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12 de junio de 2011

Héroes de cabecera. Keith Haring (XXI)

Haring tenía aire de pajarito asustado. Tímido y audaz, escondía detrás de sus gafotas redondas un magnífico artista multimedia.
Un día yendo en el metro, vi un panel vacío, subí a la calle y compré una caja de tizas blancas, volví e hice un dibujo en el panel”.
La tiza se deslizaba con facilidad sobre la pizarra negra, dejando muestras de su arte en el subterráneo entre la Quinta y la Sexta.
Keith Haring, conquistó New York sin pasar por las galerías de Arte.

Pintó niños radiantes, serpientes, corazones, átomos, mujeres embarazadas, estrellas, ordenadores y Manhattan se rindió a sus pies. Atípico e imaginativo logró con sus dibujos, reflejar los acontecimientos que sacudían una sociedad que enloquecía con la música de los Sex Pistols o Iggy Pop. Nació en el 1958 en Reading, una pequeña población de Pensilvania y se consideraba un producto de la era espacial. No tardó en coquetear con el movimiento hippy, aficionarse al alcohol y las drogas y se convirtió en el numero 1 de los seguidores de Grateful Dead, acompañándoles en sus giras y subsistiendo vendiendo en sus conciertos camisetas que el mismo diseñaba y estampaba.


A los 20 años descubre el arte abstracto, estudia obsesivamente la obra de Pollock y Schnabel, interesándose por los graffitis rotulados con aerosoles en las paredes del Soho y las tapias y vagones del metro. Ángel Ortiz, famoso graffiero, descubre e invita a Haring a pintar estatuas de yeso de Miguel Ángel, llenándolas de arabescos  y colores fluorescentes. A partir de este momento su travesura se convierte en un trabajo reconocido internacionalmente.
Los medios son su principal fuente de inspiración. Ha visto a los jóvenes oponerse a la guerra del Vietnam, ha visto las muertes de Kennedy y Hendrix. Su vocabulario es la imagen, inventa una vida paralela a través de sus caricaturas y las llena de colores y de paso pinta más de 30 metros del muro de Berlín. "El arte debería liberar el alma, excitar la imaginación, animar a la gente a a ser mejor e ir más lejos" y acuña el tema: ”Cubriremos la tierra”.


Haring, tenía el aire de un pajarito, como los que hay por las calles de cualquier ciudad, nunca molestan, cantan regular, respiran del tubo de escape de los coches y cuando mueren, los coches no los echa de menos.
El 16 de febrero de 1990, a punto de cumplir los 32 años, murió victima del Sida. 






4 de junio de 2011

Héroes de cabecera. Bob Dylan (XX)


Bob Dylan es un grano en el culo.
Su figura, su mente, su personalidad, sus canciones, son un caudal de denuncia y responsabilidad, común a varias generaciones, especialmente aquella que creció con él. Nacido en Minnesota, en el año 1941. En el 60 aceptó una beca en la Universidad Estatal y en otoño de ese mismo año, decide marcharse a New York y es la calle McDougal en el Greenwich Village la que le ve madurar, convirtiéndose en el centro de sus actividades adolescentes.

Busca trabajo por los Coffee houses, comiéndose su propio hambre y escudriñando en su taciturna incertidumbre. Decide visitar a su ídolo Woody Guthrie, que yace moribundo en la cama de un hospital e impresionado por esa visita le escribe un homenaje de cinco páginas, Last Thoughts on Woody Guthrie, y le dedica "Song to Woody", una de las canciones que más tarde formará parte de su primer álbum. A partir de ese momento destaca entre los cientos de folk-singers que pueblan el Village. El recorte de una crítica de Robert Shelton en las páginas New York Times, le sirve de carta de presentación para ver a John Hammond, productor de la CBS que decide contratarle. Bob Dylan graba su primer disco de una sola toma, sin descanso, ansioso por tenerlo entre sus manos. Aunque su primer contacto con la dura realidad lo vive en su primer concierto en el que tan solo consigue reunir a 53 personas. En el 1962 compone su magnifico "Blowin'in the wind" que llega al numero 1 en la versión de los fabulosos Peter Paúl & Mary que también lo convierten en disco de oro del año. Este éxito le permite a Dylan programar una serie de conciertos por las universidades, ganar algo de dinero, y seguir componiendo temas que se definirían como "Protest Song".


Toda la juventud americana se identifica con esta inquietud, viendo reflejadas en estas canciones, la lucha, los problemas, las quejas. Textos emotivos, ásperos y tremendamente duros la mayoría de las veces. Dylan se destacó del resto de los cantantes folk al editar sus canciones con M. Witmark & Sons, era la primera vez que un cantante folk publicaba sus canciones con esta emblemática agencia. A finales del 63 y principios del 64, grabó un número importante de canciones acompañándose al piano, a este singular trabajo el gran Al Koper lo llamó: “El bello trabajo de Bob sin tutela”.

Era la música de un maestro, de gran madurez, sin embargo la depresión, le acompañaba de cerca y estuvo presente en muchos de sus trabajos: -“Me sentía deprimido, sucio y mezquino, cuando vino un extraño y me dijo: Sé de mujeres que te arreglarían en un momento”. Muchos años han pasado desde todo aquello y hoy el judío de Minnesota es un mito y cuando eso sucede, su apariencia, su vida privada, sus pequeños o grandes defectos, su hipocresía o cinismo, sucumben ante la magnitud de su obra. Hoy nos damos cuenta del significado que tiene salir al escenario vestido de vaquero, simplemente a decir cosas con sentido, porque Dylan, piensa, siente o sueña y todo acaba por tener forma de poema o canción.




1 de mayo de 2011

Héroes de cabecera. Al Pacino (19)



Al igual que el Teniente Coronel Frank Slide, protagonista de Esencia de Mujer,  personaje cuya interpretación le valió el Oscar, Al Pacino nunca se ha casado.
Alfredo James Pacino nació en el East Harlem de Manhattan, en una humilde familia de origen italiano, como alumno ya manifestó sus dotes interpretativas, por lo que en su entorno escolar alimentaron sus posibilidades de formarse como actor. Se trasladó a Greenwich Village, ingresando en la High School of Perfoming Arts de Manhattan y como muchos de sus compañeros, tuvo que aceptar trabajos alternativos con los que financiar sus estudios de formación artística. Fue acomodador, chico de los recados y showman en representaciones infantiles, durmiendo en ocasiones en el escenario del teatro donde trabajaba o simplemente pasando la noche, pues fue victima durante mucho tiempo de insomnio crónico.
Su calidad interpretativa no pasó desapercibida para la leyenda del cine Charles Laughton que lo tomó bajo su protección cambiando a partir de ese momento el futuro de Pacino, o simplemente acelerándolo, porque sólo era cuestión de tiempo que un actor de su talla no despuntara por propia iniciativa. Tras estudiar con Herbert Berghof y luego con Lee Strasberg en el Actors Studio, debutó profesionalmente en el circuito periférico del off Broadway. Intervino en varias obras y no tardó en labrarse una reputación en escena que le llevó a ganar un Tony -una especie de Oscar del teatro- por su trabajo en Does a Tiger Wear a Necktie?


