25 de diciembre de 2015

Este jueves, unos minutos con Eduardo.


Normalmente cuando entro a comentar, que últimamente es muy poco, suelo silenciar el fondo musical del blog que visito para poder concentrarme en su lectura y en mi comentario. Necesito pensarlo varias veces. Sí, soy muy raro, ya lo sé. 
Hasta que empecé a visitar a Eduardo. Entonces no solamente escuchaba con enorme placer a Tchaikovsky, sino que lo dejaba sonar una y otra vez mientras paseaba por otras casas. De forma que su blog quedaba siempre abierto, a punto de volver a él y releer alguna verdad, escondida entre puntos y comas.
Ha sido a propósito, él lo ha dejado abierto para siempre, porque sabe que su sabiduría puede ser una buena compañera de viaje para los que ávidos de entender seguimos leyendo esas cartas que nunca fueron enviadas.

Gracias Eduardo.

                                                         


17 de diciembre de 2015

Este jueves, relato: Políticos

     
     Jose -sin tilde-, el protagonista de la primera película de J.L. Garci, "Asignatura pendiente", le dice a Ana, su mujer:
     -Esos colegios progres están jugando a las élites y como sigan así , los niños, van a acabar echando carreras a ver quién tiene un padre más "rojo".  Al Instituto, Ana… ¡al Instituto!
      Corría el año 1982 y por primera vez, en la transición, gobernaba el PSOE. Eran momentos propicios para el cambio -el de verdad-. Y también por primera vez la posibilidad de exprimir y disfrutar de una incipiente democracia que apuntaba a quedarse a vivir entre nosotros. Los políticos de izquierdas se pusieron de moda. Estaban bien vistos, se les admiraba, se les imitaba. Se confiaba en ellos. Las barbas proliferaron en el congreso y fuera de él. Se podía presumir de pertenecer o simpatizar con un partido, sin rubor, sin vergüenza, sin sospechas. Estábamos huérfanos de ilusiones y de pronto habían nacido unas cuantas. La muchedumbre, de pronto se había hecho visible, se veía representada por políticos que, por fin, estaban instalados en los lugares donde se cocía el futuro de todos. 
     Han pasado algunos años, treinta más o menos, y uno, lo que quiere es que no le confundan con ellos, no con todos, pero sí con la mayoría. Y cuando nos preguntan negamos como Pedro tres veces: ¡No, este no es amigo mío, no lo conozco de nada! Y esta caricatura, desgraciadamente, es la pura verdad.
     Dicen que uno es lo que come, también lo que aprende, lo que vive, lo que da y recibe, pero en el fondo, uno, es un diminuto soldadito de plomo a merced de vientos insalubres que corroen el metal, porque de aquellas ilusiones queda muy poco, y con nuestro pan nos lo comemos.
     ¿Será un mal sueño?

10 de diciembre de 2015

Este jueves, relato: Aniversarios cruzados.


16 de Enero de 1948                    
Dentro:
¡Qué nervios!  Intento llamar la atención, parece que se han olvidado de mí.     
Fuera:
Esta noche se ha verificado la cuarta emisión para América por los micrófonos de Radio Nacional, dirigida por el director de la Real Academia Española , don Ramón Menéndez Pidal.
Dentro:
Escucho una melodía, me resulta familiar, es la misma de otras veces sería capaz de tararearla a oscuras
Fuera:
La rápida distribución de la naranja a través de los nuevos trenes naranjeros ha influido en su precio. Según se ha informado en el Sindicato de Frutos.
Dentro:
Esto se mueve. ¿Otra vez de paseo? Ya he perdido la cuenta…
Fuera:
El embajador de España en la Argentina, señor Areilza, ha mantenido una cordial entrevista con el presidente Perón.
Dentro:
Oigo ruidos muy cerca, como suspiros acompasados… esto es nuevo para mí.
Fuera:
El gobierno de la India anuncia que por deferencia al Mahatma Gandhi, reanudará los pagos debidos al Pakistán.
Dentro:
Algo tira de mí, son unas manos gigantes. ¡Qué daño! Nueve meses deseando salir... ahora que me había acostumbrado.

