manos de ETA.

Fue un intelectual valorado, un político respetado, escritor comunicador, profesor, parlamentario, ministro socialista, rector de universidad y hombre extraordinariamente sencillo.

La Plaza del Diamante, le recuerda con cariño mientras escuchamos la música de Puccini.




16 de diciembre de 2009

Una mariposa Magnífica


Por fin una Cio cio san con pinta de Cio cio san, un Pinkerton con pinta de borde, (inmaculadamente blanco) pero borde y una Suzuki con pinta de Suzuki, vamos... como tiene que ser.

Tercera representación de Madama Butterfly, en el Palau de les Arts de Valencia, producción alquilada al Teatro Wielki de Varsovia, lleno hasta la bandera y de principio a fin, como en cualquier clásico que se precie, lleno, excepto el palco VIP, que una vez más sólo estaban ocupadas dos de sus doce butacas, ...si, ya se que me pongo muy pesadito con este detalle en particular, pero ahora que me consta que me leen en el Palau, les hago una pregunta: ¿Qué pasaría si en alguna representación, que no fuese un estreno, evidentemente, citaran a 12 estudiantes del conservatorio media hora antes de empezar la función y faltando 2 minutos les dijeran: vosotros 3, 7 ó 12 adentro y el resto conociendo las reglas del juego, a casa? Me pongo en la piel de uno de los afortunados y no pararía de bailar de contento en una semana.

Esta Madama Butterfly es una producción que se deja ver y se deja ver muy bien, sin interferencias, sin rayas en la pantalla, ni asaltadores de caminos que molestan o distraen, ni interminables audio visuales que a excusa de querer ser imprescindibles conceptualidades, te alejan más y más de la esencia natural de la Obra.
Esta Butterfly, no necesita explicaciones, todos conocemos la ópera y lo único que pedimos es un equilibrio natural para disfrutar de una obra que nos sabemos de carrerilla.


Dicho esto, me atrevería a asegurar que la puesta en escena y dirección de actores de esta Butterfly es una de las más conseguidas que he visto y tengo en la memoria otras de Lindsay Kemp, Keita Asari, Mario Gas o Kan Yasuda.
Mariusz Trelinski, trabaja cada cuadro, cada escena con un equilibrio casi geométrico, perfectamente simétrico o deliciosamente asimétrico, consiguiendo composiciones de una gran belleza plástica.

La dirección de actores es sutil, sin movimientos gratuitos, salvo algún contado giro más o menos infantil y travieso, los figurantes, coro o cantantes se desplazan o quedan quietos formando parte de un paisaje que propicia la concentración del espectador, que en ningún momento le pierde la cara a la obra. Mención especial a los tres criados bailarines que protagonizan un sinfín de situaciones de una plástica bellísima y argumental.

La escenografía es muy apropiada y resuelve sus movimientos con elegancia, pasando del poco a nada con un lento desplazamiento de telón tanto en horizontal como vertical.

Un pequeño susto en el primer acto al aparecer el tío Bonzo colgado del techo que se diluyó tanto como corta es su participación en la tragedia y un excedido altar al comienzo del 2º, que también desaparece entre telones a los pocos minutos, son las únicas objeciones a la estética de la obra, que cautivó con una iluminación inspirada por lo que conozco en imágenes de la Butterfly de Wilson.

Un final muy vistoso, la trama musical da para mucho y el director polaco echó el resto con una puesta en escena impactante, casi monocolor (rojo, como no podía ser de otra forma)


Sólo añadir que hay un sin fin de detalles, unos conceptuales otros no tanto que me gustaron y de los que no hago referencia, por no extenderme y mantener el factor sorpresa para las representaciones que quedan.

Entusiasmó y mucho, Oksana Dyka, la soprano ucraniana se metió al público en el bolsillo, dulce y apasionada en toda su representación que redondeo con un final conmovedor.
El también ucraniano Misha Didyk, mejoró su primer acto, con un "Addio fiorito asil" firme y emotivo, muy a tono con el final solemnemente trágico de la Opera.