Como consecuencia de ese "Tony", Francis Ford Coppola se fija en él y le ofrece el papel de Michael Corleone en la saga de El padrino. El debut de Pacino en el cine se produjo un par de años antes en 1969, con la película Yo, Nathalie. El proyecto de Coppola, y en concreto, la segunda parte del El padrino, le permitió afianzarse completamente en la industria cinematográfica. Su carrera ha sido reconocida por Hollywood como así demuestran sus ocho nominaciones al Oscar; como mejor actor secundario por El Padrino, Dick Tracy y Glengarry Glen Rose y como mejor actor protagonista Serpico, El Padrino II, Tarde de perros y Justicia para todos. En definitiva un actor que se mueve ante la cámara con una fuerza interior que contagia y unos ademanes tan humanos como creíbles. Dicen que tropieza con todas la puertas, fija la mirada cuando le hablas y camina con los brazos colgando pero firmes, expresando firmeza y duda al mismo tiempo. Es un actor que seduce por sus gestos, como ha demostrado en sus casi cincuenta películas en las que su presencia llena y satisface las exigencias del espectador.

26 de septiembre de 2010

Héroes de cabecera. Juan Diego (XVIII)



No había oído hablar de Bormujos, hasta que indagué en la biografía de Juan Diego, lo que me hace pensar que el destino de las personas, no siempre es un puro accidente, y que por el contrario, todo depende de su actitud para iniciar los múltiples viajes hacia su futuro, (que éste, si que existe) y por otra parte uno descubre que no todos los personajes a los que acabas admirando, tienen que ser necesariamente de capital de provincia. Que Juan Diego, es un excelente actor no lo duda nadie y que excelentes actores, en España tenemos a docenas. Pero Juan Diego es además, otras muchas cosas, se siente orgulloso y está encantado de haber nacido en este pueblo sevillano, su infancia, su gente, sus atardeceres, sus padres… esculpieron el Juan Diego que hoy es. Creo que el sentimiento de la tierra es algo innato, forma parte como del árbol que crece en ese sitio adecuado, y él se siente así con sus raíces, y le reconforta porque sabe que la tierra siempre está ahí, como refugio, como lugar de reencuentro. Como actor inquieta, emociona, confunde, estimula, molesta y gratifica, buscando la verdad en todos y cada uno de los personajes que interpreta, ya mintió bastante durante un tiempo, inventando historias acerca de sus inicios, hasta que se dio cuenta de que el empujón como actor le llegó gracias a su tío ciego, aquel que le hacía leer el periódico en voz alta. “Era impresionante ver como la casa se paralizaba para escuchar a Juanito leer la prensa”. Comprometido con su ciudadanía, y sin obviar el colectivo al que pertenece, pone voz y actitud a sus principios ideológicos, su militancia en el Partido Comunista de España, que nunca ha disfrazado, encabezando manifiestos y reivindicaciones por los que en los años setenta temió por su vida.
Directores de la talla de Berlanga, Fernán Gómez, Camus, Saura, Garci, Uribe o Bigas Luna, han dirigido a este animal de escenario, que se consagró en el cine, entre textos de Delives y su cinematográfica “Los Santos Inocentes”. El viaje a ninguna parte, Dragón Rapide, La Noche Oscura, el Rey Pasmado, Paris–Tombuctú, You’re the one, El séptimo día, Casual Day, Smooking Room, sólo son parte de una larga lista de excelentes interpretaciones, que le han valido ocho candidaturas al Goya, obteniéndolo en dos ocasiones, así como múltiples reconocimientos, del que destacamos el premio de la Unión de Actores. Momento mágico para este sevillano de 67 años, que tanto tiene que decirnos todavía en la escena española.


26 de junio de 2010

Héroes de Cabecera. Mercè Rodoreda (XVII)


Normalmente en las entradas de esta serie que llamo: “Héroes de Cabecera” intento evitar referencias biográficas gratuitas y de fácil localización en otras fuentes, recreo de forma desenfada y escueta los aspectos más desconocidos o anécdotas curiosas en un laborioso ejercicio de documentación. Por esa razón no suelo abundar en fechas o bibliografías, que aún siendo importantes, no dejarían de ser inadecuadas o pretenciosas y sólo añadirían una aportación distante a los detalles más sobresalientes y personales de los homenajeados.
Aún así, la vida de estos Dioses de andar por casa, está unida a valores personales extraordinarios, el Creador está íntimamente ligado a su Obra, al margen de su más o menos amplio anecdotario particular. Este es el caso también, de Mercè Rodoreda, cuyo libro “La Plaza del Diamante” es motivo de más escritos y estudios que los existentes en la biografía de su autora. Gabriel García Márquez subrayó que: “La plaza del Diamante es, a mi juicio, la más bella novela que se ha publicado en España después de la guerra civil”. La sensualidad y la Luz con que la escritora ilumina las palabras en esa obra, impulsó al Nobel colombiano a visitarla sin conocerla, guiado sólo por una admiración irresistible.
Mercè Rodoreda creció con el reflejo de la presencia de su abuelo, figura para ella, más importante que sus propios padres y del que recibió su gran pasión por la literatura. Sin embargo este personaje, excéntrico, amante del catalanismo y la poesía, por su extravagante proceder puso en jaque la economía familiar hipotecando todo su patrimonio. La entrada precipitada en la edad adulta tiene lugar con la llegada de un tío de Argentina, un hermano de la madre que había marchado a hacer las Américas cuando la escritora era un bebé. Llega con el cometido de poner orden en los desmanes de la economía familiar provocados por la discutible gestión del entrañable abuelo. Con el nuevo cabeza de familia llegan las restricciones presupuestarias, incluido un traslado de domicilio a una casa más modesta y, lo que es mucho peor, el deseo expreso del tío de casarse con su sobrina que se apalabró cuando ésta tenía sólo 13 años, si bien tuvieron que esperar a que cumpliera los 20, en 1928, y a una dispensa eclesiástica por consanguinidad, para que se celebrara la boda. Evidentemente, éste fue un mal casamiento, un absoluto fracaso que le obligó a buscar desesperadamente una salida, una huida más bien, de esa impersonal y monótona relación de la que el único rédito que obtuvo fue el nacimiento de su hijo Jordi. El recuerdo y las vivencias con su abuelo eran demasiado fuertes, su amor por las flores, marcaría parte de su obra literaria, reflejada en los títulos de algunos de sus libros, como La calle de las Camelias, Jardín junto al mar o Viajes y Flores. Jardines cuya vegetación admiró en sus largos paseos.