9 de diciembre de 2015

¡Ya es navidad!


El frío, en España. El calor, en el Sur. La lotería del "Gordo". El anuncio de Freixenet. El cordero de la comida del 25. Los villancicos. La carta a los Reyes. Los amigos , más amigos que nunca. La familia, más familia que nunca. El "Vuelve a casa por Navidad". Los turrones. El cava. El excelente vídeo de Vivian y la fantástica Postal de Mónica...
¡YA ES NAVIDAD! 
  
                       


6 de diciembre de 2015

Palabra 50 de 53: Pasión

     
     Un deseo largamente anhelado a tan sólo una carrera de taxi.
     –¡Avd. del Mar, 33!
     –¿Hotel Malvarrosa? -adivinó el conductor.
     –¡Sí! –contestó ausente John. 
     Ella lo tenía a dos paradas de bus, pero prefirió andar. El paseo junto al Mediterráneo, distraería su conciencia.
     Acordaron coincidir en el hall del hotel a una hora determinada, pero en el supuesto –más que probable– de que uno de los dos llegase primero formalizaría la reserva y esperaría en el bar. Mary llegó antes, sin embargo, nada más reservar, prefirió subir a la habitación para ordenar sus cabellos y reforzar el rojo carmín de sus labios, darse una última mirada en el espejo y buscar rápidamente el ascensor de bajada. En la luna del camarín se vio perfecta, gesticuló gustándose. Acarició, llevando al sitio, los rizos de su media melena, negra y brillante como sus labios rojos recién pintados. Él ya estaba allí, esperando.
     Con una cantidad exacta de rubor y deseo subieron a la habitación. Dejaron las etiquetas para otro momento y el amor se convirtió en una sucesión de diminutos y minuciosos ataques eróticos. Mary se abandonó a un futuro inmediato y se entregó en un gesto entre tímido y seductor, había soñado con ese momento, pero, ahora, enfrentada a una realidad tan tangible y dulce como el rocío que brillaba en su cuerpo, sólo quería beber y dar de beber hasta quedarse seca. John la miró, la admiró y la deseó, sus labios aparcaron su carnosa pasión sobre sus pechos, besó sus pezones hasta multiplicar su tamaño y su humedad. Los tomó entre sus manos, haciendo circular sobre su sonrosada corona la yema de sus dedos, al tiempo que fundían sus labios en un beso rebelde e interminable. Mary se sintió deliciosamente invadida. Se ofrecía rendida al placer mientras regalaba sus caricias a un cuerpo nuevo y despierto. Un solo calor y muchos escalofríos. Sus cuerpos al completo participaban de aquel acompasado y placentero banquete de pecado que los elevó al cielo entre gemidos y susurros.
     Acabada la batalla, John descansaba de espaldas. Su cuidado cuerpo mantenía despierto el atractivo de una piel suave y tostada por el sol. Ella deseaba acariciarlo una vez más antes de dejar la habitación. Apuraron la copa de vino y al anochecer, pidieron dos taxis, cada uno de ellos a un lugar diferente.
     Mientras esperaban, los dos se preguntaron al mismo tiempo:
     -Y tú, ¿dónde le has dicho que ibas?   

Siguiendo una idea de Sindel                                               


3 de diciembre de 2015

Este jueves, relato: Sírvase usted mismo.


      "La verborrágica incontinencia de los necios".