Maazel, la orquesta y el coro (genial el "Coro a bocca chiusa") son un cheque al portador, el director, pausó y pautó con eficacia el lirismo y la fuerza dramática de una Mariposa que nunca me cansaré de ver volar.

7 de diciembre de 2009

15/12 Cita con La Mariposa


Desde hace unos días, Maac, viene ilustrando con algunas entradas, detalles de la Madame Butterfly que vamos a ver en el Palau de les Arts, datos sobre la representación, intérpretes, directores, etc. incluso una referencia a la película del mismo título de Cronenberg, datos que nos aproximan a esta producción del Gran Teatro Wielki de Varsovia, sede de la Opera Nacional y que la representará para los polacos en Marzo de 2.010, dirigida por Plácido Domingo.

Esta producción, con la dirección de escena del director de cine Mariusz TreliDski, tiene muy buena pinta, a primera vista se trata de una escenografía muy en la línea de otras Butterfly de R. Wilson, tanto que he necesitado comprobar los créditos de las imágenes para ubicarlas en la producción correcta, supongo que es inevitable, Wilson, junto a Carsen son dos de los máximos exponentes del Minimalismo en Escena.


TreliDski
Wilson
TreliDski
Wilson
TreliDski
Wilson

Insiste Maac, en que en que "hay vida, más allá de La Boheme, Butterfly o Turandot" y a partir de ese comentario se crea un pequeño foro de opinión en el que incorporan citas a Tosca, Manon, La Fanciulla o incluso Suor Angélica.

Salvando las distancias y en mi opinión me quedaría sólo con la incorporación de Tosca a este cuarteto de Obras que configuran esa "Vida" con la que uno cerraría el "Cielo" de Puccini, ninguna es mejor que las otras, cuatro Obras Maestras diferentes, cuatro heroínas que protagonizan dramas y tragedias de indudable trascendencia musical.

A mi me pasa que siempre me parece la mejor, la que estoy oyendo
o viendo en ese momento.
Butterfly tiene momentos musicales extraordinarios, como su inigualable dúo en el primer acto o el impactante suicidio final, aunque a veces resulte teatralmente exasperante, llenando el escenario con metáforas de tradición, servidumbre, orientalismo, etc.

No quiero pensar que a Puccini le sobrara la historia y que al capullo de Pinkerton la traición y el abandono de una mujer que le ama incondicionalmente podría resultar sólo un añadido superfluo, y que quizás lo que pasa no importa tanto como las consecuencias de lo que pasa.

En fin, preparémonos que ahora toca La Mariposa, marionetas ambas en manos de un pacto ficticio, en un país y un momento en el que los pactos matrimoniales, no valen nada.
¿Cuánto no tendrán en común, Tosca, Mimi, Manon y Cio Cio San.?

15 de abril de 2009

...Pueblo de Pekín

Que Grande es la Música,
Que grande es la Opera,
Que grande es Puccini,
Que grande es Turandot.

Y que maduro estaba el Maestro en ese momento, maldito cáncer que nos privó de mas de una Turandot, cuanta diferencia percibí anoche con sus operas anteriores.

He leído de nuevo el post que le dediqué a la representación del año pasado, la producción es la misma, sólo que esta vez dentro del abono, Maazel sustituye a Mehta, Elisabete Matos a Maria Guleghina, Francesco Hong a Marco Berti, el resto repiten casi todos.

Voy a utilizar algunas observaciones de aquella entrada para completar rápida e informalmente el Post de hoy, (no tendría sentido si fuese a repetir lo mismo de entonces)

La dirección de figurantes y resto de actores me ha pasado desapercibida y esto es bueno, como los árbitros en el Fútbol que tienen que estar pero sin llamar la atención, movimientos muy cuidados y en ocasiones con composiciones muy complejas y disciplinadas.

Al Emperador Altoum le han curado el Parkinson que tanto molestó el año pasado, eso si, ha salido con una borrachera de libro, lo cual es comprensible si nos atenemos a la hija que le ha tocado en suerte, pero sus movimientos han sido mas lógicos y entendibles.