La plaza del Diamante, es sin duda la obra más leída en lengua catalana, traducida a más de 30 idiomas, está considerada como una obra de alcance universal. En el año de su publicación, Rodoreda se encontraba desde hacía más de veinte años fuera de su Barcelona natal.
Para escapar de aquella situación insostenible que fue su matrimonio, se prodigó en una actividad literaria, sólo interrumpida durante algunos años del exilio, desde donde alimento un miedo a sentirse perdida, sensación que trasmitió a través del personaje de Colometa, que se pregunta constantemente que hacer, que pensar y para que está en este mundo.
En el exilio conocerá al amor de su vida, el crítico literario y escritor Joan Prats, intelectual catalán que jugó un papel destacado dentro de la producción cultural de la República y el exilio y que evidentemente también influirá en su obra.
En 1980 recibió el Premio de Honor de las Letras Catalanas y dos años más tarde, se estrenó "La Plaza del Diamante" película que adoro y que todos conocemos de sobra, en la que Silvia Munt daba vida a Natalia, la Colometa protagonista de una obra que inmortalizará para siempre la Barcelona de los años 20, desde la mirada doméstica y sentimental de una mujer.

"Volví al comedor, me senté delante de la mesa, y con la uña me puse a sacar las migas de pan viejas que estaban metidas en una rendija muy grande".

 
Fuente de información Benjamin Sanders

23 de mayo de 2010

Héroes de cabecera. Dulce Pontes (XVI)



La Gala de los premios Micrófono de Oro 2.010, que entrega la Federación de Asociaciones de Radio y Televisión, es sólo una excusa para hacer un hueco a Dulce Pontes en mi serie de Héroes de Cabecera, premio que recibió el pasado Sábado 15 de Mayo y que compartió con otros cantantes como José Mercé, Sole Gimenez o Pasión Vega. Al margen de la importancia del galardón, que aunque en otras ocasiones lo han recibido Serrat, Sabina o Estrella Morente, a mi me parece un refrito de despropósitos, sin más trascendencia que la de mantener con vida la iniciativa del veterano periodista Luis del Olmo, creador de este variopinto e indeleble certamen. Sirva el dato, que es la primera vez que se premia a un personaje extranjero, años después de que protagonizara junto a José Carreras la apertura oficial de la elección de las Nuevas 7 Maravillas del Mundo con su tema "One World", para la mayor emisión televisiva de la historia y de que Dulce recibiera en 2004 el premio Amigo por su colaboración con Ennio Morricone en el disco Focus.
Dulce Pontes, quería ser bailarina, pero en la escuela de danza pensaron que era demasiado mayor para iniciar una gran carrera.
Durante algunos años puso su voz al servicio de la publicidad, siendo el aporte musical a innumerables anuncios. En el año 1.991 ganó el Festival Nacional de la Canción de su país, lo que le permitió que ese mismo año, representara a Portugal en el Festival de Eurovisión, fue la primera vez que Europa quedó prendada con la cantante de Montijo.
Desde ese momento su voz y su personalidad no conocen fronteras, siempre en busca de su propia identidad, se sumerge en las raíces de la música portuguesa, actualizando un herencia tribal, que empezaba a considerarse como algo trasnochado.
Dulce, trabaja sus temas de forma meticulosa y elaborada. En el escenario es cautivadora y espiritual, con un repertorio variado e innovador. Su voz y su forma de interpretar constituyen un género propio, un estilo que es una combinación de música y movimiento, que la hacen única e inconfundible.


23 de febrero de 2010

Héroes de Cabecera. Fornasetti (XV)

Era inevitable que más tarde o más temprano, Piero Fornasetti, encontrase un hueco en esta serie de “Héroes de Cabecera”. Tal vez el menos consagrado de todos y tal vez también, el menos héroe, pero sin embargo uno de los míos, más próximo, más de andar por casa, por decirlo de una forma coloquial. Sus diseños para cerámica los he proyectado en múltiples ocasiones, he tomado café en sus tazas, he comido en sus platos, alguna vez me he protegido de la lluvia con sus paraguas y sobre todo, la mayoría de mis corbatas las he comprado en su tienda de Milán.
Piero Fornasetti, milanés de nacimiento, fue famoso por su singular e imaginativa pintura, su gran fantasía como diseñador de producto y su elegante y místico sentido del humor en la concepción de todos los detalles que configuran su extensa Obra.
Ha diseñado una amplia variedad de productos, popularizando corbatas, fulares, chalecos, paraguas, etc. diversos artículos para el hogar como porcelanas, lámparas, mobiliario, etc. todo ello de inspiración multicultural, desde la más común a la más exótica, pero siempre con una imaginación llena de fantasía.
El rostro de la soprano Lina Cavalieri, quedó impreso en porcelanas, lámparas y muebles, con tantas versiones que hizo de su cara que hubo que recogerlas en una colección que la llamó “Temas y Variaciones” Sus famosos soles y lunas con rostros humanos nos acompañan en el ejercicio de lo cotidiano recordándonos en un recurrente blanco y negro, que su inspiración era prácticamente ilimitada.
En el 45 de Via Alessandro Manzoni, se esconde un palacio con un patio interior que ya lo hubiera querido Visconti para alguno de sus exquisitos decorados, en el interior está el pequeño imperio Fornasetti, en él vivía y creaba su particular iconografía de soles y lunas con el amable y bello rostro de la Cavalieri que acabó convirtiéndose en una amplia colección de platos con más de 350 versiones de la misma idea.
El amplio legado de Fornasetti obliga a suspender cada año la reedición de determinados artículos para dar paso a otros. El proceso de creación sigue siendo el mismo (hecho y pintado a mano) y la única modernización ha sido el proceso de impresión. En su Obra se perfila un estilo único, elegante, al margen de corrientes de moda coetáneas, personalizando ese carácter inquieto del artista sin concesiones, libre, caprichoso que adelantándose a su tiempo a conseguido perpetuar su trabajo, como si de un juego de Dioses se tratara.



7 de enero de 2010

Héroes de Cabecera. (XIII) Paul Newman

Este mes de Enero, Paul Newman hubiera cumplido 85 años. Los ojos y la sonrisa más carismática de la historia del cine, atractivo entre los atractivos, el hombre maravilloso con el que infinidad de mujeres soñaron alguna vez en su vida, fue el gran actor que progresó con el tiempo y se ganó el respeto más allá del encanto de sus ojos azules. De sobra conocido por todos, fue una persona integra, que intentó no sucumbir ante la frivolidad del firmamento de Hollywood, con posturas y decisiones que acompañaba con una incontestable testarudez. Su debut en el Cine: “El cáliz de plata”, fue malo, por el que recibió críticas muy duras y su respuesta fue poco habitual, pidiendo públicamente perdón por su mala interpretación, a través de un anuncio de prensa se disculpó y recomendó no ver la película, pidiendo una nueva oportunidad para demostrar su valía. Sinceridad y modestia, ya apuntaban entre las virtudes de este gran actor, que tan sólo dos años más tarde, después de haber sido completamente ignorado, sorprendió con “Marcado por el odio” sustituyendo accidentalmente al fallecido James Dean. A partir de ese momento, no hubo un solo año en el que no rodara alguna película, 38 en 21 años, con una más que justificada pausa tras la trágica muerte por sobredosis de su hijo Scott.
Graduado en ciencias económicas y componente del equipo de Fútbol Americano de su universidad, destacó por sus preocupación por el medioambiente, además de fundar una marca de salsas con su nombre e imagen, cuyos beneficios donaba íntegramente a fines solidarios, también fundó la Energy Action Caucus, un grupo que trataba de contrarrestar la influencia de los grandes lobbies petroleros en el proceso político. Newman, poseía una gran conciencia política y social, impulsó en memoria de su hijo la Fundación Scott Newman, destinada a auxiliar y proteger a personas víctimas de la droga y en 1.990 fue nombrado "padre del año" por UNICEF.
Paul Newman, fue nueve veces nominado al Oscar de la Academia, el único conseguido como actor le llegó un año después de que recibiese el Óscar honorífico por sus "múltiples y memorables interpretaciones en pantalla"
Aquejado de un cáncer de pulmón desde principios de 2.008, no superó el tratamiento de quimioterapia. Paul Newman tomó la decisión de pasar sus últimos días junto a su familia, hasta su fallecimiento, ocurrido el 26 de septiembre de 2008. 50 años de películas sin dañar su prestigio, le convierten en un referente de incuestionable valor personal y profesional, con una intuición que le hizo acuñar reflexiones como esta: «Cada vez que cojo un guión trato de pensar qué puedo hacer con él. Imagino, lo coloreo. Tiene que oler, tiene que enamorar».