     Soy un necio. ¡Sí, un necio! Uno de esos que aparentan, retóricos y trascendentes, que su verborrea sienta cátedra. Que presumen sacando pecho, que no cabeza, al tiempo que esconden la barriga para ocultar esos tres kilos (en realidad son seis), que tanto le avergüenzan. Ese que se peina volcando su insuficiente melena hacia un lado para vestir una irremediable y fatal calvicie, sin asumir que es la que hay y no hay otra.
     Sí, soy un necio. Lo digo yo, que me conozco como nadie. Soy un dibujo a lápiz que corrijo sobre la marcha, con más voluntad que solvencia. Que cuando vienen mal dadas y depende sólo de mí, me abandono en la más absoluta soledad llorando a moco tendido. Que empiezo el periódico por el final, leyendo sólo los grandes titulares, presumiendo de haberlo leído en su totalidad.
     Sí, soy el necio que para escribir un relato, a falta de conocimientos e imaginación, pone la mesa patas para arriba de libros de consulta. Abre páginas y páginas de Google y resume en escritos que luego con un total descaro firma como suyos.
    Escondo tanta necedad, porque no quiero que sepas nada de ese otro yo que malvive, trasteando, dentro de este doble pellejo, que ya empieza a descolgarse por viejo y por pellejo. Mejor hacer el amor y no la guerra. Tomarse un café negro, de esos de conducir, que despiertan los sentidos, abren los poros de la piel y me hacen parecer tan irresistible como tú esperas.
     O acaso, no sé que soy ese al que la vida le ha premiado, sin merecerlo, con un irrepetible presente envuelto en lazos de seda, y multiplicado, que no dividido, por tantas emociones como miradas tiene esta maravillosa mujer de nombre Violeta, y apellidos de todos los colores del Arco Iris.
     Sí, soy un necio, pero te quiero.

26 de noviembre de 2015

Este jueves, relato. Cartas a...


     
     Sabes abuelo, algún día te podré escribir una carta, esa que ahora garabateo porque soy un niño. Una carta de verdad, en papel, como las de tu época. Con letras cursivas, puntos, comas y todo eso que, no siendo lo más importante te dará una idea de lo que he aprendido. Una carta con su día, mes... y año, por si se extravía y te llega a destiempo. Una carta sin firmar porque tú sabrás de quién es. Una carta en la que, tarde, te dé las gracias por todo y te cuente que ya soy mayor, como tú y que siento la emoción de los primeros y extraordinarios descubrimientos, esos de los que tú ya me hablabas y yo, sólo oía sin entender.  Una carta corta y torpe porque no tendré práctica y mi mano se mostrará titubeante; ya sabes que ser joven no es ninguna ganga, pero tiene sus ventajas... Qué te voy a contar a ti que gozaste del privilegio del descaro, la osadía, la curiosidad y la seducción hasta que esa terrible enfermedad te borró la vida de un plumazo.
     Sabes abuelo, algún día cuando me haga mayor...    


Más cartas en el Blog de Perla                                     
                                                                                             

18 de noviembre de 2015

Este jueves, relato: Detrás del Arco Iris.


Y detrás del Arco Iris, se hizo el silencio...


























...A todas las víctimas de la sinrazón, del poder mal entendido, de la fuerza desequilibrada, de la ceguera del alma, de las diferencias no asumidas, de la naturaleza prostituida, de la inocencia desarmada, del color, sea cual sea. Solo nos queda, una vez muertos, buscar la belleza del Arco Iris.

16 de noviembre de 2015

Mi Plaza, cumple años... ¡OCHO!


8 años de vínculos reales en un entorno virtual
8 años de milagrosa supervivencia en un medio fugaz y veloz.
8 años de los que me acuso de vivir y disfrutar post a post.
8 años de arriesgar, omitir, reivindicar, pronunciar y errar.
8 años de descubrir corazones e imaginar caras.
8 años de compartir halagos, por prodigarme en retóricos y a veces insufribles escritos.
8 años de aprender de todos y enseñar a casi nadie.
8 años de alimentar un proyecto cosm_irónico del que terminé por enamorarme.

En Fin, ¡
8 años ya! Y es que... mi Blog y yo, somos así.
Gracias a todos.

Alfredo... el de la Plaza.

                                                          

12 de noviembre de 2015

Este jueves, relato: Argumentos oníricos.