No así los de Alexia en el primer y segundo acto que pecaban de un histrionismo propio de una película de cine mudo, sin embargo a puesto mucha tierra de por medio en el tercero en donde en mi opinión ha mejorado en todos los aspectos, con una voz justa (que no justita como la del primero) y una interpretación natural, amable y hasta convincente en la muerte por auto ahogo con el foulard que ya lució el año pasado.

La noche del “Nessun dorma” me ha perecido mas noche que la anterior, la recuerdo excesivamente iluminada, tendré que repasar el video que he recibido a través de Alvaro, (pienso que hay detalles que no pueden cambiar en una misma producción) en esta ocasión la he sentido más íntima, más oscura, más noche.

Me gustaron mucho mas Guleghina y Berti que los gritones de hoy, entiendo lo fácil que es arrancarnos un aplauso después del In Questa reggia o del Nessum dorma, aunque sea para interrumpir o silenciar las notas que lo preceden, es algo que no tiene remedio.

Siempre que veo un Turandot, pongo especial atención en la última escena para captar algún detalle que me revele la ausencia de Puccini.

El 4 de noviembre el Maestro se llevó consigo los esbozos del dúo a Bruselas; cuando murió, ninguna sección del dúo estaba terminada, tan sólo existen 97 compases para canto y piano, mientras que para las secciones sucesivas hay algunos apuntes aislados.

Cuentan que ni siquiera es este el verdadero final de Alfano, que en realidad se trataba de manchas de tinta rabiosas y casi indescifrables, encontradas en los archivos de Ricordi en el 79 y que se le atribuyen 268 compases plagados de repeticiones, mientras que el auténtico, en partitura orquestal completa, tiene 377.

A Alfano lo eligió Antonio Puccini, que conocía los gustos y los juicios de valor paternos. Y compartió con Ricordi los gastos de tan delicado encargo. El maestro napolitano se rehusó cuanto pudo pero la amistad con Puccini y el sentido del deber vencieron sus escrúpulos, le entregaron fotografías de los heteróclitos apuntes.

Por intentar descifrarlos terminó contrayendo una grave enfermedad ocular, se le obligó a atenerse estrictamente a la "voluntad del autor".

¿Que podía hacer a partir de esos indescifrables borrones? No obstante, completó Turandot con la más profunda conciencia de un verdadero compositor, respeto el fondo acercándose al mas puro estilo de Puccini.

Y para terminar un cotilleo para malpensados, de nuevo el palco VIP estaba medio lleno, en esta ocasión por D. Juan Luis de la Rúa, presidente del Tribunal Superior de Justicia de Valencia , órgano competente para enjuiciar a cargos autonómicos aforados. (entiéndase el caso de los trajes del Presidente Camps)

8 de enero de 2009

...Dos de Cal

Días de fiesta, de vacaciones, de mini o maxi puentes,

Días de horas libres, de ocio controlado y disposición para recuperar actividades y situaciones aparcadas en el que terminó siendo un verano corto e insuficiente y sin saber como, instintivamente se extiende el brazo a la estantería donde reposa ese libro por terminar, esa película por ver de nuevo o esa música que recordabas con cierta distancia o habías olvidado y que siempre querías volver a escuchar.
...en esas estaba, cuando en el fondo de una hilera de Dvd’s reparo con sorpresa en dos Óperas que creía perdidas o prestadas, que a efectos viene a ser lo mismo.

La Traviata de Aix-en-Provence (2.003) y La Boheme de Sydney (1.993)

Tengo que reconocer que no son dos grabaciones de referencia, pero por tratarse de quienes y de cuales se trata y recordando que su estética en su día fue reveladora para mí, alimento al instante la posibilidad de una revisión casi inmediata.

Han pasado muchos años y otras versiones en Dvd’s y en directo he presenciado y evidentemente el impacto no es el mismo que el de entonces, pero me las calzo una detrás de otra, vacío la caja de bombones, lo cual me traerá mas tarde algún que otro contratiempo familiar, pero no importa he aprovechado la tarde, Puccini, Verdi y los bombones se me salen por las orejas y me han dejado una maravillosa sensación de felicidad, son más Fiestas a partir de ese momento.