25 de octubre de 2009

Héroes de cabecera. Alberto Giacometti (XII)


Mas de 27 millones de dólares se pagaron en Christie's por la obra “Grande Femme Febout” escultura de Alberto Giacometti, consiguiéndose en esta ocasión un récord mundial para el artista suizo italiano. Giacometti expuso por primera vez en su natal Suiza en la Galerie Aktuaryus de Zurich compartiendo espacio con su padre, Giovanni Giacometti, pintor post-impresionista, Alberto tenía 26 años y ese mismo año, también mostró por vez primera sus esculturas, en el Salón des Tuileries de París. Alberto Giacometti es uno de esos artistas raros al cual se puede ubicar en distintos movimientos: surrealista, expresionista, cubista y formalista. Experimentó tanto en el dibujo y la pintura como en la escultura, un creador nato en constante búsqueda absorbiendo la esencia de cada uno de esas disciplinas, para concluir imponiendo su propio estilo.
Su obra es fascinante y a través de sus dibujos y esculturas se adivina la mano de un artista cuya vigencia aún nos emociona. Y es que los protagonistas de las obras de este artista suizo, parecen tener la mirada extraviada en algún lugar del horizonte y escapan, con el gesto congelado y una palidez mortecina, que nos despierta de nuestro paseo adormecido por los pasillos de los Museos. 
Bocas en silencio con gestos que se escuchan en el fondo del bronce. 
Un crítico, señalo con cierto misterio que los personajes de Giacometti están a punto de ponerse a andar pero no tienen a donde ir.
Nueva York, siempre ha sentido una especial fascinación por su escultura. 
En un raro ejercicio de premonición, el Museo de Arte Moderno organizó una amplia muestra de Alberto Giacometti para cerrar las actividades del año 2001. Se conmemoraron cien años del nacimiento del artista suizo y la pasión compartida por la verticalidad no es más que una mera coincidencia. 
Como quiera que sea, la ciudad de los rascacielos era la más adecuada para presentar, en aquellos momentos, una gran retrospectiva del maestro.
Los retratos de Giacometti, parecen inacabados, argumentando este hecho como un absurdo, ya que al existir la fotografía no es necesario copiar la naturaleza a través de la pintura, dando de esta forma total rienda suelta a su propia realidad, lo que él ve y siente ante el modelo. 
Sin embargo tanta vehemencia, en momentos de fracaso le lleva a una frustración que desemboca en una auto negación, que le hace cuestionar sus capacidades artísticas.
Europeo universal, vive su aventura creativa como un asceta, con humildad, un humano demasiado humano, sin golpes de efecto. Convive, trabaja y aprende con los grandes Bourdelle, Bretón, Prevert, Miró, Calder, Picasso o Sartre, obteniendo en la XXXI Bienal de Venecia el gran premio de escultura. 
El hombre de Giacometti, es un hombre siempre de pie, sonámbulo, aplastado por su propia y misteriosa razón de ser.
Su vida es el trabajo, el espacio táctil de su estrecho taller que crece y crece rodeado de estirados bronces humanos. 
Próximo al Guernica, en el Museo Reina Sofía de Madrid, hay un retrato a lápiz de Giacometti que exige al menos el mismo tiempo de grata contemplación que el descomunal lienzo de Picasso, imaginarlo modelar con sus dedos y manos huesudas, debía ser un acto mágico, como testigos de su horizonte vertical.


3 de septiembre de 2009

Héroes de cabecera. (XI) Giuseppe Verdi


¿Quien, no escucha la palabra “VERDI” e instintivamente le viene a la cabeza un sinfín de melodías conocidas? clásicos de la Lírica que desde hace años forman parte del repertorio popular.

Mi vecina del quinto (que entre nosotros, es una fresca) entona con cierta gracia las estrofas de “La Donna e Mobile” de Rigoletto, que repite incansablemente hasta acabar con la colada del fin de semana, en mi familia no hay Nochevieja en la que no acompañemos el Final de Año con las primeras notas (no sabemos más) de “El Brindis” de la Traviata y en la tertulia gastronómica de mi amigo Ramón no dan por concluida una comida sin arrastrar con la boca esponjosa los acordes del primero al último del “Va Pensiero” de Nabucco.

Tanto calor y popularidad parecen imposible que puedan emanar de este hombre pequeño, áspero, con el rostro frío, de mirada incisiva, nariz aguileña y canosa barba.
Así, es como lo recuerdo en un busto de mármol que comparte junto a otros genios de la Opera en el foyer de L’Scala de Milán.

Nació en una familia pobre, y en un pueblo pobre, Roncole, ducado de Parma, (curiosamente, francés en ese momento)
Su inquietud encontró apoyo y mecenazgo en un rico patrón de Busseto, pueblo cercano que frecuentaba para estudiar música, y que costeó su educación en Milán. Como en las películas de reír se casó con la hija del adinerado mentor y como en las películas de llorar, al poco tiempo fallecieron sus mujer y sus dos hijos.

Verdi no componía para la elite musical, sino que lo hacía para el populacho, cuyo principal entretenimiento era la ópera. Buscó temas que fueran originales, interesantes y pasionales, sobre todo pasionales. En plena madurez, sus trabajos son serios con finales infelices y trágicos, en la mayoría de ellos se mezclan sentimientos extremos de odio, amor, celos y miedo, subrayando con su poderosa música estas dramáticas situaciones.

Era un ardiente nacionalista que se manifestaba por una Italia libre y unida, y vió en su música un instrumento más, un símbolo de los italianos oprimidos. Con 28 años, compuso Nabucco, su tercera ópera, consiguiendo un éxito sorprendente y a partir de ese momento sus óperas se volvieron un símbolo de la independencia italiana.

