9 de julio de 2017

Este jueves, relato: "Estados de conciencia" (Convocatoria para el 13/07/2017)


Cinco imágenes y un principio

Elige una de las cinco imágenes de la fotógrafa Gaby Herbstein que más te sugiera una historia y cuéntanosla a partir de este principio:  
«Tranquilo, tengo en mis manos tus sueños de esta noche y te aseguro que son inspiradores y reconfortantes. ¡Por fin algo me distancia de la muerte!
Te cuento...» 

  

Una

Dos

Tres

Cuatro

Cinco

Gaby Herbstein nació en Buenos Aires, Argentina en 1969. Actualmente vive y trabaja en Buenos Aires. Fotógrafa y artista visual cuya carrera se extiende por más de 23 años. Ha trabajado y participado de exhibiciones individuales y colectivas en países tales como Argentina, México, Brasil, Chile, Perú, Estados Unidos, Rusia, China y Japón, entre otros.
Gracias a Mónica Frau http://neogeminis.blogspot.com.es/ que me la ha dado a conocer, sugiriéndome que en algún momento podría ser «leitmotiv» de una convocatoria.

Ya sabéis las normas de Tésalo: Más o menos 300 palabras y comunicadme vuestro enlace una vez publicado el relato. Tenéis tiempo desde la noche del miércoles hasta el sábado que se cerrará y despedirá la convocatoria.  

6 de julio de 2017

Este jueves, relato: Juegos de niños


Jugando en el patio.

«El Patio de mi casa es particular, cuando llueve se moja como los demás…»

En eso estaban Elena, Eva y Ana, con sus trenzas al aire, sus manos unidas, sus vestidos volando y sus diminutos cuerpos girando en círculo, cuando Alex irrumpió en el patio dando pelotazos a diestro y siniestro. 
Los pollos y las gallinas volaron huyendo en busca de un lugar seguro.
Los conejos, atónitos, desconfiados y molestos se refugiaron en la conejera.
La gata Nieve se escondió detrás de un pozal.
Tan sólo Chocolat quedó quieta, frente a frente con el perturbador (aprendiz de Messi) que perseguía atolondrado la pelota de cuero. Desafiante y segura, no iba a consentir ninguna revolución en su patio.
Alex tomó posesión del espacio, midió con la mirada e imaginó la portería entre la maceta de geranios y el botijo que, al fresco, colgaba de un alambre. Dio un paso atrás y chutó con todas sus fuerzas, la pelota se coló por el lateral del botijo, rozando el pitorro que acabó rompiéndose.
Chocolat, la cabra blanca con nubes marrones y cuernos incipientes, se percató de lo grave de la situación y de su responsabilidad de mantener el orden en aquel patio florido. Sin pensárselo dos veces, saltó sobre sus patas traseras e impactó con sus cuernos de leche en el trasero de Alex, al que derribó tumbándolo de plano sobre el colorido y espinoso rosal.
Con enormes saltos de alegría, Elena, Eva y Ana gritaron: ¡GOOOOOOOOOOL!
Pareció que Chocolat esbozaba una sonrisa o esa era su cara.