Vivimos en un mundo que cambia aceleradamente. Antes, las musas eran la única fuente de inspiración. Hoy, a finales del siglo XXI, todo se consigue por transmisión del deseo.
En la biblioteca de mi distrito existe una sección que, con el nombre: "Tangential story of dreams" y a través de un sensor deductivo, adivina y extiende una copia con el fragmento de texto que estás imaginando.
Hoy, para salir airoso de la convocatoria de Demiurgo, visito por enésima vez el edificio. En su interior, la ciclópea puerta de cristal diáfano te ofrece todo lo imaginable, solo tienes que pensar frente ella e introducir ordenadamente los dedos de la mano izquierda.
Primero el índice, que se cuela viscoso por la cremosa textura del vidrio, y la puerta responde: ¡Novela. Relato. Poesía. Ensayo...! Solo cuando detecta la coincidencia con mi deseo se para y almacena la información.
A continuación el pulgar -el orden de introducción es aleatorio-: ¡Tema. Trama. Estructura. Nudo. Conflicto...! La pantalla de nuevo se ilumina dando su aprobación.
El meñique, abre un ligero hueco en el plasma con aspecto de flan, y guarda mi pensamiento: ¡Erótica. Terror. Fantástica. Humor...!
Le sigue el anular, que desaparece parcialmente por el centro de la glutinosa puerta: ¡Personajes. Chico. Chica...!
El último en introducir es el corazón: ¡Finales. Desenlaces. Segundas partes...!
La bandeja inferior escupe los folios que contienen tu historia, perfectamente definida, estructurada... solo a falta de firmar.

7 de noviembre de 2015

Este jueves, relato. Cierre de convocatoria.


Se nos fue el jueves y nos dejó la pantalla llena de pasión. Los "Enamorados"  han ocupado nuestro tiempo, desafiando con variadas descripciones, amores y desamores. Todo vale cuando se hace con el corazón. 
Gracias, una vez más, a Casss por sus geniales imágenes, y su generoso tiempo.
Cambiamos de continente, para darle la bienvenida a Demiurgo que nos conducirá el próximo jueves, 12 de Noviembre de 2015.
De nuevo... ¡Gracias y abrazos!


5 de noviembre de 2015

Este jueves, relato. Enamorados.


Pido disculpas por la reedición, pero tengo las musas y el tiempo... pasando la ITV.

Ella también estaba enamorada de él.
Lo conoció una noche en la que sus caras se fundieron en el reflejo de una esperanza cristalina, les sorprendieron sus diferencias vitales, pero una primera conexión sentó las bases de esta relación tan abstracta y virtual.

Era antinatural, ella hasta ese momento había jugueteado con los astros y él con las vacas, pero ese instante había torcido los destinos de ambos en una dirección impensable.

Se buscaban en la noche, al reflejo de aguas salmantinas que cristalizaban sus rostros en la helada madrugada. Su amor era incompleto, les faltaba tocarse, seguir con la mirada sus gestos, temblar con sus rubores. Así, con esas carencias se encontraban y así se disfrutaban.

Ella se llamaba Catalina. Él Ojos Negros. Ella estaba bautizada para la vida, él para la muerte, aunque se dejaba engañar cuando le vendían un destino inmortal.
Había soñado con ser Ruiseñor, o llama, o lince y decidir sobre su propio destino, pero sabía que una tarde de glorias ajenas, un estoque asesino, acabaría con sus sueños.

Noble y confiado para recibir la muerte con educación. Bravo y entregado para aumentar el caché de su asesino. Bello y con trapío, para ilustrar una pintura cuyos rojos son los suyos propios. 

”Ese toro, enamorado de la Luna”

Foto de cabecera de Carlos J. Martín

Este jueves, relato... Participantes


























31 de octubre de 2015

Convocatoria Juevera para el 5/11/2015: ¡Enamorados!

           

¡Enamorados!
Este jueves el relato es cosa de dos. 
Enamorarse en una aventura apasionante que todos hemos vivido alguna vez. Sentimiento que late todavía en el corazón, o inmortalizado en nuestra memoria.