Una década después, presentó dos de sus mejores obras, Rigoletto y La Traviata, con las que enamoró al público, al tiempo que escandalizaba a la crítica formal, que le censuraron su frivolidad para incorporar en libreto y partitura situaciones de violación, suicidio y amor libre. Pero Verdi, era independiente y consecuente con sus convicciones y así vivió con que la sería su segunda esposa durante diez años antes de casarse con ella.

Aquel, al que el conservatorio de Milán un día cerró las puertas, fue diputado electo en el primer parlamento de la Nación, relacionando de esta forma sus primeros éxitos, con la situación política que se vivía en Italia. Aparte de su calidad artística, sus óperas servían además para exaltar el carácter nacionalista del pueblo italiano. Quizás, por esta razón el coro de los esclavos de la ópera Nabucco, es uno de los más conocidos de Italia. Milán, esta vez si, le abrió las puertas de par en par.



Hoy, Verdi, sigue llenando los Teatros de Opera de todo el Mundo y conmoviendo los corazones con los grandes temas del espíritu y el amor y una música tan bella que se queda, obstinada dentro de nosotros, dispuesta para recordarla en cualquier momento. Salimos tarareando “La donna é mobile” o con el alma conmovida por el dueto entre Rigoletto y Gilda.

Y pensar, que en la soledad de su pensión en Milán, cansado y decepcionado a punto de abandonar, arrojó el manuscrito que llevaba entre las manos en un ademán violento y al caer al suelo, éste se abrió descubriendo una página, y sus ojos comenzaron a leer esta estrofa: Va, pensiero, sull'ali dorate (Ve, vuela, pensamiento, sobre las alas doradas). Siguió leyendo, conmovido, fragmento tras fragmento hasta aprendérselo de memoria

El 24 de enero de 1901, las calles adyacentes al Gran Hotel de Milán fueron alfombradas con paja de trigo para que los traqueteos de los carruajes de caballos no molestaran al huésped que agonizaba en el segundo piso a causa de un derrame cerebral. Y cuando, tres días después, se supo de su muerte, los balcones de la ciudad se cubrieron de banderas enlutadas, los teatros cerraron en señal de duelo y una multitud se aglomeró en el entierro del hombre cuya música había inspirado el resurgimiento y la unificación de Italia.

20 de mayo de 2009

...Héroes de cabecera (X) Javier Mariscal

No podía ser de otra forma, a esa hora, el Sol de Valencia acariciaba el mediodía de un Febrero recién empezado, sus reflejos dorados venían rebotados del bronce ecuestre del Rey D. Jaime, abriéndose paso a través de los fascinantes Magnolios del Parterre.

Aquel día, cuando la cigüeña visitó su casa, yo ya tenía dos años, desde entonces, Javier siempre fue más joven que yo. Ambos crecimos rodeados de neones, fórmicas y botellas de cristal con zarzaparrilla.

Eso si, crecimos por separado, y a ambos nos alimentó una parte diferente de la Ciudad, sin embargo fue en un mismo momento cuando dejamos la fluorescencia de color, la moda sicodélica de los trajes de plástico y los carteles de Warhol, y nos fuimos, yo a la Mili y él a Barcelona, salió ganando él, yo me quedé con la zarzaparrilla en una ciudad gris y húmeda y él, flirteó con la Coca Cola, el Bikini y Bar Cel Ona.



Javier, pinta, dibuja, diseña, decora, filma, edita, escribe, interpreta y casi toca la guitarra y por todo eso y por como lo hace, le dieron el Premio Nacional de Diseño, un premio a la intuición y el desenfado que ha transformado la voluntad de comunicación en un producto industrial.

Imagina imágenes para nuestros sueños y las hace realidad, les da una forma básica, elemental, las grita, las susurra, las canta, construyendo, sensible a los murmullos de la calle que transforma ingenua y coherentemente en objetos y gráficos, de esta forma nos propone un vídeo, una acuarela, un taburete o una mesa en la que jugar al ajedrez con Bob Dylan y al que si no hubiera mas remedio le encantaría hacerle trampas.
Y así y todo, él es de otro lugar, de otro tiempo, pero cuando está en este, lo tiene de sobra para ser el papá de Julia, Alma, Linus y en segundas nupcias de Cobi.


La creatividad es una cosa genética que todos tenemos, pero que él la expresa elevada a la enésima potencia, intuitiva y generosa, como en una tarjeta de visita en tres dimensiones con forma de ilusión, que dice: “Hola soy el Xavi, que chulo” y así, casi de mayor se convierte en un magnifico profesional al frente de un gran estudio de no se cuantas personas poniendo letra y música a una sinfonía de colores con el inconfundible perfume de la Factoría Mariscal.



6 de mayo de 2009

... Feliç natalici.

Lluis Llach Grande nació en la Clínica Girona, en esta misma ciudad el 7 de Mayo de 1.948,

A riesgo de parecer demasiado convencional y predecible, este su 61 cumpleaños lo voy a convertir en un pequeño homenaje al músico que es figura indispensable en el universo de la Canción de Autor.
Empecé con él, (...El Llach que yo mas quiero) hoy, sumo y sigo con él.

Después de releer aquella entrada, me doy cuenta de algo ingrato que tienen los Blogs, las entradas de ayer no existen, su invisibilidad las hace perderse en un archivo, de fácil, pero inusual acceso, muchas de ellas podrían perfectamente subirse hoy, sin perder un ápice de frescura y actualidad, (otras, evidentemente, no) no es sólo una cuestión de actualidad sino también de orden cronológico

Asistí al concierto de despedida de Llach en la Comunidad Valenciana en el Auditori de Castelló. (2/3/07) Por primera y única vez al terminar sentí que la vida se me empezaba a escapar entre los dedos y que momentos, que hasta entonces eran habituales, dejaban de serlo y nunca más se repetirían, cosas de la edad, supongo.
Superada aquella tontería, recupero el pulso normal, piso tierra firme y me recreo en los acontecimientos que me acercaron a este provocador de entusiasmos y con el que he ido mas lejos de lo que nunca hubiera imaginado, su compromiso cívico y porqué no, su capacidad creativa lo elevaron a símbolo de una generación.

Lluis Llach es un comunicador nato, hijo de un tiempo de cambios y luchas, celoso de su soledad y férreo defensor de su vida privada, pero también es un buscador de palabras bellas y directas de poetas lúcidos, lobo de Mar y animal de escenario, trovador de profundas y hermosas melodías y firme anunciador de que si queremos todo es posible y todo está por hacer.

A pesar de su merecido descanso, su presencia sigue sintiéndose en nuestro día a día y su Sur sigue siendo Valencia, su Norte no acaba en los Pirineos y en medio, el Mar con dos trozos de tierra a ambos lados llenos de gente amiga y frente a todos, aquel que de niño pasaba las noches escuchando en Radio Andorra a Piaf, Brasens o Brel y que se enamoró perdidamente de la Música.





Su preocupación por el momento de la retirada no fue nueva. Hace ya 25 años escribió “Amor particular”. En la estrofa final, decía: "Que passaran els anys i vindrà l'adéu, com així ha de ser, i em pregunto si trobaré el gest correcte, si sabré acostumar-me a la teva absència..."