Baz Luhrmann en 2003 llevó su producción de La Boheme a el Teatro Broadway en la ciudad de Nueva York, donde obtuvo 7 Premios Tony.
Originalmente fue en Sydney en 1990, cuando dirigió la puesta en escena de esta ópera de Puccini, de la que se editó en 1993 según cuentan, la primera ópera en formato DVD de la historia. Revitalizando esta Obra romántica y acercándola a un público mas joven, lo que hace de esta versión una introducción ideal a la ópera para los no iniciados.

Reambientada en los años '50, los cantantes representan una edad y un físico que suaviza el crudo salto imaginativo al que nos tenían acostumbrados con un tenor poco agraciado como el bohemio poeta Rodolfo o una robusta soprano como la enferma de tisis Mimí.

Las Interpretaciones son correctas, suficientes, especialmente las del tenor David Hobson y la soprano Cheryl Barker, ambos australianos, sus voces son bastante livianas y adecuadas a los roles, puesto que el énfasis está según Luhrmann en hacer la historia emocionante y no en la perfección musical.

La Producción grabada en vivo en The Sydney Opera House, permite mediante planos cortos ver a los cantantes desde más cerca, lo que le da cierta credibilidad y un aire de verosimilitud que se aprecia solapada con una actuación acertada o al menos no tan amanerada como era lo habitual.

Luhrmann crea un espectáculo que junto a la música emocional de Puccini hacen una combinación ganadora y los cantantes / estrella que lleva son jóvenes y físicamente atractivos, con una escenografía algo transgresora e interesante, donde los colores vivos que usan los amigos bohemios contrastan con el blanco y negro de una extravagante muchedumbre parisina, sobre un permanente fondo de tejados abuhardillados que nos recuerda en parte la estética que retomaría en Moulin Rouge, en especial viendo a Rodolfo y Mimí cantando "O Soave Fanciulla" en una azotea, frente a un gran letrero que dice "L'amour. "

Para los fans de la ópera en Francia, en 2003 se suponía que iba a ser el año de “La Traviata".

Dos montajes compiten en el país galo, en los festivales líricos de Aix-en-Provence y el Chorégies d'Orange, se ofrecen dos candidatas para la Violeta de Verdi, Mireille Delunsch e Inva Mula.
La producción de Aix, conducida musicalmente por Yutaka Sado y con dirección de escena de Peter Mussbach, estaba prevista para principios de julio con una retransmisión televisiva de cobertura nacional.
A finales de junio, sin embargo, una tormenta política estalló con un paquete de reformas para los trabajadores temporales en las artes del espectáculo.
La Traviata de Aix es una de sus primeras víctimas, pero sobrevive con una única actuación, en la que una radiante rubia platino Mireille Delunsch, bordea los límites de su arte.

Filmado por Don Kent, con un punto de vista totalmente cinematográfico, expresando la dulzura, la emoción, explorando todos los registros de la soprano francesa, que vestida de un blanco inmaculado nupcial, evoca el icono del sacrificio atrapada por la tragedia, una producción atrevida con un brillante y largo flash back, que deja sin aliento al espectador y donde la escena se ve iluminada desde el asiento de un hipotético conductor, que presencia una sombra conmocionada que vaga por la carretera en una noche fría y lluviosa, personaje frágil que busca aliento en el escenario para lograr un equilibrio que el destino acaba negándole, lejos de usos tradicionales la visión de Mussbach funciona perfectamente incidiendo en todo momento que el fondo principal de esta ópera es la Muerte

6 de enero de 2009

...Noche de Reyes


Estaba yo anoche, intentando conciliar el sueño,

...la noche de Reyes ya se sabe, a los niños a pesar de desearlo nos cuesta mucho dormirnos, los nervios, el respeto, el miedo a unos Magos que entran por el balcón y a los que no debes ver, y al amparo del silencio y la oscuridad de la noche te dejan los solicitados y merecidos regalos al pie del abeto o junto al belén.

..decía que anoche mientras intentaba dormirme, vi moverse una sombra por el fondo del Salón, quise adivinar que era Baltasar, porque en la oscuridad pasó desapercibido, me dormí del susto.