Cuéntanos tu historia de Amor como si fuera una película en color. Sí, la tuya con ese hombre del que sigues enamorada; con aquella mujer que continua volviéndote loco; con ese profesor de literatura que te enamoró con Machado, o con la rubia de Pilates que te quita el sueño. 
O si te apetece, inventa una ficción con los clásicos: Romeo y Julieta, El Quijote y Dulcinea, los Amantes de Teruel.
Una historia de Amor en no más de 350 palabras, que publiques a partir del miércoles noche y me lo notifiques, para enlazaros juntos, en un comentario en este Post. 
La imagen, si no te gusta la mía, la pones tú. Te espero. 

             

29 de octubre de 2015

Este jueves, relato: Olores. (Revisado)


Vivo en un octavo.

Cada día, el ascensor acude a mi planta con la precisión de un tren de alta velocidad. La puertas se abren, invitándome a entrar a la primera sensación del día: Un penetrante aroma a café recién hecho. 
Pulso el botón de bajada y comienza la aventura de cada mañana: oler, planta por planta, intentando adivinar en cuál de ellas es más fuerte el olor a café. Ubicar su origen, poniéndole cara a esas manos que han mezclado, molido y filtrado, hasta conseguir ese cremoso exprés de tan exquisito aroma y sabor. El descenso es corto, y la carrera de olfatear se concentra al paso de los diferentes pisos. 
Podría ser Carmen la del séptimo, se levanta temprano y a estas horas lleva a la niña al colegio, seguro que vuelve para apurar el resto de su cafetera.
Manuel el del sexto trabaja en casa, es informático, pero no me lo imagino trajinando en la cocina, es más de cafetería.
Desestimo a la pareja del quinto, ambos trabajan en Iberia y esta semana vuelan a Egipto.
Susana, la joven viuda del cuarto, bien podría minimizar sus penas en un buen café, sus ojos tiernos y permanentemente húmedos, necesitan un buen estímulo para enfrentarse cada día a su recién estrenada soledad. 

La intensidad del aroma me despista, yo diría que se acentúa a capricho, que se depositó en la cabina del ascensor y viaja conmigo con aleatoria intensidad.

En el tercero casi siempre hace una parada, Ignacio debe levantarse, ducharse, vestirse y salir a la misma hora que yo, de lo contrario no entiendo tanta coincidencia, vive con su madre y él no puede ser el del café, pues también reacciona ante el delicioso aroma.
María, sube en el segundo, todas las mañanas baja a pasear a su dálmata, podría ser ella, Ignacio y yo nos miramos compartiendo un deseo oculto: por una mujer así, si además, es la del café, bien se podría perder la cabeza. 
El primero no cuenta, a esas oficinas llegan más tarde y las señoras de la limpieza vienen desayunadas de casa.

Cada día, el misterio del excitante aroma del café, me hace pensar que ese, puede ser un buen día. Mañana, ya tendré tiempo para descubrirlo.



25 de octubre de 2015

Palabra: Eduardo.


Para Eduardo.
Es evidente que somos, no lo es tanto que estamos. 
Ser, se da por hecho. Estar, se siente. 
Ser, no tiene más mérito que pertenecer por defecto. 
Estar, es meritorio, comprometido, generoso, ejemplar. 
Eduardo además de ser... estaba.

20 de octubre de 2015

Este jueves, relato: Chantaje emocional


-¡O te cortas el pelo o no hay calle!
-¡No, el pelo no! que parezco una sandía.
-Pues tú verás, ¡Castigado en casa!
Don Ricardo, el barbero, no era santo de mi devoción, tan estirado y peripuesto él, con su guardapolvo gris.
Los brazos fuertes de mi madre me arrastraban por toda la calle hasta ponerme delante de su puerta. Una vez dentro ya no tenía remedio.
-¿Qué le hacemos al niño, Amparo?
-Lo de siempre Ricardo… al cero, que vaya bien fresquito.
Sentado al fondo de la sala, esperando mi turno, vivía aquel momento como algo dramático, un martirio sin merecerlo, un chantaje humillante.
-A ver niño… ¡Estate quieto! Deja de mover la cabeza o te llenaré de trasquilones. 
La máquina de esquilar, se paseaba desde la nuca a la frente y desde la oreja derecha a la izquierda. Arrasaba con todo el pelo que se le ponía por delante. Mis atributos capilares se esparcían por el suelo, mechones de pelo desraizado que en un tiempo largo no volverían a vagar compactos por mi frente.
Y ya en la calle, herido en lo más hondo de mi vanidad -de qué me servía el sacrificio-, corría a esconderme de las miradas de los otros niños, especialmente la de Mari Juli.