“Que pasarán los años y llegará el adiós, como así ha de ser, y me pregunto si encontraré el gesto correcto, y sabré acostumbrarme a tu ausencia”

A Llach siempre le quedará algo por decir y a nosotros algo por disfrutar.

Feliz cumpleaños Lluis.

27 de marzo de 2009

...Héroes de Cabecera (IX) Vicente Blasco Ibañez

Cuentan, que Argos, uno de los más bellos mitos griegos, al que se le atribuía el don de “El que todo lo ve” de haber tenido descendencia carnal, esta hubiera sido Vicente Blasco Ibáñez. Todas las impresiones captadas por sus ojos, oídos, olfatos encuentran en su pluma la facultad de reproducir todo cuanto observa y sucede a su alrededor

A Don Vicente, le gustaba Don Miguel, era un entusiasta de sus escritos de aventuras, leía y releía desde niño las andanzas y desventuras del hidalgo de lanza en astillero y otras en torno a la historia y literatura españolas.

Un pequeño comercio de ultramarinos en una recóndita plaza próxima al Mercado Central de Valencia le vio crecer escrutando los olores y memorizando los colores de aquel barrio populoso y variopinto, entremezclado por la promiscuidad urbana de los tenderos y las verduleras, conociendo su ciudad al ritmo de unos tiempos convulsos que habían surgido del final de la revolución republicana.

Difícil e incómodo como el Hidalgo se caracterizó por su oposición a casi todo, rebelde, temerario, apasionado, luchador infatigable forjando unos principios que nunca le abandonarían y que fueron antesala de su sólida ideología.

La controversia le acompaño desde joven, desde su expulsión de las Escuelas Pías y sus primeras correrías urbanas, licenciado en Derecho actividad que prácticamente no llegó a ejercer, por que pudo mas su vocación literaria que simultaneó con su activismo político, participando activamente en las movilizaciones estudiantiles de la época.

Blasco Ibáñez, habría inventado la novela de no haber existido, su capacidad para escribir historias y la obsesión para crear novelas era tan importante como su necesidad de comer y beber, su existencia bohemia a través del mundo le facultaba para plasmar sobre las páginas impresas, historias que resultaban más apasionantes que la propia realidad, de sus días de viaje, de sus horas de experiencias extraía mas contenido y valía que otros en muchos años.

A solas con sus páginas en blanco sólo necesitaba ver una parte de la verdad, el resto lo adivina, lo intuía, lo creaba y elevaba su fantasía a la altura de cotas inimaginables, casi siempre más fuertes y solemnes que la grisácea realidad.

Antimonárquico declarado y activo, utiliza la Republica como revolución y convencido de que la Monarquía es el origen de todos los males crea el que según él, es el instrumento necesario para la consecución de su objetivo: un diario republicano, donde se atrinchera y se posiciona marcando la vida pública y social de la Valencia de finales del siglo XIX y principio del XX, años llenos de aventuras peligrosas, conspiraciones, propaganda e innumerables procesos, que en la mayoría de los casos terminaron por suspenderle o cerrarle el periódico y en mas de uno, dando con sus carnes en la cárcel durante días, semanas o meses.



A finales de 1894 publica el primer número del diario El Pueblo, del que es Fundador y Director adjuntando en ese primer número, a modo de folletín, el contenido de su novela “Arroz y Tartana”, editando a continuación “ Flor de Mayo”, para entonces ya había visto la luz su primera gran obra “La araña negra”.

Don Vicente, no era bien visto por sus coetáneos de la Generación del 98, que nunca le admitieron entre ellos, pero fue mucho mas afortunado en todos los órdenes de la vida y se enriqueció con la literatura, cosa que ninguno de ellos había logrado, Quizás su personalidad arrolladora, impetuosa, vital, atrajo la antipatía de aquel grupo del que sin embargo, Azorín, uno de sus detractores, escribió páginas extraordinarias en las que manifiesta su admiración por el escritor valenciano.

El la literatura de Blasco Ibáñez destacaron sus descripciones de la generosa huerta de Valencia, de su esplendoroso mar y su cielo latino, elementos destacados en sus obras ambientadas en su tierra natal, semejantes en luminosidad y vigor a los trazos de los pinceles de su gran amigo, Joaquín Sorolla.

Sólo un pequeño detenimiento en la que según Blasco Ibáñez, fue su más sólida novela “La Barraca” en cuyo contenido se dan la avaricia, la usura, el infanticidio, el adulterio, la ruina y la muerte, sin embargo no llegan a viciar un texto creando un apasionado interés en el que los protagonistas son el reflejo de lo que recogía en su tumultuosa existencia

Mas de 40 novelas, publicadas en todo el mundo y traducidas a numerosos idiomas, con títulos tan sobresalientes como: La araña negra, Arroz y tartana, Cañas y barro, El Papa del mar, Entre naranjos, Flor de Mayo, La barraca, Los argonautas, Los cuatro jinetes del Apocalipsis, Mare Nostrum, Sangre y arena o La vuelta del mundo de un novelista. Muchas de ellas con adaptaciones cinematográficas, donde Hollywood fue pionera en versionear las novelas del valenciano, hasta 15 se filmaron sólo en la época del cine mudo.

Hoy, podemos acercarnos al recuerdo de Don Vicente en su casa de la playa de la Malvarrosa, salvada hace años de la ruina y el saqueo y convertida en Museo gracias a la determinante decisión de su hija Libertad, cuyo legado constituye el principal activo de este fondo museístico que nos describe la vida y obra de este rudo e irrepetible escritor valenciano.

Fuente parcial: Obra selecta de José Agustín Balseiro
Fotografía: Rosidc53

28 de febrero de 2009

...Héroes de cabecera (VIII) Luciano Pavarotti

“Nunca habrá otra voz como la de Pavarotti” puntualizaba la mujer con la que compartió nodriza, con la que jugó de niño y creció y a la que acompañó con éxito en infinidad de Operas por los mejores teatros del Mundo, Mirella Freni lo quería como a un hermano y él presumía de esa amistad y añadía divertido, “He hecho de todo con Mirella, menos el Amor”

Mucho había llovido desde aquella primera “Bohème” en Abril del ‘61 en el teatro de Regio Emilia donde ambos iniciaron su andadura operística o aquel primer estreno en el 68 de La Traviata con Freni en La Scala, donde un joven y fornido Pavarotti la rescató del acoso de los periodistas que la asediaban sin piedad al terminar la representación: “Nana, (le dijo) trae la maleta que te llevo a casa”
Dos horas después dormían en sus respectivas camas en Módena.

De niño nunca tubo dudas respecto a su futuro, él quería ser futbolista profesional, no estaba mal, para venir como venía de padre panadero y madre cigarrera, aunque a pesar de todo, su madre no dudó en convencerle para que estudiara magisterio, fue docente durante dos años hasta que empezó a tomar lecciones de canto.