Hoy al despertarme, he corrido al montón de paquetes envueltos con papeles de colores, lazos y nombres de los destinatarios, “para Carol de Melchor”, “para Vanessa de Gaspar”, “para Alejandro de Baltasar” y uno pequeño al fondo, envuelto con sedas azules y cintas doradas, decía: “para tus amigos de Blog”

…que sorpresa, lo he pelado con torpeza, con nervios y esto es lo que había dentro, para vosotros "Amigos del Blog"


21 de diciembre de 2008

...Héroes de Cabecera (III) Giacomo Puccini


Hoy, 22 de Diciembre, hace 150 años, nació Giacomo Puccini

Alma Mahler
, escribió en su biografía: “Puccini fue uno de los hombres más guapos que conocí en mi vida”, incluso teniendo en cuenta que en esa época ya había cumplido los cincuenta.

Alcanzó la fama en vida y vivió cómodamente sin preocupaciones económicas, pero sus años de adolescencia y juventud no estuvieron exentos de cierto dramatismo, conoció la miseria que no hizo sino agudizar una sensibilidad que le predispondría a emocionarse con los diferentes aspectos de las tragedias humanas.
En Milán, de estudiante fue el Rodolfo con el que luego ilustró “la Boheme”, en esos años sus cartas aluden con frecuencia a la carencia de su alimentación o a la imposibilidad de asistir por falta de dinero a las representaciones de la Scala, distribuyendo con austeridad las prestaciones becarias y las aportaciones de su familia.

La muerte de su padre cuando tenía tan sólo 6 años supone su primer trauma familiar, la de su querida madre, que le ayuda y le anima, sin verle triunfar como un gran compositor dejó un gran vacío en su corazón, la de su hermano en circunstancias misteriosas en Argentina lejos de su familia también fue un acontecimiento doloroso y aquel primer escándalo derivado de su relación con Elvira, una mujer casada con la que se escapó, hasta el caso de Doria Manfredi, la sirvienta que se suicidó sintiéndose inocente y ante la presión y sospechas por celos de Elvira.
Son momentos determinantes que afectaron en gran manera su vida, una vida en la que nunca intentó ocultar su estado de ánimo depresivo, "Estoy terriblemente cansado, agotado...", confesando llevar siempre consigo una permanente carga melancólica.

No es hasta el ecuador de su vida con treinta y cinco años cuando el estreno de su tercera ópera (Manon Lescaut) le cambia la existencia, proporcionándole una pequeña fortuna y fama que rápidamente le convierten en un hombre notable, haciendo gala de presumido, elegante, masculino y seductor, convertido en un hombre de su tiempo exhibiendo un alma artística y romántica que se debate entre la suavidad y la dureza, la sensibilidad y la firmeza

Puccini fue considerado como uno de los hombres más elegantes de su época, y su generación vio en él a un hombre atractivo, adorado, encantador, siempre rodeado de mujeres, que presumía de ser un “apasionado cazador de aves acuáticas, buenos textos y bellas mujeres”.

Eternamente seductor y enamorado, se le reconocen entre otras, aventuras con mujeres con quienes mantuvo grandes pasiones: Corinna, una estudiante de derecho de Turín; Bianca, hermana del compositor Erwin Lendvai, la baronesa alemana Josephine von Stängel y Sybil Seligman, con quien inició un romance que se convirtió en una amistad para toda su vida.

Caprichoso y temperamental, alimentó su pasión por los coches, hasta el punto de encargar a Vincenzo Lancia la construcción de un vehículo con chapa reforzada y ruedas articuladas capaz de moverse también en terrenos difíciles, mas adecuado para utilizarlo en sus partidas de caza, por el que pagó un precio astronómico y del que ni siquiera quedó satisfecho, conductor imprudente cuyas infracciones le supusieron sanciones por exceso de velocidad, además de varios accidentes, en uno de los cuales el coche se salió de la carretera con su familia, todos resultaron ilesos salvo el maestro, que se fracturó una pierna.