-¡Por Dios, que no me vea…! Seguro que no quiere ser la novia de un “cabeza de sandía” 

19 de octubre de 2015

Palabra 43 de 52: Madre


Si no fuera por ti, qué sería de mi habitación.

15 de octubre de 2015

Este jueves, relato: Preguntas y respuestas


¿Y quién es él? ¿En qué lugar se enamoró de ti?¿De dónde es? ¿A qué dedica el tiempo libre? 

Él hablaba sin pestañear, seductor, mirándole tiernamente a los ojos. Bebía los cielos en copa de plata. Exquisito, culto y aparente, era como un palacio de piel bronceada en soles de seis estrellas. Serio y circunspecto. Silbador de sinfonías, oberturas e intermezzos. Murmurador de sonetos y torre altiva de envidias glamorosas. Políticamente correcto. 

Hasta que se le salió en conector del auricular y en todo el Salón se oyó “La barbacoa” de Giorgie Dann.

8 de octubre de 2015

Este jueves, relato: Titulares de prensa.


Tengo pocas ocasiones de meter las narices en la prensa escrita. No creo en ella, bueno... a estas alturas ya no creo en casi nada. Pero nobleza obliga y un jueves de relatos, ¡es un jueves de relatos!
Así pues, me dejo en el Kiosko los últimos dos euros que me quedan y busco titulares que me inspiren. ¡Nada! no hay nada que merezca la pena... hasta que llego a las páginas de anuncios por palabras y leo:
"Hotel, necesita DOS BOTONES de 15 años, imprescindible de baja estatura”
"Se necesita matarife para mercado municipal, interesados acompañen partida de nacimiento y Certificado de Adhesión al Glorioso Movimiento Nacional”
"Hoy gran estreno: EL ASESINO” de Tarantino. Asesino sí, pero no de personas, sólo se dedica a las mujeres”
"Estudiante de 18 años, desea ponerse en contacto con señora de buen ver, no importa clase social, edad o color de piel, es sólo para mejorar en la práctica del sexo”
“Las mujeres de un pueblo de la comunidad, se amotinan en la piscina del polideportivo ante la prohibición del uso del bikini”
 “¡Valencianos! aprended a cocinar el arroz, probad sus guisos, propagarlo y aparte de la satisfacción material que sentiréis al comerlo, haréis una obra patriótica, pues contribuiréis al mejoramiento y vigorización de nuestra raza”
"El reverendo de Santo Tomás, manifestó en su homilía del domingo que las costumbres y moralidad de los vecinos están alcanzando un buen nivel”

Parece que no pasa el tiempo… ¡Qué pena de dos euros!

5 de octubre de 2015

30 de septiembre de 2015

Este jueves, relato. Esa palabra...



Nuestra amiga uruguaya nos propone para este jueves descubrir esa palabra que, escondida, miramos de reojo, con deseo, con sed.
En nuestro armario literario tenemos, guardadas en repletos anaqueles, palabras de ese tipo que, vestidas de domingo, lucen sus mejores galas. Palabras de color. Palabras de olor. Palabras de honor que guardamos para acompañar en las frases más lúcidas, las sentencias más determinantes, las declaraciones más apasionadas. Con las que presumimos por la mañana en el parque, llevándolas del brazo, porque es en ese momento y no más tarde, cuando queremos llamar la atención.