Pavarotti, creció grande en todos los aspectos, generoso con su voz y con su vida, feliz, bromista y un auténtico mago del Show Business, en el que él era el primer admirador de si mismo, por que él era el Espectáculo mismo. Actor que aprendió a dar las gracias desde el escenario, en un gesto muy particular abriendo su gran humanidad, que se proyectaba a través de sus brazos que extendidos hacían desaparecer tras ellos los decorados.


Hay muchos momentos importantes en la vida profesional del Tenor, pero sin duda uno de los de mayor trascendencia fue el de su aparición en el Covent Garden londinense, el joven mocetón emiliano de metro noventa fue llamado para reemplazar en La Bohème al gran Giuseppe di Stéfano, el triunfo fue total, triunfo que siempre le ha agradecido al público inglés, del que aseguraba que le debía su éxito y descubrimiento.

O en Dublín, encarnando al duque de Mantua de Rigoletto, donde llamó la atención del director australiano Richard Bonynge y de su célebre mujer, la soprano Joan Sutherland, quienes le contrataron para una larga gira que supuso el despegue internacional del tenor.

En el Metropolitan Opera House de Nueva York, también en una sustitución, interpretó la ópera La fille du régiment de Gaetano Donizetti, en el aria para tenor del final del primer acto hay uno de esos listones que se deben saltar en la carrera hacia el divismo y así lo hizo, Pavarotti sacó de las profundidades de su enorme estructura corporal los nueve “do” de pecho seguidos, fue la locura, el rey del do agudo se había convertido en "Tenor de Tenores", capaz de acometer esos agudos y acariciar las frases con una contundente sonoridad y sedosa fluidez, este feliz acontecimiento se vio correspondido con una portada en el Time


En EEUU empezó a demostrar que su talento tenía acomodo no sólo en el Metropolitan, sino también en el Madison Square Garden, donde fué pionero en la popularización de este arte, llevándolo más allá de los clásicos circuitos operísticos.



Solidario, como pocos, prestaba su voz y su imagen a cualquier acontecimiento que tuviera que ver con las necesidades e injusticias latentes en el Mundo, los marginados y sobre todo los Niños.

Con este objetivo nacieron iniciativas como “Pavarotti & Friends” o la donación de una importante cantidad de dólares para la compra de un terreno en el Sur de Chile donde edificar un hogar para niños abandonados, donde construyó el Hogar “Madre Eleonora Giorgi” en la localidad de Puerto Aysén a dos mil kilómetros al sur de Santiago.

Cantó para los niños de Guatemala, de Kosovo, de Angola, de Mexicali, refugiados en Zambia o en Afganistán, compartiendo estos eventos con cantantes del Pop como Sting, Bono, Zucchero, Lou Reed, James Brown, Andrea Bocelli, Grace Jones o renombrados diseñadores de moda italianos que apoyaban los citados eventos diseñando para cada uno de ellos camisetas que serían vendidas en los conciertos, incluyendo firmas entre otras de Giorgio Armani, Dolce & Gabbana, Gianfranco Ferré, Alberta Ferreti o Versace.

Pero lo que realmente hizo subir su popularidad fueron las actuaciones junto a los tenores españoles José Carreras y Plácido Domingo, bajo el conocido nombre de "Los tres tenores". En 1990 el trío dio un concierto de gala en las Termas de Caracalla (Roma), comenzando una carrera musical conjunta que les llevaría a recorrer el mundo entero, introduciendo los clásicos de la ópera a una audiencia estimada de 800 millones de personas.

La dimensión artística y humana de Pavarotti, ha sido la de un Superstar, solo comparable en la ópera a la de Caruso o Callas.
Él contribuyó decisivamente a que el arte lírico trascendiera más allá del propio espectáculo.
Era un Tenor de voz limpia y extensa, lírico y dramático, de una sonoridad culminada con cristalinos y dulces agudos que le permitían abordar todo tipo de repertorios y gestionar su tesitura vocal con la naturalidad que daba un canto sin artificios, su color, su timbre, su modo de expresar, han sido inigualables.

En su última aparición en público que tubo lugar en la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Turín en febrero de 2006
Pavarotti, no cantó en directo, el frío calante y el agudo dolor que le debatía en su particular lucha contra un cáncer que le diagnosticarían mas tarde, le obligó a utilizar una grabación y el “Nessun Dorma” voló por última vez al cielo italiano y por extensión al resto del firmamento.


Luciano Pavarotti está en posesión de muchos premios, Un Grammy, Un record Guinness, etc. pero el que realmente cuenta es el reconocimiento de haber influido en la vida de millares de niños por todo el Mundo y el respeto y admiración de todos los amantes a la Música de todos los colores.

20 de febrero de 2009

...Héroes de Cabecera (VII) Andreu Alfaro

Todas las mañanas, al salir de casa con el coche, cogíamos la misma curva que escondía el carril de aceleración que nos depositaba en la autovía CV-35 de entrada a la Capital, la curva, larga en su lento y prudente recorrido bordeaba un pequeño montículo sobre el que se levantaba la escultura de Andreu Alfaro, una rápida mirada descubría cada mañana su silueta fría, laminada, brillante, con el dibujo de los tubos sobre las planchas de acero y cada mañana percibía en una parte diferente da la misma una lectura estimulante, sugerente.

...¿Cuantos de mis trabajos no habrán nacido al recuerdo e imagen de esos pulidos tubos rectos y curvos emergiendo de la tierra y encaramados hacia cielo?

Andreu Alfaro (Valencia 1.929), empezó pintando cuadros, dibujos y pinturas que desgraciadamente quemó cuando se dió cuenta que quería dedicarse a la escultura. Trabajando la hojalata y alambre con varillas y planchas laminadas de uso industrial, componiendo formas geométricas en las que el espacio forma parte consustancial de las obras, en ellas ya se evidencia la influencia teórica de Oteiza y la formal de Julio González.

Su trayectoria es de una notable diversidad en sus orientaciones, al igual que su capacidad para trabajar con los más distintos materiales tanto de carácter abstracto como geométrico, de hecho, lo que permanece como fundamento de toda su obra es el Dibujo como lenguaje plástico y simbólico, a través del cual concibe sus esculturas proyectando la línea en un espacio tridimensional.
Con 30 años se integra en el “Grupo Parpalló”, contribuyendo a su reorientación ideológica hacia un arte analítico que entonces se denominó "Normativismo”, lejos quedan aquellos tiempos en los que trabajaba afilando cuchillos en la carnicería de su padre.


Alfaro es un artista de trayectoria cambiante y diversificada, pero mantiene a toda costa el convencimiento de que la escultura debe servir para simbolizar actitudes y argumentos colectivos, algunas de sus obras manifiestan claras connotaciones políticas, exteriorizando de esta manera su admiración por el escritor Joan Fuster o por el clásico alemán Goethe alabando su honestidad dialéctica y su equilibrio personal



Su compromiso con el Arte es fundamental e incuestionable, alguien me ha contado que en la década de los sesenta, en plena cerrazón política, esconde clandestinamente en su casa de Rocafort al entonces socialista de Almassora Tomas Lloréns, persona clave (cuando los nuevos aires de Europa comienzan a llegar a la península) en la existencia de tres museos españoles, el Ivam, el Reina Sofía y el Thyssen-Bornemisza.