Es obvio que Puccini, no era un hombre normal, ni tan siquiera un compositor normal, la gran diferencia de ese inagotable talento creativo que tanto nos hace disfrutar, es que creó y desarrolló una gran habilidad para la música escénica, de gran sensibilidad para describir los sentimientos con una melodía expresiva, pasional, amargos deseos de dolor y placer que configuran la comedia y el drama en cualquier momento.



...Pero y su Obra, ¿Qué hay de especial en su música? ¿Por qué nos hace llorar? ¿Por qué nos hace gritar en silencio los nombres de sus heroínas? ¿Por qué nos emociona tanto? ¿Que tienen esas mágicas melodías que nos transportan desde la oscuridad a la más absoluta felicidad y belleza? ¿Porqué su música ha supuesto la banda sonora de algún instante especial en nuestra vida?

Puccini es un músico de una relación total con la palabra, el sonido y la dramaturgia, entiende la ópera como el teatro, practicándolo, conociéndolo, dominándolo y creando así una nueva dimensión teatral con los medios operísticos.

En una carta a su libretista Giuseppe Adami, le dice "Los acontecimientos han de ser transparentes, ricos en contrastes, y han de entrar más por los ojos que por el oído", su música es esencialmente de brillante colorido, él sabe captar y recrear ambientes exóticos, crea melodías de gran belleza, dedicando años a descubrir lo que le gustaba a la gente, cuidando los montajes y buscando su proximidad, lo que le obligó en mas de una ocasión a reformar alguna ópera que habiendo fracasado en el día de su estreno, mas tarde se convertirían entre las más representadas del mundo, con sus infinitas melodías sonando con frecuencia en el cine.
Ninguna película es suficientemente apasionada si no hay una melodía de Puccini.

El Maestro, escribe su música y sus óperas para la Mujer, sus personajes principales son mujeres, sus tragedias giran alrededor de ellas, aunque sus Heroínas, no lo sean realmente, sino mas bien las victimas de acciones que recaen sobre ellas y de las que se ven trágicamente afectadas.
Mimí, Tosca, Manon, Butterfly, Minh, Liú, Giorgetta, Sour Angélica, mujeres jóvenes, inocentes, confiadas, todas dispuestas a entregar todo por Amor y en todas una esperanza que se manifiesta de la forma mas emotiva posible, reflejada en su Música, con el deseo de que sus sufrimientos den lugar al Amor y la Ternura.

Puccini fue y es un músico popular con un lenguaje propio, tocado por una inspiración “divina” que le dió la revelación artística de sus Operas.

Muchas revisiones se han hecho de tan singular personaje, pero lo que realmente cuenta es su Obra y ésta es un magnifico legado del que todos queremos disfrutar.

Documentación:
M. Pradera (El País)
E. Krause (Alianza Editorial)
E. Clausse (Espasa Calpe)

11 de diciembre de 2008

...París

Un pajarito, me ha contado que París en estas fechas está exultante, sus Calles y Avenidas presumen de Navidad con árboles teñidos de blanco algodón y luces del color de las rosas rojas.

...Me ha contado, que estos días, Paris huele a fría escarcha, a hierba húmeda y a dulces templados.

...Me ha contado, que en la madrugada, París se viste de paños románticos y lanas seductoras y también que la “Ciudad de la Luz” luce como nunca.

...Me ha contado, ese pajarito, que en Paris, cubierto de copos de nieve, empieza el sueño que dura trescientos sesenta y cinco días.

...Me ha contado, que desde la terraza acristalada del Restaurante Kong, la vista del Sena atravesando el Pont Neuf sigue siendo hermosa y subyugante.


...Me ha contado, que en las arcadas de las tiendas de la Galería Vivienne, brillan sus suntuosas cúpulas exhibiendo magnificas esculturas y reflejando su luz en los decorados pisos de mosaico.

Este, es el pajarito que me ha puesto los dientes largos, trasladándome con su pasión relatora a la Ciudad de la Navidad más iluminada del Mundo.