Mi palabra es: vos. Sí, "vos", la sureña. La que es tú. Tú eres vos.
Yo soy vos para ti y vos eres tú para mí.
Vos es un pastel, que sinuoso, baila un tango en el paladar.
Vos es el mayor, el adulto, porque es usted y el niño y el joven porque es tú.
Vos es la segunda persona, o sea la otra además de yo.
De vos te puedes enamorar, porque vos es seducción y se deja querer más que cualquier otra de las segundas personas, por muy singular que sea.
Vos también vivió en España, durmió entre las páginas de Cervantes y se despertó en la lealtad de Alatriste, para después de hacerse culto, vivir eternamente entre aguas rioplatenses.
Así pues, es vos mi palabra elegida para este jueves.




23 de septiembre de 2015

Este jueves, relato. Refugiados.



He tenido un largo sueño, lo recuerdo a trozos, como fragmentado. Sin embargo sus difusas imágenes evidencian la presencia constante de un niño.

En el primer corte, el más profundo y también el más largo, el niño, saltaba sobre turbios charcos de agua de lluvia intentando alcanzar la parte superior de un muro. Descamisado, gritaba, mientras buscaba altura. Le vi extendiendo sus manos al cielo, y aunque cada salto era mayor que el anterior, él, no llegaba.
Le intenté ayudar, pero su cuerpo se escurría entre mis manos, me fijé en sus ojos y me dolió.
Un poco más arriba, en el canto del muro, brillaban los cristales rotos de una botella que alguna vez, llena, sació la sed y ahora sólo eran una amenaza de sangre.
En otra secuencia del sueño, le ofrecí ayuda, yo lo había vivido todo, y él, lo tenía todo por vivir.
Después de dar vueltas en la cama, ir al baño y beber agua, me escondí en la parte baja del muro, algo tenía que hacer, empezaban a faltar las fuerzas y la amenaza y el riesgo eran cada vez mayores, alcé de nuevo su cuerpo aupándole por los pies, hasta que clavó sus manos en los cristales punzantes.

-¡Salta y no pienses en el dolor! -le grité, mientras la sangre de la palma de su mano, pintaba mi cara de rojo.
No pude terminar, a lo lejos, un Kalashnikov escupía su cargador lleno de balas, el impacto sonó a metálico, quedé desconcertado.
-¿Qué ruido era ese? La alarma de mi iPhone me avisaba, era hora de levantarse. Noté húmeda la almohada, la toqué con mis dedos que llevé a los labios, sabían a barro o... ¿era sangre?
Qué extraño, sólo había sido un mal sueño.

16 de septiembre de 2015

Este jueves, ¡retrato! La carrera de la horchata


¡Un, dos, tres!  ¿Listos...? ¡YA! El clic era el pistoletazo de salida y cada uno había hecho su elección.

La posición delataba cada una de las preferencias. Las sonrisas, disfrazadas, sólo despistaban. La realidad es que cada uno, vigilante, ocultaba sus cualidades protegiendo su línea de actuación. 
Los pies, escondidos, apretaban con fuerza la baldosa de barro cocido sobre la que despegar ganando unos tragos de ventaja. La estrategia se adivinaba diferente: 
El de rojo, había optado por la absorción externa, el fartón empaparía la mitad del líquido chufero y dejaría el resto para un rápido y único trago. 
El de malva, más sofisticado, preparaba su salida con el procedimiento "palleta erectus" metódico donde los haya y de una eficacia contrastada. 
El de negro, en medio, se debatía a codazos para encontrar una buena posición... había elegido el trago largo, su especialidad. 
Maxilares tensos, lengua seca, paladar abierto; los tres, competidores por un momento, buscaban su tarde de gloria.  

Expectante, la Santa, entre servilletas de papel, oteaba desde un puesto de vigía relevante. El premio... las dos tazas de chocolate, churros incluidos, para los dos primeros y el tercero, pobre de él, pagaría la ronda.

La foto finish reveló un indiscutible empate y, entre excusas y acusaciones, se perdieron los litigantes. 
Cuando se dieron cuenta, los chocolates, con churros incluidos, se los había zampado, sin reparos, este espectador de lujo.