Suyo, (de Lloréns) es el mérito de traer al Ivam a Vicente Todolí, hoy director de la Tate Modern Gallery y becario que lo fué del Whitney Museum de New York.

Andréu Alfaro es un enamorado de los Museos, para él, es el de el Prado un lugar sagrado, con motivo de un acto de Homenaje en el que tubo que dirigirse en publico, comento:

“¿cómo puede uno atreverse a hablar en un espacio donde cada centímetro es testigo único de la historia del arte?”
Recuerda sus primeras visitas al Museo madrileño recorriéndolo casi de puntillas, como un niño, observando las obras que le rodeaban e intentando hacer el menor ruido. Hoy todavía cuando lo visita, invitado especial como componente de la Fundación de Amigos del Museo del Prado lo hace emocionado, empequeñecido y admirado considerándose parte de esa historia


En la década de los ochenta, Alfaro dio un giro a su producción reflexionando sobre grandes motivos culturales (el cuerpo humano, el Barroco, el tiempo y la memoria) usando materiales más tradicionales como la caliza o el mármol, destacando sus grandes obras, que construidas a escalas sorprendentes y con vocación de integrarse en los espacios públicos se encuentran en numerosas ciudades como Madrid, Valencia, Barcelona, Burgos, Colonia, Maguncia, Francfort.

En 1.980 se hace acreedor del “Premi d’Honor Jaume I, recibiendo mas tarde el “Premio Nacional de las Artes Plásticas” “la Creu de Sant Jordi” de la Generalitat de Catalunya y en 1.991 el premio de “Alfons Roig d’Arts Plástiques”

“Creo que mi escultura es mi vida. No he hecho esculturas al margen de mi vida. He hecho las que la vida me ha enseñado a hacer.”


Alfaro se considera a sí mismo como un heterodoxo, no sometido a ningún tipo de norma y dispuesto a defender la libertad por encima de todo. Esto explica una trayectoria artística en constante renovación, sin atenerse a modas ni corrientes estéticas, aunque ello le haya supuesto en ocasiones conseguir un menor reconocimiento.

Así, tras experimentar con composiciones minimalistas en los años setenta, irá desarrollando cada vez más claramente un interés por la escenografía y la figura humana.

20 de enero de 2009

...Héroes de Cabecera (VI) Jack Lemmon

"Mira Oswood, debo decirte la verdad. No podemos casarnos.
¿Por qué no?
Bueno, en realidad no soy rubia.
No importa.
Y además, fumo, fumo como un carretero
A mí no me molesta.
Y tengo un pasado muy agitado, desde hace tres años vivo con un saxofonista.
Te perdono.
Y nunca podré tener hijos.
Los adoptaremos.
¿Pero es que no me comprendes? (se arranca la peluca y dice con voz de hombre): ¡Soy un hombre!
Bueno, nadie es perfecto."

Sin duda, éste es uno de los grandes momentos de la historia de la comedia, la réplica de Joe Brown a un Jack Lemmon travestido tras el aspecto de una “atractiva” señorita en la escena final de “Con faldas y a lo loco”

En uno de los ascensores del Newton-Wellesley Hospital de Boston, se exhibe una placa que reza: “Aquí nació Jack Lemmon”.
El 8 de febrero de 1925, su madre, se dirigía al hospital para un nuevo control de rutina de su embarazo de siete meses y no le dió tiempo de llegar a la consulta: dió a luz en el ascensor.

Ocupando un espacio privilegiado en la memoria de varias generaciones de espectadores de todo el Mundo, Lemmon ha pasado desde aquellas primeras apariciones en la gran pantalla donde apuntó su talento para la comedia de enredo (años ’50) a mas tarde convertirse en emblema da la comedia ácida y costumbrista, hasta hacerse sátira (años ’60) interpretando personajes prototipo del hombre medio norteamericano, un tipo corriente entre torpe e inteligente, haciéndonos padecer su patetismo de perdedor ya sea en el Amor, el Trabajo o en el Juego, y finalmente (años ’70/80) convertido en una estrella fulgurante y poseedor de una madurez interpretativa incuestionable con incursiones en el cine mas comprometido y dramático

A Lemmon, como a la mayoría de los grandes no le son ajenas las dificultades de los comienzos, trabajó en la Radio sirviendo de telegrafista durante la segunda guerra mundial, en New York, en un local de la Segunda Avenida donde acompañaba al piano la proyección de películas mudas, en el Teatro, primero con una compañía de repertorio en Nueva Inglaterra, luego en Broadway a partir de 1953, en Televisión, donde comenzó como extra en los años cuarenta y que le dio la agilidad que da el directo o en el Cine donde el Actor comienza a asomarse a las pantallas con roles secundarios.

En mi opinión, tanto “El Apartamento” (Billy Wilder) que fue su consagración y donde por primera vez empleó la comedia para urdir un melodrama extraordinario y en “Días de vino y rosas” (Blake Edwars) con un trabajo individual formidable donde el director explotó al máximo el histrionismo de Jack Lemmon, ambas filmadas a principios de los ‘60 suponen la reafirmación de este gran Actor, que a partir de ese momento consigue el reconocimiento por parte de público y crítica respecto a la versatilidad y fuerza de sus interpretaciones, poniendo de manifiesto una gran maestría para dominar personajes tan aparentemente sencillos, pero enormemente complejos y ricos en matices.

Poco dado a narcisismos excesivos y a ostentaciones innecesarias, firma una colección de títulos esencial y definitiva entre los que cabría destacar: Irma la Dulce, La extraña pareja, Desaparecido, Primera Plana, El síndrome de China, JFK caso abierto, entre otros muchos además de los citados Con faldas y a lo loco, El Apartamento o Días de vino y rosas.


8 nominaciones a la estatuilla dorada, 2 de ellas como ganador, una al mejor actor y otra de reparto son los premios que recibió de la Academia de Cine Norteamericano.

Mención inevitable en cualquier comentario que se haga sobre este inefable cómico bostoniano es su relación con el Director que le dirigió en siete ocasiones, Billy Wilder que se sentía tremendamente feliz de trabajar con él.

Cuentan que en 1.966 Lemmon conoció a Walter Matthau en un Bar y desde entonces consolidan una amistad sobre la que se construiría uno de los grandes binomios cómicos de la historia del cine.

En diez ocasiones compartieron cartel, el Amor y Agradecimiento que Matthau sentía por Lemmon era infinito, no en vano era el responsable de su tardío triunfo en el Cine, Jack Lemmon lo eligió junto a su esposa Felicia Farr para su debut como realizador en Kotch, papel que le valió la primera candidatura al Oscar como protagonista.

El caprichoso destino, la casualidad o lo que sea ha querido que en la muerte de ambos, separadas tan sólo por 1 año compartan Malvas en el mismo vecindario, en la lápida de Lemmon a igual que en la de Groucho Marx no falta el epitafio irónico “Jack Lemmon está en casa”