Por cierto, esta noche el Palau de Música, también se ha vestido de Navidad y la soprano Cristina Gallardo-Domas nos ha regalado un recital de Arias de Puccini en dos partes diferenciadas con nueve canciones escritas por el Maestro y una segunda con Arias de Le Villi, Edgar, Manon, Tosca y Turandot, con bises que han terminado con el entrañable “O mío babbino caro”.
Un concierto lleno de sutileza, muy identificada con la música de Puccini al que considera como un compositor fetiche en su carrera.

25 de noviembre de 2008

...Tosca frente a Mimi

Empezó el frio de verdad, y esto empieza a oler a Navidad, dejo caer este post para hacer boca.

El País Semanal, publicó este artículo de Terenci Moix, en las Navidades del ’93,

“La nochebuena me sorprendió en Nueva York, escuchando La Bohéme.
Parece ser que el Metropolitan la programa cada año para estas fiestas.
No deja de ser una costumbre lógica.
En una noche como ésta se le apagó la candela a la pobre Mimí, pretexto ideal para colarse en la buhardilla de cualquier poeta exaltado. No necesitó muchos pretextos Zeffirelli para organizar uno de esos montajes legendarios, que llevan encandilando al público desde hace casi quince años. La apoteosis del segundo acto, con el mayor lucimiento posible de figurantes invadiendo las calles de París, mantiene intacta su capacidad de asombro.

Siempre nos ha gustado que en la Opera las cosas sean más grandes que en la vida. Y en esta Nochebuena, Opera y Vida se juntaron, pues al salir del Met, nevaba sobre Nueva York, exactamente igual que nieva sobre la estropeada salud de Mimí en los desoladores espacios del segundo acto. Fantástico compromiso entre lo real y lo soñado. Opera, fuera de la ópera, en resumen.

Completé mis fiestas del modo más Pucinniano posible, con otra de sus heroínas; la que es sin duda mi favorita.

Me refiero a la tempestuosa Floria Tosca.
Hace ya años que Montserrat Caballé enriqueció mi videoteca con una copia de su actuación en Tokio, durante una célebre gira del Covent Garden por el Lejano Oriente. El otro nombre invitado era José Carreras, en su momento ideal para ser un Caravadosi irreprochable.


Cantante bella misma en la ficción, la signora Floria ofrece posibilidades de dramatismo como casi ninguna otra de las grandes reinas del repertorio. En la grabación a que aludo reaparece el nombre de Zeffirelli, pues suya era la puesta en escena en aquel evento excepcional, con antecedentes que no lo eran menos.


En realidad se trataba de la puesta en escena para María Callas en el mismo Covent Garden. Acertó de pleno “il signor Franco”, cosa que no siempre le ocurre, para mi gusto.

Es tan decorativista ese Señor, que un florero puede ser más importante que los propios intérpretes. Por fortuna la ciudad de Roma tiene más fuerza que las veleidades de cualquier decadentista. En sus ruinas, la decadencia adquiere un sentido histórico.
El poder pontificio representado por Scarpia es demasiado bestial como para que no acabe aplastándonos como una losa en forma de “Te Deum”. Zeffirelli acertó al darle forma magnificando la omnipotencia del barroco romano, pero es en la terraza del Castel Sant’Angelo donde tiene lugar la escena que, a mi juicio, define mejor el carácter de Floria Tosca: cuando ésta enseña a Mario como a de fingir la muerte por fusilamiento.


Hasta aquí hemos visto una heroína atormentada por los celos, humillada por la persecución de Scarpia, horrorizada por el dolor de ver torturado a su amante, y en fin, engrandecida por el asesinato del déspota. Pero en la terraza del Castel Sant’Angelo aparece la actriz, la popolana que llega a confundir la vida real con el teatro.
Ante la torpeza de Mario para interpretar la farsa propuesta, ella parece enorgullecerse al decir: “Con escénica ciencia, yo sabría el movimiento” Y su amante pintor, pero manierista al fin y al cabo, acaba por entender el juego exclamando: “Come la Tosca in teatro”.

Floria Tosca es una de mis personajes favoritos y al aclararlo creo hacer una declaración sobre mi propio carácter. En la ópera prefiero siempre a las heroínas apasionadas, mucho mejor si presentan alguna doblez. Una Amneris o una Éboli me apasionan como no lo consigue Mimí, cuya tuberculosis gana, por otro lado, tantas voluntades. Esta pobrecita resulta ideal para unas excelentes navidades blancas. Muere al disolverse la nieve. Floria Tosca por el contrario, inspira noches de tormenta y tardes de siroco sobre las piedras milenarias de Roma. Inspira la pasión en su estado más puro.
Lo que nunca muere como decían los folletines de antes.”


26 de julio de 2008

...tre sbirri, una carrozza,


Cuatro años después de La Boheme, Puccini escribe su siguiente opera Tosca, el maestro cambia su actitud y compone una partitura estremecedora, vertiginosa en la que se dan por igual drama y romance y un desenlace especialmente trágico, la estructura de esta ópera es perfecta, se podría decir que en Ella nada falta y nada está demás.
Una vez mas una mujer hermosa, otra heroína Pucciniana a la que hace vivir los momentos más conmovedores que una mujer pueda desear y que una soprano pueda recrear.

Tosca no es simplemente un maravilloso melodrama lírico, sino también posee un importante fondo histórico que no se evidencia en exceso debido a las transformaciones realizadas a partir del original del primer libreto.
Al presentar una ópera como Tosca debe hacerse necesaria alusión a la corriente llamada “verismo”, la cual se caracteriza por plasmar detalles realistas de la vida común y corriente, con sus miserias y dramas, buscando efectos escénicos de fuertes impacto y recalcando a veces aspectos crueles de lo cotidiano.
De Tosca son célebres las arias de tenor “Recóndita Armonía” y “Elucevan L’estelle” y las de soprano “Vissi d’arte” en la que Floria Tosca clama al cielo por un sufrimiento que ella considera injusto, pero como en la mayoría de las Operas hay verdaderos regalos que el compositor hace a otros personajes menos protagonistas y tan importantes en el contexto de la obra como en este caso al Barítono que cierra el primer acto con un auténtico tesoro: el “Te Deum”
Conocido por “Tre sbirri, una carrozza, presto..."
Floria Tosca parte hacia la casa de Cavaradossi, pretendiendo sorprenderlo con la presunta amante, el Policía da la orden de que la persigan mientras se une hipócritamente a la procesión del Te Deum.
El Barón sumido en un recelo desmedido, pasa por alto el principio del acto religioso y no se da cuenta hasta ya avanzado el oficio de que su incontrolable pasión por Tosca le está haciendo olvidar a Dios. “Tosca, mi fai dimenticare Iddio!”
Mientras, la iglesia se llena de gente festejante. Llega el cardenal y se canta el “Te Deum”, para agradecer a Dios la victoria austriaca, ya que alejaría definitivamente Napoleón de la ciudad.
Cuatro minutos que te envuelven y te arrojan sin piedad a un apoteósico final con un escenario resplandeciente, repleto de actores y de música

                                              

La primera vez que presencié esta ópera fue en el Palacio de Festivales de Santander (20/12/00) con Alain Fondary (Scarpia) dirigido por Marco Armiliato y con escenografía de Roberto Laganá, la segunda en Torre del Lago (Lucca 17/08/02) con Ko Seng Hyoun (Scarpia) dirigido por Roberto Tolomelli y escenas de Beni Montresor , en esta última Antonia Cifrone hizo un bis del “Vissi darte” y la tercera en el Gran Teatre del Liceu (08/11/03)con Robert Hale (Scarpia) a las ordenes de Giuliano Carella y Robert Carsen (Escena)el video que ilustra este comentario pertenece a la versión cinematográfica de Benoit Jacquot con Ruggero Raimondi cono el Barón Scarpia dirigido por Antonio Pappano con los coros y orquesta de la Royal Opera House. El diálogo que mantienen, barítono, coros y orquesta en apasionante, intenso, ascendente, las amenazas y los planes del Barón se dibujan histriónicos y llenos de matices, "Qué prometedora es tu sospecha! ¡En tu corazón se anida Scarpia...! ¡Vete, Tosca!"